Seraphic Fire abre la temporada con una joya coral
Una de las mayores joyas del repertorio: Selva Morale et Spirituale, de Monteverdi, fue la escogida por la coral Seraphic Fire para abrir su nueva temporada en la iglesia ortodoxa griega de Santa Sofía, en Miami, el miércoles 18.
Su director, Patrick Dupré Quigley, presentó la obra en su perspectiva histórica y su repercusión estética. Creación de un consumado madrigalista, pionero del género operístico, en su “selva” puede experimentarse toda clase de aventuras sentimentales y artísticas. Quigley es un maestro de las posibilidades dramáticas que presenta cada pieza, no solo por el texto, sino por el juego de voces (en el sentido literal tanto como en el armónico), los tempi y las dinámicas. Con una acertada distribución de las tesituras logra crear un espectáculo que, a pesar del carácter frecuentemente religioso de las temáticas, no deja de lucirse en intensidad, variedad y profundos contrastes que van del elevado vuelo del espíritu al desgarrado lamento de la carne. En este caso su trabajo fue especialmente exquisito, ya que el material, tanto en latín como en italiano antiguo, se pasea por la “selva oscura” de la vida en busca de luces redentoras.
El grupo, compuesto por voces que a veces llegan desde muy lejos para estas brillantes actuaciones, se mostró como siempre con excelsitud y brillantez. Tanto los momentos en solitario, donde hay que destacar las actuaciones de la soprano Meredith Ruduski y el contratenor Douglas Dodson, como en las distintas combinaciones en dúos (Ruduski y Margot Rood en Iste Confessor), tríos (como Dodson, Steve Soph y James K Bass, en Salve Regina, o Dodson, Patrick Muehleise y Steven Eddy en Chi vol che m’innamori) quintetos, y la coral en pleno, los cantantes demostraron ese nivel de entrega y profesionalismo que los ha convertido en uno de los grupos corales mas elogiados del momento, y un gran orgullo para Miami.
En esta ocasión, la SF contó con el apoyo musical de Adriane Post y Laura Rubinstein-Salzedo en los violines; Guy Fishman en el cello, John Lenti en el teorbo y Justin Blackwell en el órgano. Este grupo también se lució en los pasajes instrumentales.
Como exordio a la Selva, de Monteverdi, se ofreció una bella pieza: In Columna, que SF encargó al joven y talentoso compositor Drew Baker, quien estaba en la sala y subió al escenario a recibir los merecidos aplausos.
Sin duda un magnífico comienzo que anuncia una temporada de éxitos.
El próximo concierto de la Seraphic Fire: ‘American Hymns Rediscovered’, será del 8 al 12 de noviembre, en distintos locales y ciudades. Información y entradas: 305-285-9060 y SeraphicFire.org.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de octubre de 2017, 2:48 p. m. with the headline "Seraphic Fire abre la temporada con una joya coral."