Desde España, dos joyas belcantistas en DVD (Segunda Parte)
Si la lozana Norma de Radvanovsky conquista el Liceo, la veteranísima Mariella Devia reina en el Real con su asunción como Elizabeth I de Inglaterra en el Roberto Devereux de Donizetti que completa la trilogía Tudor junto a Anna Bolena y Maria Stuarda. Como el legendario Alfredo Kraus, la soprano italiana se ve premiada con una extensa carrera donde ha sabido administrar sabiamente sus recursos y todavía hoy a los 68 años se atreve y sale airosa con las demandantes reinas donizettianas.
El caso Devia no deja de asombrar, es la última de las grandes belcantistas italianas y lo demuestra con musicalidad soberbia, control de su instrumento, la requerida agilidad y un meticuloso manejo de recursos ciertamente envidiable. Es cierto que de haberse filmado hace una década se estaría en presencia de un documento irremplazable (hecha la salvedad que ésta es su primera Isabel escenificada), hoy conforma uno histórico considerando la veteranía de la cantante y muchos momentos llegan como auténtica clase magistral.
En otros, como el Quel sangue versato, la voz ha perdido esmalte y belleza (y volumen al compararla con el tenor) pero a un cauto comienzo, y un exquisito Vivi ingrato, Devia va creciendo hasta entregar una memorable escena final, con esta reina tirana envejecida, desdibujada, desgreñada, abandonada al destino ante la pérdida de su amado. La vibrante Devia no cae en los amaneramientos de otra veterana, Edita Gruberova, se las ingenia para brillar con lo que todavía tiene y debe agradecersele su honestidad, una que le permite sumarse al recuerdo de otras Isabel como Montserrat Caballé, Leyla Gencer, Beverly Sills y la recién llegada Radvanovsky.
Originada en la Opera de Cardiff, la curiosa puesta de Alessandro Talevi divide aguas entre los puristas pero ayuda a la protagonista a recrear un personaje oscuro, dominante, extraño; es la mujer araña sentada en un trono que maneja y se desplaza por el escenario con gigantescas patas mecánicas, es su instrumento de poder pero también su cárcel. El impactante efecto visual tiene pro y contras, pero su originalidad da a la puesta, sombría, fría, espectral, un innegable atractivo.
En el rol titular, debutando en el Real, y como en el Pollione del Liceo, Gregory Kunde aporta magnética presencia, canto estentóreo de seguro impacto. Su Roberto es menos elegante y mas heroico que el común denominador, rústico, urgente, se impone frente a una reina menos fuerte. La duquesa de Nottingham por Silvia Tró Santafe es la revelación de la noche. Segura, luminosa, fresca, la mezzo valenciana compone una Sara de gran nivel. Reemplazando a Mariusz Kwiecień como Nottingham, Marco Cario cumple mas allá de cierta monotonía vocal y escénica, es un elemento joven con buenas posibilidades.
Bruno Campanella dirige con precisión amén de extremo cuidado a los imponentes coros en escena, no se trata de la mejor partitura del bergamasco pese a albergar momentos de brillo para equipararla con sus obras maestras. El director lleva a buen puerto una velada donde el foco de atención reside, como no podía ser de otro modo, en la heroína, en las posibilidades de la voz humana recreando un personaje histórico con las consabidas licencias dramáticas, para veracidad años después llegará Britten y su Gloriana.
En resumen, frente a la Norma de Radvanovsky y la Isabel de la Devia, se está frente a un claro cambio de guardia dominado por veteranos. Dos funciones recomendables que merecían testimoniarse y añadirse a un catálogo siempre ávido de más.
Donizetti, Roberto Devereux, dvd BelAir bac130.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de febrero de 2017, 9:03 a. m. with the headline "Desde España, dos joyas belcantistas en DVD (Segunda Parte)."