‘Fue mi maestra’, madre de Gloria Estefan amaba el canto y la música
La primera Gloria Fajardo —llamada afectuosamente “Gloria la Grande” por su familia— amaba la música y el canto y fue seleccionada para ser la doble de la actriz Shirley Temple en Hollywood antes de que la revolución cubana comenzara en 1953.
La siguiente Gloria Fajardo, quien con el nombre de Gloria Estefan le ha cantado a presidentes norteamericanos, en los Juegos Olímpicos y en el Super Bowl, y ha vendido milliones de discos en todo el mundo, le agradece a la primera sus triunfos.
“Mi madre fue mi maestra”, le dijo Estefan al Nuevo Herald en el 2008. “Cuando yo era niña, ella me cantaba canciones de cuna para dormirme. Así es como empezó todo”.
Madre e hija contaron sus historias en un escenario de Broadway en OnYourFeet! The Musical: TheStory of Emilio & Gloria Estefan , la biografía musical de gira que se estrenará en octubre en el Centro de Artes Escénicas Adrienne Arsht, del downtown de Miami.
Al igual que lo hizo el show de Broadway, en un papel que representó una nominación a los premios Tony para la actriz Andrea Burns, la propia historia de Fajardo deberá conmover en Miami. Es un cuento dramático, lleno de risas y alegría y emoción.
“Gloria la Grande” murió el martes por la noche. Tenía 88 años.
“Hoy a las 8:19 p.m. perdimos a mi querida madre, la inimitable Gloria Fajardo”, escribió Estefan en Instagram. “Se fue tranquilamente, rodeada de sus hijas, nietos, yernos, una sobrina y tres amorosas enfermeras , otros familiares y sus amigos más íntimos”.
Al final de su vida, a los 87 años, Fajardo puede verse rapeando en una serie de entretenidos videos familiares que su nieta, la artista EmilyEstefan, colgó en su cuenta de Instagram con el hashtag #Rapuela.
Abuela Rapera. Fajardo fue una sensación. A la prensa tradicional y a las redes sociales les encantó la historia.
A Fajardo se le podía ver con frecuencia por todas partes de Miami respaldando a su famosa hija. En marzo, acudió a la apertura del nuevo restaurante en el midtown de Miami Estefan Kitchen, propiedad de su yerno Emilio.
Los sueños de Fajardo de seguir una carrera en la música quedaron hechos trizas por un padre que no los aprobaba. En su lugar, se hizo maestra, esposa y madre. Pero la revolución cubana acabó por completo con ese sueño.
Fajardo y su esposo, el campeón de voleibol y policía José Manuel Fajardo, con su hija mayor, Gloria, llegaron a Miami en 1959 con un boleto de avión de $21 después de que Castro tomara el poder. Tras entrenarse en la división de tanques para la invasión de exiliados en Bahía de Cochinos, en abril de 1961, al desembarcar, Fajardo fue capturado por su propio primo, un miembro del ejército de Castro, y cumplió casi dos años en una cárcel de Cuba.
En Miami, Gloria Fajardo, se quedó sola con su hija en un apartamento cerca del viejo Orange Bowl. En las Navidades de 1962, su esposo fue liberado y regresó a Miami. La familia creció con la llegada de Rebecca. José Manuel Fajardo se incorporó al Ejército de EEUU y se ofreció como voluntario para ir a Vietnam en 1967.
Durante los dos años que duró su misión, Fajardo estuvo expuesto al defoliante conocido como Agente Naranja. Gloria Fajardo trabajó como maestra en la escuela primaria James H. Bright / J.W.Johnson en Hialeah mientras su hija mayor cuidaba del padre que había regresado enfermo y murió en 1980.
Cuando Gloria Estefan tenía 17 años conoció a Emilio Estefan, percusionista que tenía una banda de música en la ciudad. Cuando se acercó a su madre para decirle que quería entrar como cantante en el grupo, Fajardo le dio una respuesta rápida:
“Le dije que no”, dijo Fajardo en una entrevista a la madre y a la hija que salió en el programa Entertainment Tonight (ET) en el 2015. “Tenía miedo se que se olvidara de su educación”, le dijo al Herald en un reportaje de 1995 sobre el Día de las Madres.
También Emilio Estefan tuvo que ganarse a la joven Gloria, un proceso que duró unos 12 años y que se narra en el musical.
La forma en que el musical cuenta la lucha por ganar el corazón de Gloria fue muy acertada, dijo hace poco Emilio. En 1990, Gloria sufrió la fractura de la espalda cuando una rastra chocó contra el autobús de los Estefan en una carretera nevada en el este de Pennsylvania. Su madre estaba en su casa de Miami, cuando escuchó las primeras noticias sobre el aparatoso accidente: “Muere Gloria Estefan”.
Fajardo no lo pensó dos veces y voló para estar al lado de su hija.
Gloria recibió 48,000 tarjetas y faxes de todas partes del mundo y 4,000 arreglos florales, gestos de amor que, según dijo más tarde, la ayudaron en su pronta recuperación. Fajardo por su parte, encontró motivos de orgullo en el éxito de su hija. “Se graduó en la UM con una maestría en psicología y un título en música”, le dijo Fajardo al Herald en 1995. “Está muy orgullosa de sus raíces cubanas y lo muestra en su música”.
También, “Emilio fue, a la larga, lo mejor que le pasó en su vida”, dijo Fajardo, haciendo un guiño con el ojo en un reciente segmento del programa “ET”.
En la trasmisión, Estefan mira a su madre y dice: “Crecí pensando que no había nada que una mujer no pudiera hacer. Mi madre salió a la calle a trabajar. Nos llevó hasta la escuela preparatoria. Renovó sus credenciales como maestra y nunca se quedó dormida en sus laureles”.
A Fajardo la sobreviven sus hijas Gloria Estefan y Rebecca Fajardo; sus nietos Nayib y Emily Estefan; y su bisnieta Sasha Argento Estefan-Coppola.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de junio de 2017, 7:57 a. m. with the headline "‘Fue mi maestra’, madre de Gloria Estefan amaba el canto y la música."