Música

Con excelente estreno de ‘Don Giovanni’, de Mozart se inicia temporada operística

Kevin Langan y Elliot Madore en el duelo del Comendador y Don Giovanni.
Kevin Langan y Elliot Madore en el duelo del Comendador y Don Giovanni.

Aunque durante la función los gritos de “Bravo” fueron escasos, posiblemente en respeto al desarrollo dramático, al final la ovación fue estruendosa y los gritos fueron abundantes. El estreno de esta nueva producción de la Florida Grand Opera (FGO), en la noche del 16 de noviembre fue todo un éxito. La visión del director escénico Mo Zhou, que participa por primera vez con la FGO, es ligera y más realista, eliminando muchos clisés de la tradición como un Leporello demasiado jocoso y una Doña Elvira demasiado enajenada. El resultado es un Mozart más cercano, más sobrio, donde no faltan las auténticas risas que provoca el libreto de Da Ponte, pero donde se han eliminado los efectos astracanados.

Esta concepción hace que la acción se desarrolle tersamente, sin exagerados cambios de línea dramática ni ampulosidades. Sin embargo, reprocho el cambio al libreto que explica que Don Giovanni mata al Comendador en duelo y no de una puñalada traidora por la espalda, como ha escenificado Zhou. Lamentable decisión que va contra el libreto y el personaje que ya es bastante taimado y no hay por qué agregarle defectos ni delitos que no tiene.

Elliot Madore, ganador de un Grammy, en el rol titular, se desempeña con seguridad actoral y vocal, y tanto en solitario como en dúos y concertantes su actuación es excelente. Igualmente, Elizabeth Caballero, como Donna Elvira, el rol femenino más largo de la ópera, despliega su exquisita voz de amplios registros logrando momentos que arrancaron largos aplausos y gritos de “Brava”, como en la escena y aria: “Mi tradi quell’alma ingrata”. Su actuación, como siempre, convincente y efectiva, especialmente en esta visión de un personaje menos alienado que lo que suele hacerse. Donna Anna, igualmente importante, quedó estupendamente representada por Elizabeth de Trejo. Su entrega de “Crudele! Ah no mio bene!” fue especialmente aplaudida. A la Zerlina de Asleif Willmer quizá le hizo falta un poco más de picardía y doble sentido, aunque posiblemente esta falta se debe a la visión más sobria del director. El Leporello de Federico De Michelis, sin rebuscamientos, logra algunos momentos risibles, pero ya no cumple tanto la misión de “alivio cómico” de la trama, tan cargada de elementos trágicos y tristes. Nos hubiera gustado un aria del catálogo más “pícara”, aunque el público no dejó de reírse, pero más por el texto que por la actuación. Nos hubiera gustado un aria del catálogo más “pícara”, aunque el público no dejó de reírse, pero más por el texto que por la actuación. El Don Ottavio de Nicholas Huff tuvo su ovación personal en: “Il mio tesoro”, por su alarde en el impecable control del fiato. Michael Miller como Masetto cumple en su breve papel de marido burlado. Mención aparte para el Comendador de Kevin Langan, papel que, aunque breve, se crece en la escena sobrenatural del final.

La orquesta, bajo la batuta de Christopher Allen, fue un sólido apoyo para los cantantes, aunque también tuvo sus brillos en solitario. La escenografía de John Pascoe basada en columnatas y telones, fue un marco adecuado y efectivo para el rápido desarrollo de la acción. Vestuario de Ann Hould-Ward, en línea con la tradición, pero con colores y diseños que vestían adecuadamente los personajes en estilo personal. Las luces de Net Wheatley. estupendas, aunque hubo algún fallo en la noche del estreno.

Los coros no tienen gran papel en esta ópera, pero son clave por ejemplo en la escena de la boda de Zerlina y Masetto. Aplauso especial para el grupo y su directora, Katherine Kozak.

Don Giovanni es una obra que se mantiene en cartelera porque sus temas aún nos llegan: abuso sexual, de poder, de la posición social, de la confianza, de la amistad, además de la violación, el asesinato, la infidelidad amorosa y otros defectos humanos con sus contrapartidas de amor, compasión, fidelidad, amistad. La compleja trama culmina con una escena sobrenatural en la que se encierra la moraleja. Lamentablemente en esta puesta se ha cortado el concertante final que le da un toque de anticlímax y redondea el argumento, sin contar la hermosa página musical. No obstante, esta es una puesta hermosa, con voces extraordinarias que nadie se debe perder.

‘Don Giovanni’, por la Florida Grand Opera, hasta el 7 de diciembre en el Arsht Center y Broward Center for the Performing Arts. Info. y entradas: 1 800 741 1010, www.fgo.org, (305) 949-6722 y arshtcenter.org.

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA