Un concierto formidable de la Orquesta Alhambra con el cellista Jason Calloway bajo la dirección musical de Daniel Andai
El internacionalmente aclamado cellista Jason Calloway fue la estrella del estupendo concierto gratuito que ofreciera el domingo la Orquesta Alhambra con su director musical Daniel Andai en el podio. Un tentador programa atrajo a un público que llenó el Wertheim Auditorium de la Florida International University (FIU).
Pero los que desafiaron el caos de tránsito provocado por el Miami Broward Carnival que se celebraba en los terrenos de la Feria de Miami, contigua a FIU, no salieron defraudados, la noche no solo fue muy satisfactoria, sino que tuvo sus momentos de brillantez.
Andai es un joven de probados talentos que se ha destacado tanto en el podio como en la docencia y el violín. Es concertino de la Miami Symphony y Jefe de la Cátedra de Música de la New World School of the Arts, entre otros cargos en distintas escuelas. En este concierto, que podría ser la envidia de muchas orquestas nacionales y extranjeras, demostró sus aptitudes en un programa donde había casi de todo.
Primero el Capricho italiano, de Chaicovski, lleno de sabor y alegría. Luego, entró en escena con su cello Calloway quien dio muestras de sensibilidad y versatilidad al interpretar dos obras bien distintas. Primero, Bosques silenciosos de Dvorak, suave, nostálgica, a veces quejumbrosa, y siempre evocadora, no solo del paisaje que sugiere el título, sino de esas tristezas que no tienen explicación y que solo intenta explicar la música.
Pero en la trepidante Rapsodia húngara, de David Popper, el intérprete se transformó por completo. Cargada de ritmos y con evidente espíritu bailable, la pieza le permitió a Calloway hacer gala de su virtuosismo en los pasajes a alta velocidad.
Una larga ovación premió su trabajo y el de la orquesta bajo la batuta de Andai, quien supo resaltar los mejores momentos del conjunto sin obliterar al solista.
Pero sin duda lo mejor de la noche fue la segunda parte. Nada menos que la Sinfonía no. 5, en do menor, op. 67, de Beethoven. Desde los primeros emblemáticos acordes, tan conocidos, hasta las dramáticas recapitulaciones de un final que va llevando (no importa cuántas veces se haya escuchado) al público a un estado especial, entre la euforia y el paroxismo, Andai condujo la orquesta con mano firme y sentida.
Es de encomiar la labor de esta orquesta que, por ser gratuita, enaltece aun más a estos artistas que podrían ser la envidia de muchos grupos que cobran bien caro. En esta obra maestra de todos los tiempos dieron una muestra extra de profesionalismo, pues en los pasajes suaves y los silencios se escuchaba a veces el fragor de la música del exterior como un “bajo continuo” que por momentos semejaba los truenos de una tempestad. Pero nadie perdió el tempo, ni el público perdió su tiempo, pues el concierto resultó formidable.
Antes de lanzarse en la maravillosa obra beethoviana, Andai recordó al público la importante labor de esta orquesta que Miami necesita y que necesita de Miami para seguir existiendo. Realmente merecen todo el apoyo, son formidables.
daniel.dfernandez.fernandez@gmail.com
El próximo concierto gratis de la Alhambra Orchestra será: ‘Spooky Symphony, A Multimedia Halloween Spectacular’, el 29 de octubre, a la 1 y a las 4 pm, dos funciones, en el Knight Concert Hall del Arsht Center. Es preciso reservar. Info y entradas: 305 949 6722 y www.alhambra music.org.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de octubre de 2016, 5:26 p. m. with the headline "Un concierto formidable de la Orquesta Alhambra con el cellista Jason Calloway bajo la dirección musical de Daniel Andai."