Música

Les Troyens, disco clásico del año 2017

Casualidad o coincidencia, como corolario a este año , que reflejó el “Canto de armas y de hombres”, improbable desafío de Virgilio a Berlioz a componer su obra mas ambiciosa que jamás vio escenificada, llega el flamante registro integral de Les Troyens por John Nelson, quien después de convivir con la ópera casi medio siglo se da el gusto de su vida. Acercándose al rótulo de definitivo, es un trabajo épico, de épocas mejores para la industria discográfica. El esfuerzo valió la pena.

Elefante blanco de la ópera, mejor dicho “Caballo de Troya”, temido e imposible de escenificar y cantar, Nelson recoge el manto dejado por Colin Davis y arremete con un trabajo donde su larga experiencia emerge como esencial e invalorable. Logra fundir las vertientes que coinciden en la épica berlioziana, desde y hacia el clasicismo y romanticismo dotándola de una naturalidad estilística que deslumbra y por momentos conmueve. Desfilan fanfarrias y arpas, cumbres y valles, civilizados y bárbaros, marineros y deidades, héroes y esclavos, coros y solistas despliegan este fresco monumental que conjuga cuatro civilizaciones. Nelson navega las aguas entre Troya y Cartago como el mejor capitán, sacándole el mayor provecho a sus dieciocho solistas, ciento treinta instrumentistas, incluídas seis arpas, de la orquesta de Estrasburgo que sabe combinar precisión alemana con el espíritu francés, más tres coros combinados. Además, cuenta con los solistas que considera ideales. Lo que podría ser un exceso de abundancia resulta óptimo bajo su firme liderazgo.

Deben mencionarse la versión pionera de Thomas Beecham que en 1947 dio el puntapié por establecerla en el repertorio internacional, así como Rafael Kubelik y Scherchen. Los laureles se los lleva Colin Davis con su primera integral en 1969 y la igualmente paradigmática treinta años después. A la grabación de Charles Dutoit se suman tres afortunadas filmaciones: Levine en el centenario metropolitano, Pappano en Covent Garden y la históricamente informada de Gardiner en Paris. Dentro de este panorama en el que cada década ostenta su Troyens respectivo, Nelson se equipara y en instancias supera las mencionadas, con una lectura que desmiente las cuatro horas de música que transcurren sin esfuerzo. Toda una hazaña.

La altísima tesitura de Eneas provocó la huida de grandes tenores. Para Domingo bastó un intento, Kaufmann desistió, wagnerianos como Vickers y Heppner lograron capturarlo asi como los disímiles Gedda, Chauvet, Villars, Merritt y Kunde. Hoy sólo Bryan Hymel rivaliza con su compatriota Michael Spyres, la acertada elección de Nelson, que se aleja de las “heroicidades” de un Vickers para entregar una clase de canto francés, elegante, viril y flexible. Igualmente deleitan Stanislas de Barbeyrac y Cyrille Dubois, como Iopas y Hylas en sus respectivos O blonde Cérès y Vallon sonore.

Las dos heroínas son pilares de las dos partes que componen la epopeya, El sitio de Troya y Los troyanos en Cartago. Callas se las perdió y otras como Jessye Norman, Shirley Verrett, incluso Janet Baker y Anne Sofie von Otter no las grabaron cuando debieron, como si no hubiesen sido tenidas en cuenta a la hora de una integral; afortunadamente Régine Crespin se salió con la suya y grabó ambas en una extractada. Otras grandes como Ludwig, Horne, Graham y las lloradas Tatiana Troyanos y Lorraine Hunt-Lieberson dejaron su impronta en escena. En una decisión que revela su enfoque, Nelson recurre a una contralto y a una mezzo lirica fogueadas en la música temprana, barroco y clasicismo. Ambas están al límite de sus recursos pero Nelson obtiene el resultado que desea. Si la Casandra de Marie-Nicole Lemieux posee la fiereza e impacto necesarios, Joyce DiDonato como Dido se lleva las palmas. Su canto es de una inteligencia, compromiso, exquisitez, honestidad y vulnerabilidad a toda prueba. Compensa alguna rigidez en la emisión con una entrega total y una grandiosidad indiscutible. En el último acto –en Nuit d’ivresse se saca chispas con Spyres– hace suya la velada coronándola con un estupendo adiós a Cartago.

En cuatro compactos trae un jugoso DVD extra de 85 minutos con escenas de la grabación en Estrasburgo. Imperdible producto que refleja la dedicación de una vida por parte de Nelson que triunfa con “sus Troyens” del siglo XXI.

Berlioz, Les Troyens, Erato 0190295762209

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de diciembre de 2017, 11:44 a. m. with the headline "Les Troyens, disco clásico del año 2017."

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