Extraordinaria apertura de temporada en St. Hugh-Steinway
Con la grata sorpresa de cuatro cantantes de lengua inglesa cantando romanzas y dúos de zarzuela en español abrió exitosamente su temporada la serie St. Hugh-Steinway. El viernes 28, el hermoso templo, que también funge como sala de conciertos, estaba a tope, y es que el programa de Zarzuela, Broadway and Opera Favorites atrajo posiblemente no solo a todos los habituales sino a algunos que nunca habían disfrutado de estos conciertos.
Roberto Berrocal, pianista acompañante de las voces de esa noche y visionario creador y director artístico de la serie, se anota ahora otro triunfo con el rescate para el público multinacional de St. Hugh del repertorio zarzuelero que tanto gusta a todo el que lo escucha, no importa de donde venga.
El que cantantes de la talla de Brea Marshall, Kathryn Grumley, Sarabeth Belon y Thomas Cannon se hayan lanzado a la ardua tarea de dominar, no solo el idioma, sino el “salero” necesario para interpretar estas piezas, dice mucho de su talento y profesionalismo, y también enaltece la labor de Berrocal y de esta serie como promotores de cultura y del valor fraternal que tiene la música por sobre todas las cosas.
Al grupo de estrellas estadounidenses se adicionaban dos estrellas del mundo operístico hispano, la bella y talentosa soprano venezolana María Brea, y el aplaudidísimo tenor uruguayo Martin Nusspaumer que esa noche estuvo especialmente espectacular.
Abrió la noche con Brea en la Canción de Vilya de La viuda alegre, que la soprano entregó con gracia indiscutible, pero habría de destacarse más en el dúo con Nusspaumer de Caballero del alto plumero, de Moreno Torroba y en Me llaman la primorosa, de Giménez y Nieto. Nusspaumer por su parte brilló en todo momento y en todos los idiomas, desde Das ist mein ganzes Hertz hasta la Granada, de Lara, que cerró la noche con todos los cantantes.
De los cantantes anglos, posiblemente la que mejor cogió el sabor y la dicción fue la Marshall, cuyas dotes vocales e histriónicas son de primera. Pícara en Meine Lippen sie kussen so heiss, de Lehar, y sorprendentemente salerosa en De España vengo, de Luna.
Le sigue de cerca Sarabeth Belon con versatilidad envidiable que la mostró segura y expresiva tanto en un aria de Ricardo Strauss como en Las Carceleras, de Chapi, que además, teatralmente, cantó entrando por el fondo del público.
Igualmente versátil y expresivo, Cannon cantó el aria de Pierrot en La Ciudad Muerta, de Korngold y, con mucho garbo, Amor, vida de mi vida, de Moreno Torroba.
Kathryn Grumley quizá deba trabajar más su dicción en español, pero sus cualidades vocales y su gracia, hacen pasar por alto cualquier desliz. Muy bien en todo, especialmente su dúo con Nusspaumer en Torero quiero ser, de Penella.
El programa fue largo y variado con favoritos del público, un cierre de la primera parte con todos los cantantes en Climb ev’ry mountain, de The Sound of Music, y un final espectacular con todos en Granada. Una apertura por todo lo alto.
Información y entradas: St. Hugh-Steinway Series: 305 318 5008 o www.sthughconcerts.org.