Entremont y Lang-Lang, dos grandes pianistas en el Arsht Center
Los amantes de la música clásica en Miami no se pueden quejar, en una misma semana, dos grandes pianistas dieron muestra de su arte en el Knight Concert Hall del Arsht Center. Primero, el 22 de febrero, el legendario Philippe Entremont con la New World School of the Arts Orchestra (NWSAO), luego, el 25, el gran divo del piano: Lang Lang, en un recital espectacular.
Entremont tiene a Miami en su agenda anual desde hace tiempo, recuerdo haberlo entrevistado y hasta filmado para estas páginas, pero su actuación con la NWSAO bajo la dirección de Alfred Gershfeld fue muy especial, por tratarse de una de las grandes obras de la literatura pianística, el Concierto no. 5 para piano y orquesta, op. 73, de Beethoven.
Entremont es también director de orquesta, por tanto, su trabajo de acople fue muy cuidadoso, aunque sin duda, lo más destacado de su interpretación fue en las cadencias. Tanto en los exquisitos cantabiles del Adagio como en las partes explosivas del final, el solista se mostró como siempre: expresivo, sutil y prolijo. La orquesta hizo un magnífico trabajo, aunque hubo algunos deslices y grisuras; hay que tener en cuenta que se trataba en su mayoría de alumnos y músicos muy jóvenes.
Sin embargo, en la segunda parte de la noche, el entusiasta grupo sorprendió con una brillante ejecución de la Suite de El pájaro de fuego, de Stravinsky. En esta obra, compleja y vibrante, tanto los músicos como el director dieron lo mejor de sí. La noche terminó con el sabroso Danzón no. 2, de Arturo Márquez, que ante la ovación del público, fue repetido como encore en sus tremendos compases finales.
Lang Lang no tuvo que compartir protagonismo con nadie, pues este genio se basta el solo para abarrotar el teatro de unas 1,200 butacas. El programa, en el que predominaba la música española, atrajo gran cantidad de público hispano; pero sin restar mérito a la interpretación de las obras de Albéniz, Granados y Falla que hiciera esa noche, su mejor momento fue la catedralicia Sonata en si menor, S. 178, de Liszt, obra en la que casi se encierran todas las emociones y hasta meditaciones humanas. De lo reflexivo a lo apasionado, el intérprete chino sabe darse con una prodigalidad única.
Algunos le critican su estilo llamativo y pintoresco, pero su técnica y su carisma lo eximen de culpa tanto para el público que lo adora como para la mayoría de los críticos que lo colocan siempre entre los mejores. Sus amaneramientos a la hora de tocar destacan su arte más que mellarlo. Por ejemplo, suele colocar casi verticalmente su mano izquierda en las andanadas de acordes, subraya el final de los pasajes dramáticos sacando el pecho con los brazos extendidos hacia atrás como corredor que llega a la meta, sigue la melodía con una mano en el aire… sin embargo, no se le va a una nota.
Pueden tacharlo de teatral, aparatoso, algunos incluso lo encuentran frío, cuestión de gustos. Pero la ovación final de pie y con gritería demostró que el intérprete se ha ganado al público como pocos, y él correspondió, como un cantante popular, dando la mano a todos en primera fila (¡hasta regaló el pañuelo con que se secaba el sudor!) y, por supuesto, con dos encores un Nocturno, de Chopin y algo jazzístico y palpitante que me resultó familiar, pero no logré identificar. El piano puede ser muchas cosas y, sin duda, brinda también un espacio para el espectáculo y para el divo Lang Lang.
La New World School of the Arts presentará su show anual ‘Raising Stars’ en el Olympia Theater, el 31 de marzo. Entradas: 305-237-3622 y nwsa.mdc.edu. El próximo concierto en el Knight Concert Hall del Arsht Center, será el 17 de marzo con Branford Marsalis Quartet en la serie Jazz Roots. Entradas: 305-949-6722 y www.arshtcenter.org.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de marzo de 2017, 2:54 p. m. with the headline "Entremont y Lang-Lang, dos grandes pianistas en el Arsht Center."