Dos maravillosos conciertos en ‘tonos’ distintos: uno a cargo de Seraphic Fire y otro de la New World Symphony
Nunca la iglesia Santa Sophia, de Miami, se había visto tan llena, como en la noche del miércoles 7. Hasta los laterales en los ábsides y el coro en los altos estaban llenos. Y es que el concierto navideño de la coral Seraphic Fire: On Winter’s Night, se ha vuelto una tradición que cada año atrae a más fieles de la música.
Bajo la dirección de James K. Bass, este grupo de maravillosos cantantes que podrían brillar en solitario recreó una ceremonia navideña con el templo a oscuras y velas rojas en las manos. Entraron y salieron cantando y era imposible sustraerse a la enaltecida espiritualidad que se respiraba en el ambiente.
El repertorio escogido abarcaba desde los villancicos más tradicionales como Adeste Fideles hasta estrenos especialmente creados para el grupo, como Songs for the Morning Star, de Susan LaBarr, cuya autora se encontraba en el lugar.
Todo resultó maravilloso y muy bien explicado por Bass, aunque algunas obras resultaron más conmovedoras que otras como Only in Sleep, de Teasdale, en arreglo de Esenvalds. La retirada, en procesión con velas, envuelta en la famosa Noche de paz, recibió una larga ovación de pie, lo que convenció al grupo para regresar y regalar como encore la siempre gustada: Ding Dong Merrily on High.
Tarde a la rusa…
No tan concurrido, pero igualmente maravilloso fue el concierto de la New World Symphony (NWS) en la tarde del domingo en su sede del New World Center de la Playa, con James Ehnes como solista y Peter Oundjian como director invitado.
Como aperitivo, la Obertura de Ruslan y Ludmila, de Glinka, con Dean Whiteside, director asociado de la NWS, al frente. Quizá demasiado apresurada y exagerada en los forti, pero no por eso dejó de agradar al público esta pieza que se caracteriza por su percusión y sus fanfarrias.
Sin embargo, donde el público habría de demostrar desbordante satisfacción sería en el difícil y hermoso Concierto no. 1 en la menor para violín y orquesta, de Shostakovich. Ehnes es uno de los genios de su instrumento de todos los tiempos, y baste decir que quizá otros puedan igualar lo logrado por él esa tarde, pero es prácticamente imposible superarlo. Su dominio técnico le permite audacias en las que cualquiera menos hábil podría salir derrotado. También esto le da una seguridad en la que puede entregar toda la fuerza anímica que encierra esta obra, concebida bajo las presiones políticas del estalinismo, pero también con la intención de impactar al público.
Oundjian, por su parte, se mantuvo en control desde el podio, sin perder oportunidad de destacar los valores orquestales de la obra, pero sin opacar la labor del solista. Realmente un privilegio el haber disfrutado de estos dos grandes artistas en una de las joyas del género. Hubo larga ovación para premiarlos y luego a cada grupo de la orquesta, pero después de una pieza como esta, no es de buen gusto un encore.
La segunda parte de la tarde estuvo dedicada por completo a la larga y hermosa Sinfonía no. 2, en mi menor, de Rachmaninov. El autor llegó a dudar de su capacidad como compositor de sinfonías ante el fracaso de su Primera Sinfonía, sin embargo el éxito de su Concierto no. 2, para piano y orquesta, lo convenció para intentarlo nuevamente con esta obra.
Paladín romántico en medio de un panorama musical que buscaba nuevos caminos expresivos, Rachmaninov trata de diferenciarse de sus compatriotas Prokofiev, Shostakovich y Stravinsky, y se adscribe más a la línea de Chaikovski con cierta reminiscencia wagneriana en los metales. Esta obra, cuyo Adagio resulta lo más memorable por haber sido usado con frecuencia en filmes, tiene de todo, desde suaves melodías hasta explosivas fanfarrias y palpitantes pasajes de percusión, y de todo salieron triunfantes la NWS y Oundjian. La larga y merecida ovación de pie, también estuvo salpicada con gritos de ‘Bravo’.
daniel.dfernandez.fernandez@gmail.com
El concierto navideño de la Seraphic Fire se repetirá hasta el 18, y su próximo programa será del 18 al 22 de enero. Info: 305-285-9060 y SeraphicFire.org. El próximo concierto de la NWS será el 18 de diciembre. Entradas: 305-673-3331 y www.nws.edu/events.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de diciembre de 2016, 3:41 p. m. with the headline "Dos maravillosos conciertos en ‘tonos’ distintos: uno a cargo de Seraphic Fire y otro de la New World Symphony."