‘Lucia de Lammermoor’ por la MLO, una clase magistral
Con cerrada ovación culminó la función del domingo 24 de la nueva puesta de Lucia de Lammermoor, de Donizetti, por la Miami Lyric Opera (MLO), en el South Miami-Dade Cultural Arts Center. Es un triunfo de la dedicación, el esfuerzo y el talento que una compañía de tan limitados recursos logre puestas como las de esa noche, que no solo era de innegable calidad, sino superior a muchas que cuentan con presupuestos millonarios.
Cierto que no había grandes lujos y que los cantantes no son de los que más se cotizan en el mercado, pero su calidad era indiscutible, su trabajo, irreprochable, y en cuanto al arte desplegado por la soprano Christine Roo Suits en el rol titular, solo puede calificarse de una clase magistral, especialmente en la famosa aria de la locura, donde estuvo simplemente mágica, combinando con un gusto exquisito la calidad vocal, la excelencia técnica y la intensidad interpretativa. A pesar de situaciones extremas, como cantar acostada en el piso, no perdió una nota, ni sobreactuó la demencia del personaje, algo que a veces mella el mejor despliegue vocal. El comentario de muchos a finalizar la función es que ella había estado mejor que muchas que ocupan las grandes carteleras.
Si bien es cierto que ya la presencia de Suits valía la pena el largo trayecto hasta el distante pero hermoso teatro, no brillaba ella en solitario, las voces conseguidas por el director de la MLO, Raffaele Cardone, eran muy meritorias. En especial, el tenor Emanuel-Christian Caraman, que arranco “Bravos” al público en más de una ocasión, y el barítono Oscar Martínez, estupendo en el dúo del segundo acto con Suits. Igualmente formidable Mijail Smigelski, como Raimondo, con una profunda voz de bajo de timbre muy especial; Aruna Serbinescu, como Spina, muy aplaudida en su dúo con Suits, y finalmente, Rolando Valdez, como Normanno, completaron las voces de la puesta.
Aplauso especial para los coros, que dirige el talentoso Pablo Hernández y que con cada función de la MLO suenan mejor. Es el fruto de la dedicación y el ensayo. Muy bien las luces de Kristina Villaverde, y por supuesto, el trabajo de Beverly Coulter, que desde el podio logró lo mejor de una orquesta mínima, con momentos de verdadera magia, como el famoso sexteto y la mencionada aria de la locura. Todos los que asistimos a esta función salimos haciendo votos por lograr que esta compañía operística que lleva el nombre de Miami y que cumple ya 17 temporadas, el merecido reconocimiento. Es lamentable que esfuerzos culturales como este no reciban el apoyo de instituciones y mecenas, cuando tanto se despilfarra en empresas torpes o innumerables stadiums que nunca se llenan y que nada aportan al crecimiento cultural de una ciudad.
La próxima producción de la Miami Lyric Opera será ‘La Cenicienta’, de Rossini los días 6 y 7 de julio, en el SMDCAC, 10950 SW 211 Street, Cutler Bay. Info. y entradas 786 573 5300 y www.miamilyricopera.org and:www.smdcac,org/events/miami-lyric-opera.