Música

‘Eglise Gutiérrez & Friends’ un concierto para todos los gustos

La soprano Eglise Gutiérrez obtuvo una ovación de pie en su concierto del sábado en la Logia del Rito Escocés de Miami; en el piano Elaine Rinaldi.
La soprano Eglise Gutiérrez obtuvo una ovación de pie en su concierto del sábado en la Logia del Rito Escocés de Miami; en el piano Elaine Rinaldi. Daniel Fernández

Con larga ovación de pie culminó el concierto Eglise Gutiérrez & Friends, en el que la internacionalmente reconocida soprano cubanoamericana dejó al público pidiendo más de su variado arte. Acompañada al piano por Elaine Rinaldi, directora de la Orchestra Miami, y en ocasiones también por el cuarteto de cuerdas que integraban Svetlana y Orlando Forte, Viera Borisova y Ana Ruz Bermúdez, la diva supo satisfacer todos los gustos con escogidas obras de su vasto repertorio.

Primero el Allelujah, del Exsultate, jubilate, de Mozart, despliegue de agilidad y gracia en el que se lució también el acompañamiento de cuerdas. Seguida por la famosa Lascia ch’io pianga, de Handel, entregada con gran sensibilidad, estas dos obras integraron la parte “clásica” de la tarde.

Luego, con Rinaldi al piano L’heure exquise, de Hahn, Dos tonadillas, de Granados, más El paño moruno, Nana y Jota, de las Siete canciones populares españolas, de De Falla. Gutiérrez sin duda se desempeña con mayor soltura y gracia en el repertorio español. En la obra de Hahn experimentó dos pequeñas deficiencias, sin embargo en las tonadillas y canciones estuvo impecable y con gran derroche de salero.

Posiblemente el momento más emocionante y aplaudido de la tarde fue la exquisita entrega de la Cantilena de la Bachianas Braisileiras no. 5, de Villa-Lobos. Esta obra tiene un difícil pasaje a boca chiusa (con la boca cerrada) que culmina con un peligroso agudo. El tour de force ejecutado por la diva no dejó de recibir la ovación del público.

Después el programa se deslizó felizmente con obras más populares, como la famosa Estrellita, de Ponce, con momentos muy especiales como La maja y el ruiseñor, de Granados y la salerosa y dramática De España vengo, de Pablo Luna, de la que la soprano hace una creación muy personal. Tres canciones cubanas dieron muestra de la versatilidad de Gutiérrez en este repertorio y de su amor por su tierra natal. La primera se va volviendo el sello de distinción de la cantante, la Flor de Yumurí, de Anckerman, que ella interpreta con especial sensualidad. Luego Madrigal, de Lecuona, que ella ha rescatado del inmerecido olvido, y por último Te esperaré, de Prats, que parece tener connotaciones especiales que conmueven profundamente a la cantante.

Durante el programa hubo intervenciones en solitario por los acompañantes y amigos de Gutiérrez, como el Allegro energico del Concierto en do menor, de J.C. Bach, con Viera Borisova como solista en la viola y La bella cubana, de José White.

Cerró bellamente el programa con un toque del más aplaudido verismo: O mio babbino caro, de Puccini, que Gutiérrez entregó con una dulzura que puso al público de pie.

La diva agradeció a los asistentes y a sus amigos músicos en el escenario por esa emotiva tarde, y regaló con Rinaldi, una intensa Júrame de Grever, que dejó al público de pie y pidiendo más.

El próximo concierto de la Orchestra Miami será el sábado 20, 8 p.m., en el Auditorium de Miami High. Música de Gershwin y Dvorak. Info y boletos: OrchestraMiami.org.

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de enero de 2018, 0:02 p. m. with the headline "‘Eglise Gutiérrez & Friends’ un concierto para todos los gustos."

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