Tiby Camacho triunfa como ‘influencer’ a base de humor y naturalidad
Antes de la pandemia, la dominicana Tiby Camacho trabajaba como camarera en un restaurante de Miami, pero gracias al confinamiento pudo sobresalir en las redes sociales, especialmente Instagram y Tik Tok, llegando a convertirse en una de las principales influencers hispanas.
En la juventud fue maestra, lo cual considera que le ayudó a desarrollar su talento para conectar con la gente. Esto unido a su gracia natural y su belleza la han llevado a tener más de tres millones de seguidores (1.4 millones en Instagram, y 1.7 millones en Tik Tok).
“Creo que la clave de mi éxito ha sido ser real, auténtica”, comenta en una entrevista telefónica. “Si vieras cómo ando ahora: vine a hacer una compra y estoy literalmente en pijamas”, cuenta, con simpatía, ilustrando su naturalidad. “Me visto como me sienta cómoda”, agrega.
Siguiendo con su análisis, este fenómeno de las redes sociales manifiesta que con sus publicaciones trata de “humanizar y demostrar que es normal caerse y que levantarse también es normal; que vale la pena luchar, seguir adelante”.
La historia de Tiby, cuyo nombre completo es Tibisay, es de superación. Nació el 3 de marzo de 1993, en el seno de una modesta familia de Santiago de los Caballeros, la segunda ciudad más importante de República Dominicana, en la célebre región del Cibao.
Su mamá, Jaqueline, era empleada del área farmacéutica, y su padre, José, trabajaba en la industria de hotelería y gastronomía. A él le da crédito Tiby por su sentido del humor. “Soy como mi papá, que es un comediante nato, tiene una comicidad muy espontánea”, sostiene.
En efecto, el “contenido” de las cuentas de Tiby está centrado en el humor. “Todos mis videos tienen un punto de comedia”, confirma. En sus redes hay una mezcla entre actuación y recreación de situaciones reales. Se considera actriz y comediante, además de creadora de contenido.
Los influencers ganan el sustento promocionando a empresas en sus videos; usualmente cobran una cuota mensual. El rubro de los “clientes” de Tiby es tan variado como su contenido: marcas de comida, empresas de envío de dinero, abogados de Inmigración, la compañía tecnológica Samsung.
“Doy una credibilidad que hace que me llamen para promocionar cosas familiares, de respeto”, considera. La joven dice que su oficio de influencer no es tan fácil y descansado como puede parecer, que implica un despliegue de tiempo, energía y, claro, creatividad.
“La mayoría de la gente trabaja cumpliendo un horario y cuando termina su jornada se olvida del tema, pero los creadores de contenido tenemos eso todo el tiempo en la mente, un estrés, una presión, que a veces no te dejan dormir”, explica.
Tiby, que llegó a Miami en el 2015, trabajó tanto durante este año que se ha tomado varios días libres en este mes de septiembre. “Necesito darme un poco de cariño”, señala. Convive con su novio, a quien en sus redes solo muestra de espaldas, y juguetonamente llama “El prietico”.
La influencer vive entre esta ciudad y República Dominicana, adonde viaja prácticamente cada mes. Allí ha actuado en películas como “Colao 2” y “Perdiendo el juicio” y en obras de teatro. “Mi gente me apoya mucho”, apunta, con razón. En Estados Unidos ha sido comentarista permanente de programas de Univision como “Sin rollo”.
Precisamente en la pantalla chica le espera un proyecto en Miami, que comenzará en enero, pero del cual todavía no puede dar detalles por razones de confidencialidad. “Será algo muy grande, con Dios primero”, afirma.
Luego de su respiro de septiembre, Tiby continuará a tiempo completo con los videos para las redes y la preparación de sus actuaciones unipersonales que denomina “live shows”, en locales gastronómicos. También podrían surgir más funciones de la obra en que actuó recientemente, “Muñecas de satín”.
Al final de nuestra charla Tiby reconoce que algunos cuestionan su tono de voz aniñada. “Cuando escucho eso, respiro profundo y me digo a mí misma que así como a muchas personas les molesta mi manera de hablar, hay muchas que me aman por la misma razón”, reflexiona, con sabiduría.
erwinperezok@gmail.com, Instagram: @erwin_perez