Tomas Cotik: “En Miami me siento en casa”
Héroe local sin poses ni pretensiones, Tomás Cotik es violinista y uno de los personajes que hacen de Miami un buen lugar para vivir. Nacido en Buenos Aires en 1977, cayó en Miami por obra y gracia de la New World Symphony, y como tantos otros, decidió quedarse. Aquí conoció a la fotógrafa So-Min Kang, nacida en Hamburgo de padres coreanos, se casaron y tuvieron una hija, Yuni. Los Cotik forman parte del paisaje humano que hace de Miami un polo multicultural cada día mas diverso y desde donde se proyectan hacia el mundo.
¿Por qué el violín?
“A los cinco años escuché en mi casa un disco de música clásica. El sonido de las cuerdas me conmovió tanto que rogué a mis padres aprender violín. Fue una constante que a los 18 años decidí convertir en profesión. Estudié en Freiburg, Alemania con Nicolás Chumachenco. Luego Toronto, a la Glenn Gould School of Music. Audicioné para la New World Symphony y gané.
Después de los crudos inviernos canadienses, estar en Miami Beach, junto a la playa, haciendo música rodeado de músicos fantásticos e inspirado por Michael Tilson Thomas, era algo absolutamente surreal. En Miami me siento en casa. Completé mi doctorado en UM donde soy profesor adjunto, toco en la Florida Grand Opera y la Palm Beach Symphony, toco en el Delray String Quartet y formé un dúo de violín y piano con el pianista Tao Lin”.
¿Por qué Miami?
“Diría que la vocación y el amor por la música la llevo en mí, no tiene lugar preciso pero hacer música con sol y mar en una sociedad multicultural, es un privilegio. Se suma el desarrollo vertiginoso de la ciudad y aunque no sabemos hacia donde va, eso le agrega suspenso y encanto”.
¿Por qué tus grabaciones discográficas?
“Grabar es un arte en sí mismo. Se alcanza la audiencia en cualquier momento y lugar. Es el vehículo que cumple el propósito de nuestro arte. Tenía el sueño de grabar la integral de Schubert para violín y piano y en el 2012 decidí embarcarme en ese proyecto.
Me enorgullece que hoy pueda contar con ocho grabaciones publicadas por Naxos y Centaur, y que han contado con el elogio de la crítica internacional. Nuestro disco con mis arreglos de Piazzolla resultó una de las mejores grabaciones de su obra para varias publicaciones. Recientemente añadí un álbum de violín solo con el estreno mundial de originales de Franz Schubert para violín solo más Bach, Telemann y Piazzolla”.
¿Es condición inevitable grabar discos?
“No sé si es inevitable, para mí es una necesidad artística personal y cuando se me acerca gente contándome cuanto escuchan lo que grabamos, o veo repercusión en los medios es una ratificación de que lo que estoy haciendo tiene significado no solamente para mi. Me alegra e impulsa a seguir adelante.
Hoy es más fácil grabar que hace veinte años, sin embargo una grabación de primer nivel sigue siendo un enorme emprendimiento, que si artísticamente tiene la misma relevancia que antes, económicamente no suele ser productiva. Con Tao Lin estoy grabando las sonatas de Mozart para violín y piano en cuatro CDs para Centaur Records”.
¿El futuro inmediato?
“Estoy feliz porque desde agosto me uno al Amernet String Quartet, un cuarteto de trayectoria internacional que conozco y respeto hace muchos años. Con tristeza dejo el Delray String Quartet, cuyos miembros son queridos amigos y colegas con quienes tuvimos una magnífica colaboración estos últimos cinco años”.
¿Metas y aspiraciones?
“Siento varios niveles de aspiraciones como artista. Muchos coexisten y por momentos tienen diferentes prioridades. Apunto a ofrecer la mas alta calidad, sinceridad, humildad, y lo primordial, tocar el corazón de la gente a través de la música, devolviéndole vida a la tradición, al lenguaje y legado de compositores geniales a través de la historia. Como persona estoy inmensamente agradecido a mi mujer y a mi hija que me hacen feliz y sin cuyo apoyo nada sería posible”.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de junio de 2015, 8:00 a. m. with the headline "Tomas Cotik: “En Miami me siento en casa”."