Caetano Veloso rockea de verdad
El concierto que Caetano Veloso ofreció el sábado 13 en el Fillmore de Miami Beach no fue solo un espectáculo vibrante que mostró el estado de iluminación creativa que disfruta el cantautor (Santo Amaro da Purificação, Bahía, 1942), sino la prueba de que una leyenda de la música brasileña y universal como él no ha olvidado la intención primordial de divertirse.
Lo primero que saltó a la vista en esta noche organizada por la Rhythm Foundation –que lo trajo por primera vez a la ciudad para presentarse en concierto a finales de la década de 1980–, es que Veloso ha construido una sólida fanaticada miamense. Junto al ubicuo portugués de sus compatriotas, que siempre acuden a apoyar a sus artistas con más entusiasmo que ninguna otra comunidad, se escuchaban acentos de toda Latinoamérica y, por supuesto, el inglés.
Lleno hasta el tope, el Fillmore –con esa atmósfera informal y el buen surtido de barras y lounges que lo distingue– fue el teatro perfecto para Veloso, que corrió por el escenario y mostró su lado más lúdico abriéndose la camisa y haciendo un amago de striptease. Aunque era obvia la parodia del típico comportamiento de las estrellas del rock, Veloso demostró que se toma ese ritmo con mucha seriedad y que vino a Miami a rockear.
El objetivo del concierto era presentar los temas de su disco más reciente Abraçaço (Universal, 2012), acompañado de su banda Cê, y en ese sentido se mantuvo fiel a su propósito. Abrió la velada con A Bossa Nova É Foda, la primera canción del disco, que sin duda puso al público in the mood para seguir gozando el resto de la noche temas como Um Abraçaço, que da nombre al disco y que Veloso aprovecha para darle teatralidad al show. El cantautor y algunos de los miembros de su banda formaron una especie de abrazo en el aire que recordó la imagen de Da Vinci del Hombre de Vitruvio. Este gesto amistoso estaba a tono con la escenografía, que presentó ligeras figuras geométricas, como un recordatorio quizás de que un artista como él, en este punto de su carrera, rechaza lo abigarrado y va a las esencias.
Esa esencia, que en el caso de su trayectoria, es imposible no vincular con el sentimiento, se demostró en temas como Estou Triste (también de Abraçaço), que realmente nos hizo vivir junto a él la tristeza y la soledad de un hombre confinado a una habitación. El espectáculo continuó con temas como O Império da Lei, sobre el asesinato de la misionera Dorothy Stang, y Um Comunista, que se inspira en el guerrillero Carlos Marighella, asesinado por la dictadura militar en 1969. Estas dos refuerzan la que para muchos es una de las características que lo distingue: Veloso es un gran contador de historias y, a través de sus palabras, seguimos la biografía de Marighella, de un “mulato bahiano”, de un teórico de la guerrilla urbana, pero sobre todo de un hombre que convive con la muerte.
Entre las escasas concesiones que Veloso hizo esa noche a muchos de sus seguidores, que vinieron a escuchar sus temas clásicos, estuvo Baby, uno de los himnos del Tropicalismo que popularizó junto a Gal Costa. Para los que pedían alguna en español llegó muy al final del concierto Tonada de luna llena, la extraordinaria composición de Simón Díaz que Veloso incluyó en esa joya que es Fina estampa.
Pero, sin dudas, nos hubiera gustado escuchar otros temas de ese disco en español como Contigo en la distancia (Portillo de la Luz) o Mi cocodrilo verde (José Dolores Quiñones). Este último fue uno de los que más impresionó en el concierto que ofreció en el mismo Fillmore a finales de los años 1990, una experiencia única que no quita mérito a esta reciente noche de septiembre.
Veloso es una leyenda que ya ha probado que puede cantar de todo (su versión de Help! de los Beatles es extraordinaria; para algunos mejor que la de los mismos Cuatro Fabulosos de Liverpool). Aceptemos ahora esta invitación a gozar esta etapa más reciente de su creación, ese rockear que nos hace a todos más jóvenes. •
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de septiembre de 2014, 8:00 a. m. with the headline "Caetano Veloso rockea de verdad."