‘A Latin Feast’ un banquete de buena música
Valía la pena llegarse hasta la distante Barry University (BU) en la noche del sábado 19 para disfrutar del variado y gratuito concierto A Latin Feast, ofrecido por esa institución en su Center for the Performing Arts.
El programa abrió con Bloco No. 1, una retumbante descarga del Conjunto de Percusión, encabezada por su director Brian Potts. Luego la multifacética Beverly Coulter, directora del BU Performance Workshop Ensemble del plantel, cantó muy bien Pensar en él, de Marina, de Arrieta. Al piano la acompañó Jared Peroune, que también acompañaría muy acertadamente a otros solistas durante el concierto.
Sería tedioso ir detallando un programa que se extendió por más de dos horas y donde hubo un alto despliegue de talento y dedicación. Pero sí es justo mencionar a todos los que hicieron su valioso aporte a una noche formidable de buena música. Los jóvenes Yanessa Morillo-Delerme y Hamilton Gutiérrez fueron los solistas de la Mazurca de las sombrillas, acompañados por el coro y el cuerpo de baile del San Juan Dance Company.
Otro momento magnífico fue el dúo “En mi tierra extremeña”, de Luisa Fernanda, de Moreno Torroba, entre Marinel Cruz, aclamada soprano, directora del Bridge-Prep Academy of Arts and Minds de BU y el no menos admirado barítono Armando Naranjo, acompañados por Peroune. Cruz, en solitario, arrancó los mayores aplausos por su María la O y también Naranjo estuvo estupendo en Luché la fe por el triunfo. Los gritos de “Bravo” y “Brava” abundaron.
Una sorpresa de la segunda parte de la noche fue la interpretación bilingüe de Estás en mi corazón, de Lecuona, por Wendy Pederson, que domina el español sin acento, aunque tuvo un pequeño desliz. La acompañaron brillantemente, Alvaro Bermúdez en la guitarra, Agustín Conti en el bajo y Potts en la percusión.
Durante todo el concierto hubo varias participaciones del grupo de baile con coreografías de su directora, Katerina San Juan. Promisorias bailarinas, sin duda, aunque su presencia no era necesaria durante la Misa criolla, de Ariel Ramírez que cerró brillantemente la noche, con el coro mixto, el grupo de cámara, el de percusión, y Naranjo y Ray González (quien también interpretara muy bien esa noche No puede ser, de Sorozábal) como solistas.
En el podio actuó brillantemente la Dra. Giselle Elgarresta Ríos, quien también había prestado esa noche su voz para una aplaudida Noche azul, de Lecuona.
Solistas, coro y orquesta se lucieron en este, el “plato fuerte” de la noche. Esta hermosísima obra en la que a la ceremonia canónica el compositor aporta los elementos rítmicos e instrumentos autóctonos de su país, Argentina, fue un estupendo final para el concierto que muy justamente fue aplaudido de pie.
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de noviembre de 2016, 3:39 p. m. with the headline "‘A Latin Feast’ un banquete de buena música."