Draco Rosa le canta a la vida
El gran Robi Draco Rosa cierra una década signada por la lucha contra un cáncer -de la que salió triunfante- con el lanzamiento de un disco que habla de la curación física y espiritual de los seres humanos. “Es un álbum de sonido medicinal, para que quienes escuchen se desconecten y se relajen”, comenta en entrevista por video vía Zoom con el Nuevo Herald. La grabación combina cantos místicos con temas instrumentales, se titula “Sound Healing 1:11”, y contiene 11 canciones, de las cuales las más destacadas son “Fragancia de una flor” y “Selva”. “Para un artista es importante arriesgarse y buscar autenticidad”, asegura el ex integrante del Grupo Menudo, en referencia a lo atípico de su nueva propuesta.
Durante esta conversación el intérprete, compositor y productor de origen puertorriqueño luce buen semblante, algo delgado pero con un rostro terso, pese a sus 51 años de edad. Habla calmado, como siempre, y sin cierta tensión rebelde de otras épocas. “Me aburría tener que dar tantas explicaciones por querer grabar la música que quería y, a veces, me ponía un poco frío y hasta agresivo”, recuerda, aludiendo al hecho de que tras salir de Menudo, en 1987, ha concretado una obra alejada de lo comercial, al estilo de “Sound Healing 1:11”. “Con esta cosa de ídolo, generada por el éxito de Menudo, uno coge peste”, se sincera, “pero ahora estoy en un momento amoroso, como en los comienzos de mi carrera”. El artista tiene una trayectoria robusta, por Menudo; sus discos; sus premios Grammy; y su autoría de “Livin’ La Vida Loca” y otros éxitos planetarios.
Su vida sufrió un remezón de grandes dimensiones (“un cantazo”, dice en jerga boricua) en 2011 al ser diagnosticado con un cáncer linfoma no Hodgkin, cerca del hígado, que afectó su vida hasta el 2018, cuando recibió un trasplante de médula que finalmente lo curó. Tiempo después se divorció de la actriz Ángela Alvarado, madre de sus dos hijos (Revel y Redamo); y se mudó de Los Ángeles a una finca al interior de Puerto Rico. Allí cultiva vegetales y está cerca de la naturaleza, la meditación y el yoga. “Me encuentro muy bien, tengo paz, tranquilidad, y, además, puedo cuidar mejor mi alimentación”, enumera, y filosofa: ”La vida es una lotería, un pasaporte prestado, pero si uno puede cuidar su cuerpo, que es nuestro templo individual, debe hacerlo”.
Como tantos, Draco vio alterados sus planes para el 2020 debido a la pandemia; pensaba grabar un disco con una banda musical, pero finalmente cocinó “Sound Healing 1:11” en solitario, valiéndose de instrumentos electrónicos que había comprado para la meditación y el yoga. Aquí el Robby Rosa de Menudo no tuvo duetos con colegas famosos, como en el disco “Vida”, del 2013, pero contó con la colaboración del líder espiritual hindú Sadhguru en el tema “Más allá del tiempo”. En “Healing” también participó la Orquesta Filarmónica de Praga. “La vida es un ciclo y así como te da ‘cantazos’ te da momentos gloriosos como los de tocar con estos invitados”, evalúa.
Hablando de ciclos, Draco cuenta que muchas de las seguidoras que cosechó en Menudo y luego se distanciaron de su alternativo y algo hermético trabajo solista vuelven a prestarle oído. “Me alegra sobremanera ver que en los últimos cinco o seis años regresaron a escucharme, reencontrándome a través del amor”, manifiesta. “Al final del día lo que tengo es un mensaje de gratitud hacia mi trabajo en Menudo y hacia la gente que nos seguía”, apunta.
Para el 2022 el cantante planea hacer una gira de conciertos, pero luego hará presentaciones más esporádicas. “Después de 40 años de carrera no quiero correr más”, lanza.
@erwin_perez