EXCLUSIVA: Enrique Iglesias aclara rumores sobre su retiro de los escenarios y revela un gran amor
Enrique Iglesias se postró a los pies de Miami. No hay otras palabras para describir su entrega en el escenario de la FTX Arena durante el fin de semana. En lágrimas, el artista agradeció al público y a la ciudad “el amor” que ha recibido en el sur de la Florida. “No hay ningún otro lugar donde prefiera estar que aquí con ustedes y en casa con mi familia”, expresó.
Con el rostro bañado de lágrimas mientras escuchaba ensordecedores aplausos, Enrique no dejaba de mirar a su alrededor. “Gracias por estar aquí”, repitió tras haberlo dicho varias veces antes, y sin pensarlo se arrodilló ante el público hasta poner la cabeza sobre el suelo.
Una hora después de ese emotivo momento lo encontramos tras bastidores. Bañado y con una sudadera tipo “hoodie” nos recibió con una gran sonrisa. “Gracias por esperarme”, dijo, como si hubiese alguien que se hubiese impacientado con un artista que durante una hora convirtió a la casa de los Heat en una mezcla de discoteca y máquina del tiempo.
Más delgado que de costumbre gracias al intenso tour que desde el 25 de septiembre lo ha llevado a recorrer medio país, con Ricky Martin y Sebastián Yatra, reconoció que retomar los viajes y los escenarios ha sido tan satisfactorio como duro.
“He perdido 12 libras desde que comenzó la gira y cada show pierdo algunas y si tengo suerte las recupero. Es muy intenso”,reconoció mientras caminaba por los pasillos de la FTX Arena. “Aviso, tengo catarro, pero no es covid. Yo soy muy cuidadoso con eso”, alertó. No era necesario decirlo. Ya nos habían dicho que su equipo es estricto con las medidas sanitarias. No es para menos, en especial con tres chiquitos en casa. Los gemelos Nicholas y Lucy cumplirán cuatro años en diciembre. La benjamina María tendrá dos el próximo febrero.
“Están grandísimos”, señaló como típico padre sorprendido al darse cuenta de lo rápido que crecen los niños. Y como estábamos en eso de las sorpresas, admitió que como papá primerizo era “un poco obsesivo” con cuidar a los gemelos. “Estaba muy preocupado de qué se metían a la boca, qué hacían”, admitió. “Con María ya sé que, claro hay que cuidarla, pero mucho más relajado”.
SIEMPRE MIAMI
Aunque Enrique Iglesias no es de esos artistas que formalmente se conocen por un solo nombre, estamos en casa y hay que llamarlo como a cualquier vecino. Para Miami y para sus fans él es solo Enrique. Así lo saludan los que se lo encuentran en su bote en Biscayne Bay y los que le gritaron durante los dos conciertos que dio con sus “amigos” en la ciudad.
“Siempre es un placer cuando las giras llegan a Miami”, aseguró. Aunque podría ser un poco del orgullo de ser profeta en su tierra, o en su town, como diríamos los locales, también tiene que ver con que siente que el público se parece a él. Como todo miamense, Enrique habló en inglés y en español durante la noche, cantó en los dos idiomas y nos recordó por qué se le considera el padre del “reguepop”.
Cuando le preguntamos si el llanto durante el show confirmaba los rumores de que la gira era una despedida total de los escenarios, lo negó rotundamente. “Miami es la historia de mi vida”, indicó y “sentir ese amor” fue muy poderoso. Enrique llegó a la ciudad a los ocho años para vivir con su padre Julio Iglesias, en medio de una conmoción familiar. “De mi entorno cuando llegué solo tenía a mi nana y a Julio, mi hermano mayor”, recordó. No hay que pensar demasiado para imaginar el choque cultural y las dificultades que debe haber representado eso para un niño pequeño. “No cambiaría nada”, aseguró tras admitir que fue “duro”. “¡Nada”, subrayó.
Ya lo había dicho en el escenario, en las calles de Miami están sus huellas. Al cantar “Hero” recordó que “compuse esta canción a 20 cuadras de acá”. En ese momento la letra de su gran éxito parecía ser una conversación entre el artista y Miami.
“I will stand by you forever.
You can take my very breath away”.
Claro, como Enrique es de sangre liviana y comprometido a que todos en su entorno la pasen bien, a pesar de la emoción su presentación, que cerró la noche del sábado, fue más fiesta que nostalgia, aunque él tiene claro que la gente va a sus conciertos a bailar. Por eso, no faltaron “Chasing the Sun”, “Freak” y “I Like How It Feels”, “El perdón”, “Loco”, “Súbeme la radio”, “Duele el corazón” y muchas más.
“Eso que siento con la gente no lo voy a dejar”, prometió. “Lo que no quiero hacer más es la obligación de escribir 30 canciones para un disco. Eso ya no, pero seguiré haciendo conciertos”, explicó.
Su show terminó con unas “muchas, muchas gracias por haber venido”, antes de cantar “I like It” y despedirse hasta la próxima vez con una lluvia de globos blancos gigantes. Con nosotros él habría seguido conversando de cómo fue a Weston y se sorprendió de cuántos venezolanos se encontró allí, de sus perros, los niños y la vida, pero se veía cansado y tenía que saludar a otros, pero antes sugirió tomarse fotos y selfies. Así es él y se tiene bien ganada la fama de ser uno de los artistas más “nice” del mundo del espectáculo. !Confirmado!.
LOS SUEÑOS DE YATRA
Horas antes y con una puntualidad asombrosa para los espectáculos en Miami, Sebastián Yatra, otro chico del área, fue el encargado de abrir la noche. El artista colombiano llegó de pequeño al sur de la Florida y pasó su adolescencia en Pembroke Pines. “Cuantos sueños se han gestado y se han cumplido en esta ciudad”, expresó el cantautor. A pesar de que su repertorio le habría permitido cantar durante una hora o más, Yatra parecía tener muy claro que era el más junior del trío y, para disgusto de sus fans - en especial los que llegaron tarde -, se limitó a un show de media hora.
“No hay nadie más”, “Chica Ideal”, “Pareja del año”, “Robarte un beso” y “Un año” formaron parte de su presentación, que también incluyó “Tacones rojos”, la canción que sacó este viernes.
Con una voz que sorprendió a los que solo conocen sus temas de moda y habilidades para el baile que se había guardado hasta ahora, Yatra demostró que está más que listo para ser él la principal estrella de su tour y dejó al público con ganas de más.
UN SHOWMAN NATO
Unos 20 minutos después comenzó la presentación de Ricky Martín, quien trajo un espectáculo con una producción tan elaborada, diversa e impecable. Parte Las Vegas, parte sexo y parte Puerto Rico, así se podría describir el set del astro boricua, quien parece cantar cada vez mejor y dejó al público convencido que los 50 son los nuevos 18.
Con la misma energía y precisión con la que lleva casi cuatro décadas enamorando a sus fans, Ricky Martín demostró que es uno de los artistas más completos del momento y que el tiempo no pasa por él, aunque una reacción alérgica a un suero facial haya dado licencia a algunos para asegurar que se había hecho tratamientos invasivos en la cara.
“Lo habría dicho”; expresó en una explicación innecesaria y hasta superflua para quien lo haya visto cantar y bailar prácticamente sin parar y simultáneamente durante una hora.
Múltiples cambios de vestuario, tono y escenografía fueron el complemento perfecto para “Vuelve”,“Tu recuerdo”, “La mordidita”, “Vente pa’ca”, “María”, “La copa de la vida” y “She Bangs”, entre otras.
La exuberancia de su set sólo puede compararse con su capacidad para crear un espectáculo que se pasea por sus diferentes aristas. Con gran habilidad se vio en el escenario al Ricky que le quieren sus fans, al activista a favor de la comunidad LGBTQ+ y sus pasión por la filantropía y los niños.
Habría sido maravilloso que los tres artistas hubiesen compartido juntos sobre el
escenario, como paso en otras ciudades. Pero, como expresó Ricky Martin: “después de todo lo que ha pasado venimos a crear experiencias que hagan volar el alma”.
Yatra, Ricky y Enrique lo dejaron todo sobre el escenario y el público les aplaudió a rabiar, corearon sus canciones y hasta perdonaron algunos problemas de micrófono. Y es que como bien dijo Iglesias, “Miami es the best fx@ing city in the world”.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de octubre de 2021, 1:10 p. m..