Música

Leslie Cartaya, llevar el mensaje de la música

Leslie Cartaya en Gibson Showroom. La cantante cubana se presenta este jueves en CCEMiami.
Leslie Cartaya en Gibson Showroom. La cantante cubana se presenta este jueves en CCEMiami. el Nuevo Herald

La cantante cubana Leslie Cartaya reconoce que la memoria más temprana que conserva de sus primeros pasos en el canto son en San Nicolás de Bari, un pueblo con alrededor de 20,000 habitantes en la provincia Mayabeque, en Cuba.

“Tenía cuatro años y estaba encima de un taburete cantando en un cumpleaños de mi abuelo”, cuenta Cartaya, que además asegura que tuvo “una infancia muy linda en un barrio donde vivían muchos niños, en una familia muy amorosa y unida”.

Cartaya, la voz del grupo Palo!, ha sido bautizada como “La Princesa del Son”.

“Mi familia es bastante musical, aunque nadie se ha dedicado a la música profesionalmente, solo mis primos. Mi abuela toca el piano, mi abuelo y sus hermanas cantaban precioso; siempre estaba sonando la radio, con la Orquesta Aragón y el programa Alegrías de sobremesa”, añade Cartaya, que este jueves 23 ofrecerá un concierto en el espacio ‘Música y aparte’, en Centro Cultural Español de Miami.

Estudió dirección coral en la Escuela Nacional de Arte de La Habana y aprendió a tocar el piano. Pero la formación de esta cantante y compositora no se limita a los estudios académicos.

“Soy muy observadora y me encanta escuchar a las personas, verlo todo desde su punto de vista y a la vez, analizarlo desde el mío”, cuenta. “Creo que mi propósito en esta vida es llevar el mensaje de la música a las personas, un mensaje de alegría, amor, esperanza y paz; pero también, de lucha, marcha, melancolía y tristezas. Mis canciones reflejan todo lo que observo y siento en el momento que las estoy componiendo”.

Aunque es muy joven, la madurez se siente en sus respuestas. Tiene un temperamento labrado en el día a día.

“La música es un reflejo de la vida misma, por eso así como la vida, la música debe abarcar también todas las emociones. Me encanta experimentar con varios géneros y con sonidos de varios países, para lograr esa variedad de emociones”, confiesa.

Cartaya salió de Cuba rumbo a Miami a finales del 2000, siempre en busca de sus sueños, y ha estado trabajando duro para ello. Es cofundadora y vocalista principal desde hace mucho tiempo del grupo de funk afrocubano Palo!.

Creado por el productor norteamericano Steve Roitstein, el grupo cuenta también con los músicos Ed Calle, Raymer Olalde y Philbert Armenteros. “Lo considero parte de mi escuela musical, es una familia que, por naturaleza, impulsa a sus miembros a que hagan sus proyectos personales y a la vez, también trabajamos con el grupo. Hemos funcionado así por muchos años y así planeamos seguir trabajando”.

El disco ¡Palo! del proyecto, nominado a los Latin Grammy 2014 y a los Grammy 2015, es resultado de ese trabajo. El grupo fue parte de la banda sonora del documental Miami Boheme, que ganó un Suncoast Emmy, y también ha sido premiado como Best of Miami 2014 por el Miami New Times.

Nominada en el 2013 como nueva mejor artista, coproductora, arreglista y compositora por su álbum independiente No pares, Cartaya demuestra como el mismo título indica, que no está dispuesta a detenerse. Conformó este disco con 19 canciones compuestas durante cinco años y que no pertenecen al sonido y estilo de Palo!; con diferentes géneros cubanos. Un primer disco muy tradicional y otro segundo con mezcla de muchos ritmos norteamericanos.

Después de presentar No pares se disparó su fama. “No pares fue el comienzo de una aventura muy linda, ha traído muchas presentaciones importantes en varios países. No me considero famosa porque todavía creo que hay muchos lugares del mundo donde quisiera llegar con mi música. Aspiro a que pueda llegar con mi show en vivo a todos los escenarios importantes de la música y también aspiro a que el disco en el que estoy trabajando tenga todavía más alcance que No pares”, afirma.

Le pido a Cartaya que defina dos palabras que para ella son esenciales: Miami y Cuba.

“Pues primero Cuba, porque es mi raíz, mi tierra, mi comienzo donde yacen los restos de mis antepasados y donde me formé como persona y como músico. Cuba es amor, melancolía y esperanza. Miami es mi casa, la ciudad que me abrió sus puertas y que me ha apoyado todo este tiempo. Me considero miamense y vivo muy orgullosa de la ciudad donde vivo porque me identifico con la fusión, la mezcla, el clima delicioso y una naturaleza espectacular. Además siendo de una isla siempre necesito el mar, otra razón por la que ¡vivir en Miami es perfecto!”, concluye. • 

‘No pares’ en ‘Música y aparte’, jueves 23, 8 p.m. CCEMiami, 1490 Biscayne Blvd., (305) 448-9677. Entrada gratis.

enalapitu@gmail.com

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