Música

Maravilloso cierre de temporada en la New World

Anne-Sophie Mutter ofreció una entrega excelente de ‘Concierto para violín y orquesta’, de Alban Berg.
Anne-Sophie Mutter ofreció una entrega excelente de ‘Concierto para violín y orquesta’, de Alban Berg. el Nuevo Herald

Anne-Sophie Mutter fue la estrella escogida para el maravilloso concierto de fin de temporada de la New World Symphony (NWS) con su director Michael Tilson Thomas en el podio. El prestigio de la violinista y un programa para todos los gustos hizo que el público abarrotara el New Theatre de La Playa en la tarde del domingo, a pesar de una canícula de 97 grados. Pero el maravilloso concierto ofrecido bien valía el desafiar el sol candente a las 2 p.m.

Tilson Thomas es un consumado preciosista que siempre recrea lo que dirige sin irse a los extremos. Su entrega de la Música incidental para Rosamunda, de Schubert, fue prolija y efectiva, pero a la vez evitó los caminos más trillados. Ninguno como él para despertar el interés en obras harto conocidas y para sacar lo mejor de los músicos alumnos de la New World.

Mutter se convirtió en leyenda desde su más temprana juventud, y todo parece indicar que su juventud y virtuosismo aumentan con los años. Su entrega del complejo y misterioso Concierto para violín y orquesta, de Alban Berg, fue absorbente, hipnótica, deslumbrante, y las notas finales pusieron al público de pie. Igualmente, en la segunda parte de la tarde, su versión de En rêve, de Moret, compuesto para ella en 1988, hizo flotar en el ambiente una rara magia a pesar de su extraña textura y entramado melódico. Esta participación de la solista, estreno de la obra en el país, también fue ovacionada.

Sin embargo, fue la última oferta del programa la que desataría la algarabía. La exquisita entrega de La Mer, de Debussy, en su versión de 1909, con toda su evocación de nubes, olas, vientos y luces y su final espectacular con grandes fanfarrias, recibió una delirante ovación. Tilson Thomas interrumpió el alboroto para pedir especial aplauso al tercio de músicos que dejaba la orquesta esa tarde para seguir con su “maravillosa labor por el mundo”. Conmovedor momento que, al ponerse de pie los mencionados, dio lugar a nueva ovación. Esto fue correspondido por la orquesta con un palpitante encore: Farandole de L’Arlésienne, de Bizet. Los aplausos siguieron, incluso después de haber salido el director y haberse retirado nuevamente, por lo que el concertino tuvo que ponerse de pie y salir para que los aplausos comenzaran a menguar. Maravilloso. • 

El próximo concierto de la New World Symphony será el sábado 10 de octubre, en el New World Center. (305) 673 3331 y www.nws.edu.

daniel.dfernandez.fernandez@gmail.com

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