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Astrología de una guerra anunciada: Israel e Irán | Opinión

¿Qué revelan las cartas natales de Israel e Irán acerca del trasfondo espiritual y kármico de la guerra?
¿Qué revelan las cartas natales de Israel e Irán acerca del trasfondo espiritual y kármico de la guerra? Ilustración cortesía de Alina Rubi

El mundo vuelve a mirar con preocupación hacia el Medio Oriente. La tensión entre Irán e Israel ha cruzado una nueva frontera: ataques directos y amenazas nucleares ocupan ahora los titulares que antes eran solo hipótesis.

Más allá de las escenas que muestran las noticias existe, sin embargo, un escenario invisible para la mayoría: el firmamento. ¿Podía este conflicto verse venir en los tránsitos planetarios? ¿Qué energías sostienen esta confrontación histórica? ¿Y qué revelan las cartas natales de ambos países acerca del trasfondo espiritual y kármico de la guerra?

Hoy analizaremos este momento crítico lejos del lente político y cerca del cielo. Comencemos con Israel, cuya carta natal se remonta al 14 de mayo de 1948, a las 4 de la tarde en Tel Aviv. El Sol en Tauro y el Ascendente en Libra describen una nación que anhela estabilidad, territorio y seguridad, pero también cuida su imagen pública y necesita alianzas que confirmen su legitimidad.

La Luna en Leo señala un orgullo nacional intenso y la urgencia emocional de ser vista, defendida y respetada por la comunidad internacional. Marte en Leo añade una energía combativa que responde impulsivamente cuando percibe que su identidad está amenazada.

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El Medio Cielo en Cáncer vincula el papel de Israel en el mundo con la memoria histórica y la protección de su pueblo, mientras que Plutón en Leo confirma que nació en pleno proceso de transformación y bajo la promesa de sobrevivir a cualquier coste.

Para comprender a Irán existen dos cartas natales de referencia. La primera se basa en el regreso del Ayatollah Khomeini a Teherán, el 1 de febrero de 1979. La segunda, y la que emplearemos aquí, corresponde a la proclamación oficial de la República Islámica el 1 de abril de 1979. En esta carta, el Sol en Aries encarna la necesidad de actuar, liderar e imponer. Ese Sol ariano se aloja en la Casa 8, asociada con la muerte, el poder oculto y la transformación radical; así, la identidad iraní se canaliza mediante estructuras intensas, secretas y poco diplomáticas.

El Ascendente en Libra sugiere una fachada de equilibrio, pero Marte —regente de Aries— en Piscis, conjunto a un Mercurio retrógrado, convierte esa diplomacia en un discurso mezclado con ideología religiosa y estrategia política. La Luna en Géminis, retrata a un pueblo intelectualmente activo, aunque dividido en creencias y lenguas, con fuerte necesidad de expresar y defender sus posturas filosóficas o religiosas. Por último, Saturno retrógrado en Virgo, en la Casa 12, alude a represión, vigilancia y karma colectivo.

La conjunción Saturno‑Neptuno en Aries, tradicionalmente ligada a revoluciones y colapsos de imperios, acaba de producirse cerca del Ascendente iraní (carta de febrero) y pronto activará el Sol ariano de la carta de abril. Ello someterá la identidad de Irán a una prueba intensa: desorientación, desmantelamiento del ego nacional, crisis de liderazgo y confrontación con sus sombras.

Saturno exigirá responsabilidad; Neptuno añadirá confusión y la tentación de rendirse, combinación peligrosa en plena guerra. Al mismo tiempo, Marte natal en Piscis —activado por estos tránsitos— puede volverse caótico o fanático.

No podemos pasar por alto a Plutón. Recién instalado en Acuario por dos décadas, transita la Casa 4 de la carta iraní y se aproxima a una cuadratura con la Luna natal en Géminis, lo que intensifica el conflicto interno, el miedo y la transformación social provenientes del territorio. En la carta israelí, Plutón desde Acuario se opondrá progresivamente a varios puntos en Leo, incluida la Luna natal, generando presión externa, movilización de recursos y riesgos directos para la población civil.

Los tránsitos de Plutón, Neptuno, Saturno y Urano no solo sacuden estructuras políticas; activan identidad, territorio y liderazgo en ambos países y revelan una reconfiguración histórica: control frente a transformación, imposición ideológica frente a resistencia emocional. La guerra que vemos hoy es el eco de ciclos antiguos llegando a su clímax.

Queda por tratar la posible intervención de Estados Unidos. Aunque algunos predicen una tercera guerra mundial, el cielo ofrece otro matiz. Urano a 29° de Tauro forma cuadratura con el Ascendente en Leo y con Marte en Virgo de Donald Trump, alimentando su frustración y su deseo de acción. Sin embargo, el 25 de junio una Luna Nueva en Cáncer se unirá a Júpiter en tránsito y al Júpiter natal del presidente, además de quedar cerca de su Mercurio, tránsito excelente para negociaciones.

En la carta de EEUU, Júpiter rige el Ascendente y reside en Cáncer en la Casa 7, la de los enemigos declarados; la lunación ocurrirá allí junto a Venus, abriendo una ventana diplomática y un alto el fuego provisional.

Sin embargo, es desgarrador constatar cómo otra guerra arrasa un país, deja miles de inocentes muertos o heridos y hace sufrir, una vez más, a la gente común.

Puedes contactar a Alina Rubí, astróloga y coaching espiritual, llamando al 305-842-9117 o visitando su sitio web www.esoterismomagia.com.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de junio de 2025, 10:13 a. m..

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