El realismo virtual de la Netrebko
Está en la cima y lo disfruta, Anna Netrebko es la soprano más famosa del momento; además de sus extraordinarias condiciones naturales, detrás de ella se mueve una gigantesca máquina publicitaria. Favorita para abordar los caballitos de batalla de la ópera en un mundo donde tiene pocas competidoras, la coyuntura histórica la ayuda y se enfrenta gallardamente a los desafíos. No es la primera, ni será la última. Tampoco es la primera soprano lírica que por diversos motivos pasa a una tesitura mas dramática con los consiguientes riesgos, sin contar las polémicas, reparos y advertencias. De sus referenciales Natasha y Tatyana y las ingenuas Adina, Giulietta y Susanna via Violetta y Manon a Donnas feroces como Lady Macbeth, Gioconda y Turandot hay un largo trecho. Así Netrebko arremete con un disco de arias del período verista aunque la referencia al estilo sea algo vaga, de hecho es casi un disco Puccini. En el estudio de grabación puede –y debe– darse el lujo de experimentar e intentar papeles que quizás nunca cante en escena. Tampoco es la primera ni será la última.
A los 44 años, la voz ha crecido y ensanchado, ha adquirido una suntuosidad envolvente y este repertorio está mas acorde con su temperamento tan vivaz como volcánico. En verdad, su sinceridad e ímpetu es lo que más tiene que ver con el verismo, el estilo italiano de principios de siglo que plasmó la vida de la gente común, la realidad de los campesinos y trabajadores, de aquellas modestas heroínas de bolsillo alejadas de reinas y princesas. De una redondez que desmiente toda traza de acero eslavo, es una voz reconocible, personal y efectiva. El principal reparo es no diferenciar entre los personajes que emergen sin un enfoque distintivo; además –como fuera Eva Marton – prima el máximo caudal, atronador. De ahí que Butterfly se parezca a Turandot, ésta a Manon y Adriana, remitiendo al referencial recital Puccini de Callas, donde cada personaje es una criatura única.
Por lo pronto, impresiona el despliegue vocal y sus fans quedarán más que satisfechos, el ímpetu ruso y la italianitá parecen conjugarse para encender la receta de su primer recital discográfico en tres años. La tersura y poderío del instrumento recuerda al recital italiano de Régine Crespin de 1963 donde la francesa abordó algunas de las mismas arias. La evocación viene a cuenta del espléndido Un bel di vedremo de ambas, lejos de la piccina moglietina de Scotto o De los Angeles, es una lectura heroica. Asimismo –y como Crespin entonces– el L’altra notte de Mefistofele de una generosidad inobjetable y el Suicidio de La gioconda, menos convincente resulta como Nedda y Liú, que ya le quedan demasiado livianas.
Otras tres arias bien asociadas con grandes intérpretes del verismo a partir del belcanto –léase Callas, Scotto, Caballé, Freni – reciben solventes lecturas en la voz chocolatada de Netrebko: Ebben, ne andro lontana, La mamma morta y Io sono l’umille ancella. Un esperado e infaltable Vissi d’arte promete una Tosca de gran potencial y el In questa reggia muestra una candente princesa de hielo, de timbre imperioso, esta Turandot es una zarina al mando de una armada. Claro que si de verismo se trata, se extraña no escucharla en un Voi lo sapete de Cavalleria, Lodoletta, Iris, Loreley, L’amico Fritz, Risurrezione o Fedora, por citar sólo algunas; en cambio, todo el fin del álbum es para Manon Lescaut, In quelle trine morbide y el acto cuarto secundada por su marido, el tenor Yusif Eyvazov, donde la dulzura de la heroína contrasta con la emisión acerada de su Des Grieux.
La orquesta y coro de Santa Cecilia bajo Antonio Pappano brindan acompañamiento de lujo en todo momento para una grabación reberverante que permite disimular cierta dicción resbalada o alguna nota fuera de control.
La portada merece párrafo aparte ya que parece a propósito, un ardid provocativo. En las antípodas del verismo, podría ser una Turandot cercana a la Emperatriz straussiana. En definitiva, queda el testimonio de una voz bellísima para un álbum de verismo virtual que refleja la inmediatez de nuestro mundo y de la que Netrebko es digno reflejo.
* VERISMO, NETREBKO, PAPPANO, DGB0025289-02
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de septiembre de 2016, 6:22 p. m. with the headline "El realismo virtual de la Netrebko."