Música

Martita y Danielito siguen haciendo de las suyas

Primero fue el disco y luego el inevitable –nunca tan afortunado– DVD que esperaba todo aficionado. La reunión berlinesa de los dos titanes argentinos es otra prueba de que ya no los hacen así o que si los hacen son demasiado pocos y, en todo caso, que por esta vez los hicieron y tiraron el molde. Es una reunión histórica que tardó mucho, demasiado, en concretarse y de la que Martin Kettle cuenta la historia en el folleto adjunto.

Es la historia de cómo en 1949, “Martita” (8 años) y “Danielito” (7 años) se encontraban en las tertulias musicales de Ernesto Rosenthal en la calle Talcahuano 1257 de la capital porteña; de cómo tocaban a primera vista y con quien fuera, de cómo según Daniel, Martha tocaba Chopin “con la misma fogosidad y brillo con la que toca hoy”, de cómo Danielito y Martita emigraron en la década de los cincuenta. Ambos catapultados al estrellato internacional. Ambas carreras y vidas son de leyenda. En la década del ochenta, Daniel logró que la elusiva Martha tocara bajo su dirección el segundo de Liszt y luego un recital parisino a cuatro manos con obras de Schubert y Liszt. Pasaron más de 30 años, tuvo que llegar un nuevo siglo para que volvieran al ruedo a tocar a cuatro manos con uno o dos pianos. Primero fue en Berlín, luego en el Teatro Colón de Buenos Aires.

Originado en la capital alemana, el DVD (al igual que el compacto de DG) registra el recital del 19 de abril de 1914. El resultado es simple y llanamente histórico, es una fiesta de la música, del goce de interpretarla y escucharla, de la importancia del intérprete canalizando la intención del compositor, convirtiéndose en unidad indivisible para gozo de la audiencia.

La Sonata para dos pianos en Re mayor K 448, de Mozart, remite a los juegos de aquellos dos niños prodigios haciendo música, ¿puede haber algo más mozartiano? Un derroche de humor, ternura, competencia, claridad e inocencia hacen de esta versión una experiencia única, una revelación en muchos sentidos. Ese puro Mozart se vuelve puro Schubert en las Variaciones a cuatro manos en La bemol mayor D 813. Si Martita y Danielito cantan Mozart, Martha y Daniel cantan el tácito Lied que compone Schubert a minuto de sus variaciones, silencios musicales incluidos. La apoteosis llega con el arreglo para dos pianos de La consagración de la primavera que Stravinsky preparó antes del escandaloso estreno parisino. Es un festival de colores, fuegos de artificio, introspección y expresión magistral que muestra lo mejor de cada uno, están a sus anchas y hay momentos, muchos, en los que quitan el aliento.

La audiencia íntegra del Philharmonie berlinés estalla con la inusual ovación reservada solo a los grandes y entonces el DVD se erige en recuerdo y testimonio inolvidable para quienes asistieron y de los que se quedaron con las ganas. Ahora, no estaría nada mal editar la mágica reunión en el teatro que los vio nacer y que señaló el reencuentro con los veteranos Martita y Danielito. (ARGERICH-BARENBOIM-UNITEL-EUROARTS 2059998 DVD)

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de mayo de 2015, 7:48 a. m. with the headline "Martita y Danielito siguen haciendo de las suyas."

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