OLGA CONNOR: Apoyemos la colección de Herencia Cubana en UM
En los años 1970 transité por sus pasillos, indagué con su bibliotecaria, quien fue archivista y bibliógrafa de la Cuban Heritage Collection (CHC), Lesbia Orta de Varona, buscando información de revistas de Cuba para una obra teatral cubana que se había hecho famosa en el extranjero y que me había hecho llorar cuando la leí por primera vez pensando “¡y yo no estaba en Cuba cuando se estrenó!” Se trataba de La noche de los asesinos, de José Triana, a quien he conocido desde entonces en Miami y en París, pero en aquel entonces él languidecía en Cuba, como me comentó su amigo el escritor mexicano Carlos Fuentes, en un congreso en Caracas, Venezuela, en 1979, un año antes de él partir para París.
Era la biblioteca Otto Richter, de la Universidad de Miami (UM), la que consulté, porque guardaba los tesoros de toda la información sobre la puesta de esa obra en escena en La Habana y en todo el mundo, con la actriz Miriam Acevedo –que luego se exiliaría en Roma–, en el papel principal, dirigida por Vicente Revuelta –que también hizo el rol masculino–, quien se quedaría en Cuba. De ahí salió un artículo académico que se publicó en el libro del congreso del Instituto Rómulo Gallegos, y fue Orta Varona la que me ayudó, entre otras de sus compañeras bibliotecarias de esa Universidad, y de esa colección cubana entonces dispersa en distintos archivos antes de 1978. Todo aquello que comenzaron a compilar las bibliotecarias cubanas Ana Rosa Núñez y Rosita Abella de libros, documentos y objetos cubanos y que se convirtió en la Colección de Herencia Cubana, la cual he seguido consultando desde entonces. En 2003 se abrió el hermoso pabellón de 10,000 pies cuadrados de espacio, Roberto C. Goizueta, gracias a los $2.5 millones donados por la Fundación Goizueta. Y ese salón, con sus archivos, sirve para estudiar de todos los asuntos cubanos de ambas orillas.
La colección comprende lo mismo los materiales de la isla que de lo que se ha producido en el exilio, como los periodiquitos y pasquines de la Calle Ocho. “Aquí empezó la colección de periódicos del exilio, la única que existe en el mundo como tal, más de 150,000 ejemplares”, dijo la que era directora de la Colección, Esperanza de Varona, en 2003. También se consiguió La Gaceta de Cuba.
“Rosita trabajaba para el departamento de adquisiciones, y gracias a ella se compró la colección completa de La Gaceta”, dijo entonces Orta Varona. “Nuestra biblioteca fue una de las primeras que pidió permiso al Departamento del Tesoro de Estados Unidos; ya había embargo, pero si se tenía ese permiso se podía seguir comprando material cubano, aunque había que pagar y recibir los cargamentos a través de Canadá, un tercer país”.
Pero ahora no se necesita que alguien venga desde Filadelfia a Miami para hacer su trabajo, porque como bien dice Lillian Manzor, actual directora del departamento de Lenguas Modernas de UM, se han encargado de cuidar y curar en forma digital todo el teatro de dentro y de fuera de Cuba. El Archivo Digital de Teatro Cubano (ADTC) es un proyecto fundado y dirigido por la doctora Manzor y funciona a partir de la colaboración entre la facultad de Artes y Ciencias, la Biblioteca OR y la CHC de UM, conjuntamente con el Consejo Nacional de las Artes Escénicas y el Centro de Estudios del Diseño Escénico en Cuba.
“El Archivo también ha tenido la colaboración de importantes directores teatrales en Miami que han aportado su conocimiento para el diseño y la presentación”, explica Manzor. “Incluye materiales digitalizados y filmados en Cuba, España, México, y otros países al igual que materiales que están en la CHC. Es un gran ejemplo de como esa colección y la biblioteca apoyan la investigación interdisciplinaria que utiliza nuevas tecnologías. Como plataforma digital, el Archivo publica el resultado de proyectos educacionales, de nuevos medios, y de investigación que provee una visión multimedia singular y participa en una cultura virtual que permite la comunicación y el intercambio entre comunidades que están divididas por geografía y por historia, en la cual la meta de preservar, proveer acceso y estudiar el teatro cubano, donde quiera que se presente, ha operado desde su fundación en el 2005”.
Hay muchos materiales físicos que están en Cuba, que pertenecen a artistas individuales, o están en otros centros de documentación teatral en la isla, pero allí no hay la infraestructura técnica para tener colgados mucho archivos virtuales. Aquí hay enlaces que muestran ejemplos de materiales que están en Cuba, pero no están físicamente en la Colección de Herencia Cubana.
Aquellos materiales que verifiqué en los años 1970 eran periódicos, libros y revistas. Ahora hay materiales efímeros, como fotografías de puestas en escena, programas de teatro y bocetos de escenografía. Está todo digitalizado también. En la CHC había solamente cinco o seis colecciones de teatro hasta el 2005, que se ha expandido a 50 colecciones que incluyen las compañías de teatro cubanas y latinas más antiguas de Estados Unidos: Repertorio Español, INTAR y Teatro Avante, según Manzor. Se pueden ver además digitalmente las colecciones del Pabellón Goizueta, y físicamente si se acude a la Biblioteca, porque también funciona como un museo.
La exposición que hay actualmente, por ejemplo, titulada Objetos en el archivo: selección de la Colección de la Herencia Cubana, según Meiyolet Méndez, directora en funciones de la Cátedra Esperanza B. de Varona, “da a conocer que los archivos guardan más que papeles y libros. Muchas colecciones algunas veces llegan con objetos relacionados con la vida y labor de los individuos u organizaciones que las donan, y es nuestro propósito darlos a conocer. La presente está organizada alrededor del tema de la industria tabacalera, la educación femenina y las religiones en Cuba, así como de los libros de artistas y sus objetos”.
Todo esto cuesta mucho dinero y a Aida Levitan, presidenta de Artes Miami, y ahora miembro desde hace un año de la Junta de Amigos de la CHC, se le ocurrió un modo de unir dos propósitos. “Me pareció fundamental el darle la bienvenida, en nombre de los cubanoamericanos, al primer presidente hispano de la Universidad de Miami, el doctor Julio Frenk [sexto presidente de UM], y por eso recomendé a los Amigos que organizáramos una cena en su honor, la cual codirijo con Aldo Leiva”, expresó Levitan.
Esta cena, que se celebrará el martes 1 de marzo, busca recaudar $500,000, lo que logrará que la Fundación Roberto C. Goizueta les done –en lo que se considera doblar los fondos– $1 millón. Los patrocinadores y los asistentes a la cena están donando miles de dólares a la CHC, comentó el abogado cubanoamericano Aldo Leiva, Chairman de la Junta de los Amigos de CHC desde hace cinco años, y muy interesado en la historia de Cuba.
“Nuestro propósito principal es recolectar fondos para sostener una colección que es un legado para todos los cubanos y para los eruditos del mundo entero. Además, ahora también tenemos becas para que estudiantes de universidades vengan aquí a hacer sus investigaciones. E invitamos de manera regular a especialistas y eruditos que den charlas en el pabellón Goizueta. Por eso este evento va a ser muy importante como bienvenida a un presidente latinoamericano, y contribuirá a nuestra excelencia académica”.
olconnor@bellsouth.net
Información con ejemplos de materiales virtuales de teatro: http://ctda.library.miami.edu/digitalobject/15710 ; http://ctda.library.miami.edu/digitalobject/12751;
http://ctda.library.miami.edu/digitalobject/374;
http://ctda.library.miami.edu/digitalobject/374;
http://ctda.library.miami.edu/digitalobject/4202 – (entrevista en video con José Triana).
En general: www.library.miami.edu/chc, use Catalog para entrar en el catálogo, encuentre libros o autores escribiendo sus nombres. Para buscar las colecciones de archivo, seleccione Finding Aids. Aqui están las colecciones digitales, incluyendo la Luis J. Botifoll Oral History Project: http://merrick.library.miami.edu/digitalprojects/chc.php
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de febrero de 2016, 2:43 p. m. with the headline "OLGA CONNOR: Apoyemos la colección de Herencia Cubana en UM."