La zarzuela en Cuba y en España
La clásica zarzuela española Luisa Fernanda, de Federico Moreno Torroba, es lo primero que vi en un teatro musical en La Habana, Cuba. Era muy niña, pero mi padre, Francisco Fernández Dorado, que era inmigrante gallego, adoraba esa forma musical y me llevó a verla.
Lo curioso es que precisamente, el hecho de que la colonia española fuera tan grande en Cuba, con preciosos edificios como el Centro Gallego y el Centro Asturiano de La Habana, y asociaciones y teatros, promovieron la influencia de este género musical que incluso tuvo importantes creadores en la isla, como Ernesto Lecuona, Rodrigo Prats y Gonzalo Roig.
La serie del Miami Dade College, Dos Orillas, que dirige la doctora Mercedes Cros Sandoval, en colaboración con la Academia de la Historia de Cuba, presentó en enero en el Koubek Center La zarzuela en Cuba, con la colaboración del aclamado bajo José Le Matt, quien contó su vida como artista internacional y como director de zarzuelas en el grupo de Pro Arte Grateli de Miami. Se mostró también un documental sobre La Gran Vía.
Sandoval explicó el origen de la zarzuela, en el teatro que existía en un palacio construido en el siglo XVII fuera de Madrid, en el que abundaban las zarzas, y por eso le pusieron Palacio de la Zarzuela. Y de ahí el nombre de esa forma musical, un género lírico folclórico, que tuvo su auge en el siglo XIX. Pero hay antecedentes de esta forma musical desde la época del teatro del Siglo de Oro en España (mediados de los 1500 a mediados de 1600).
“Cuba es uno de los pocos países hispanoamericanos que produjo zarzuelas. Y en Argentina también, porque las cupletistas que venían a Cuba visitaban también ese país. Y en Cuba había enorme cantidad de españoles en el siglo XIX, fue la favorita, y luego en el XX siguieron yendo a Cuba”, dijo Sandoval. En realidad, la zarzuela se extendió por todo el mundo hispánico, desde que triunfó en España.
“Cuando empecé cantando en la CMQ gané el segundo premio a los nueve años”, contó Le Matt en su intervención de la noche. “Me metí en los coros de adolescente, y tuve papel de solista a los 19 años, en Rigoletto y en La Bohème, y ya cantaba algo en el programa de Gonzalo Roig en Honor al Mérito, y los del maestro austríaco Paul Csonka”.
Le Matt era jovencito y bien parecido para la televisión con sus canciones románticas. Pero era operístico y se fue a Milán, para un programa de jóvenes cantantes. Cuando regresó a Cuba, fue con Pro Arte Musical, a interpretar con estrellas mundiales como Renata Tebaldi, en Aida y en Tosca, entre otras óperas.
Su entrada en la zarzuela fue con Maruja González. “Ibamos a hacer la Marina, en forma de zarzuela, en el teatro Martí, en dos funciones”, relató Le Matt, “después, cuando ya estaba el Teatro Lírico formado por Miguel de Grandy, él me convenció, aunque yo era director de la ópera, pero había funciones de zarzuelas más a menudo, e hice Los gavilanes, Luisa Fernanda y La revoltosa, con Rosita Fornés”.
“Llegando aquí a Miami, Marta [Pérez] que era muy amiga mía, porque yo le enseñé la ópera cuando ella estaba en Milán, me entró en Grateli”, dijo Le Matt. “En contraste con la ópera, la zarzuela es más popular, les gusta más a todos. Pero aun así la zarzuela está en decadencia, incluso en España”.•
En marzo próximo, a Le Matt le toca dirigir, para Pro Arte Grateli, ‘El conde de Luxemburgo’, de Franz Lehár, el mismo que compuso ‘La viuda alegre’.
olconnor@bellsouth.net
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de febrero de 2015, 1:00 a. m. with the headline "La zarzuela en Cuba y en España."