Chacal, con agenda repleta en Miami, alerta a artistas sobre estafas. ‘Nadie debe estar estancado’
Para sus seguidores, Chacal es “el mejor de Cuba, el más completo de todos los tiempos, el papá de los pollitos, la licenciatura del género en Cuba”.
Así los describen al pie de uno de sus temas más fuertes del cubatón, Sucio, en YouTube, y de paso lo comparan con Gente de Zona, y en el corazón de sus fans sale ganando.
Ramón Lavado Martínez, conocido en la industria musical como Chacal, tiene una de las carreras más destacadas del género urbano. Pero todo eso ha estado en peligro, el esfuerzo de un joven criado en un barrio humilde de Cuba, que llegó a Estados Unidos en el 2018 y se labró el éxito en los escenarios y en el estudio de grabación, pudo quedarse en la orilla después de tanto navegar por culpa de una mala administración de su carrera.
Pero Chacal, hombre y artista libre, se defiende, se niega a ser estafado, y alerta a otros artistas para que no tengan que enfrentarse a una situación similar por falta de información.
Chacal revela también detalles de la demanda por incumplimiento de contrato contra la compañía de su ex mánager, el promotor musical Boris Arencibia, acusado de participar en una trama multimillonaria de venta de medicamentos y de lavado de dinero.
Arencibia, que se dio a conocer en Miami como organizador del Santa María Music Fest, un evento de música urbana en un cayo de Cuba cuyos hoteles son controlados por los militares cubanos, fue mánager del Chacal durante 7 años.
“Era posiblemente la situación ideal, porque había otro tipo de relación, personal y de trabajo”, recordó Chacal de cómo comenzó todo, para luego contar cuando se malogró la relación y cómo lo estaba afectando en el plano profesional y en el personal.
También informa que la resolución sobre la demanda a la compañía Estilus Entertainment –que sus dueños identificaban como La Corporación–, en la que Arencibia ya no aparece como propietario, puede tomar tiempo.
Mientras, Chacal retoma las riendas de su carrera con nuevo mánager y equipo de trabajo; creó un nuevo canal de YouTube, Chacal Original, en el que ya tiene 408,000 visualizaciones del tema Si me dejas, y se prepara para hacer un tour por Europa en junio.
En conversación con el Nuevo Herald, Chacal muestra su lado romántico, comparte anécdotas de su infancia, de su vida en familia, y su intención de no cantar en Cuba hasta que sea libre.
¿Cuál es tu situación legal con la compañía La Corporación? ¿Puedes dejar de cumplir con los compromisos de trabajo que ellos te dan?
La situación legal que hay con La Corporación, o con Estilus Entertainment, en base a los consejos de mi abogado, Manuel Pérez, que está llevando la partida legal, y los de mi equipo en general, estamos debatiendo por qué se han hecho tantas violaciones de un contrato.
Aparte que el contrato ya tiene 7 años, yo hace mucho tiempo venía buscando la manera de zafarme de este, por malos entendidos, porque no me sentía bien como artista. Estaba consciente de que las cosas no estaban correctamente desde el punto de vista legal.
Llegó la hora de tomar partido y así es como se está resolviendo, ellos están bajo una demanda legal, que es poco a poco, que se está mirando por un juez y por los abogados de ambos equipos.
Esto no detiene mi carrera, tuve un concierto en La Scala de Miami que fue todo un éxito, que se preparó con mucho amor y cariño para los que asistieron. No nos habíamos presentado antes porque le pedí a mi equipo de trabajo que me dejaran entrar al estudio, a grabar algunos estrenos, preparar un poco de material musical.
Estamos muy minuciosos a la hora de tener presentaciones. Pero nada nos detiene para establecer compromisos, todo el que quiera trabajar con nosotros nada más que tiene que llamar al booking, y podemos poner fecha, no solo en Estados Unidos, sino en Centroamérica y Europa.
¿Cómo fue la experiencia de tener a Boris Arencibia como mánager?
El problema comienza una vez que se firma el contrato, cuando ellos saben que tienen al artista en una posición que no puede tomar decisiones. Basándome en la confianza que pensé que teníamos, contaba con que fuéramos a mejorar y no a empeorar, y con el tiempo empezaron a pasar cosas que yo no veía correctas, que han afectado mi carrera, independientemente de que no la hayan enterrado del todo.
Eran cosas, que como artista, me estaban afectando, al punto de que ya cuando pasa la barrera y empieza a afectarte a título personal, tienes que desprenderte de cualquier contrato.
Esto no solamente es para mí, quiero recomendarlo a muchos colegas míos, no solo del cubatón, sino a otros artistas que están pasando por situaciones parecidas, que están presos de contratos injustos, a través de mánagers que empezaron de una manera y terminaron de otra.
No es justo, nadie debería estar estancado. No quiero decir que todos los contratos sean malos, los hay muy buenos, que levantan la carrera de un artista.
¿Se puede decir entonces que eres un hombre libre?
Hombre libre y artista libre, estamos terminando con los últimos compromisos a nivel de demanda, de legalidad, que no sé si se acaben hoy, mañana, pero los compromisos que me interesan, empezando por mí, como persona y artista, los tengo libres.
Estamos haciendo las presentaciones que queremos hacer, no nos estamos limitando. Estamos planeando hacer una gira por Europa, después de 6 años; entrar en Centroamericana, seguir con los planes en Estados Unidos.
¿Es común la estafa a los artistas que comienzan?
La estafa en la industria de la música está a la orden. Creo que se debe más bien a la falta de información. Cuando no se conoce bien el negocio, se pueden cometer errores. Lo que vale es el asesoramiento de un buen equipo de trabajo, legal y empresarial, para que estas cosas no sucedan.
La vulgaridad puede que le haya dado dinero a los reggaetoneros, pero le quita prestigio como artistas. ¿Hay que ser así para triunfar en el medio?
Esto es relativo. El otro día René [Pérez Joglar, ex integrante] de Calle 13, estaba diciendo que lamenta muchísimo haber puesto una frase en una canción, que es un éxito mundial, Atrévete-te-te, y la canción dice: “Explotar como palestino”. Hace poco él hizo una reflexión pública –no es un secreto– donde dice que se arrepiente de haber escrito esa frase. El lo siente así y tiene sus razones.
¿Qué quiero decir con esto? No es lo mismo el Chacal que tenía 20 años, que cantaba a la corrupción, que decía cosas que incitaban a la promiscuidad, cosas que con el tiempo hay gente que todavía se queda con eso. Pero es también tarea del artista superarse. Y eso va en la madurez, no solo artística, sino personal.
Pero para qué te voy a decir mentira. Sí ha funcionado la vulgaridad, el genero urbano se pegó con frases muy fuertes, empezando por los pilares de esta música. Por ejemplo los boricuas, cuando dicen bellaqueo o perreo. Muchos de nosotros lo hemos traducido a nuestra idiosincrasia, a nuestra nacionalidad.
Ha sido parte del genero urbano y lo seguirá siendo de por vida. Van a cambiar las palabras, la manera de decirlo, lo ha demostrado el mismo Bad Bunny, que, según la revista Rolling Stone, es el nuevo rey del pop. Y qué canciones son más fuerte que las que canta Bad Bunny.
Yo he cantado canciones como Mi corazón es tuyo, o canciones muy románticas como Amor en París, pero puedes encontrar una canción como Sucio, y entonces la gente dice: Wow, se desdobla en dos géneros, lo mismo te canta un perreo que una canción súper romántica. Esto siempre va a permanecer y uno lo va a usar según le haga falta.
‘Otro trago’ tiene una letra muy buena, a la altura de un bolero, ¿cuál es la historia detrás de este tema?
Es una canción maravillosa, cuando hice el demo, mi mente fue directamente a Jacob Forever –que aprovecho para mandarle un saludo grande, es un gran amigo y colega, de muchos años de carrera. Mis respetos.
Es una canción que definitivamente le da una altura al artista, porque es buena, por lo que está diciendo, por cómo está narrado el video, y por que cualquiera puede identificarse con una canción así.
¿Cuáles son tus planes profesionales?
Disfrutar esta nueva etapa junto a mi familia y mi equipo de trabajo, dar gracias a Dios porque es bueno y no me abandonó en esta guerra.
Me siento súper contento, súper animado. En pocos meses hemos hecho muchas producciones en estudio y visuales. Siento que tengo ganas de cantar de todo. De hecho, la primera canción que se estrenó es un corrido mexicano, Si me dejas, que sin tener la promoción suficiente, porque no tengo mis redes sociales en mis manos – las tienen secuestradas estos señores de Estilus– ha tenido una aceptación increíble.
Quiero intentarlo por ahí, abrirme espacio en Colombia. Queremos dictar música para la gente, no encasillarme en un estilo sino hacer todo lo que yo sienta que se puede tocar en vivo y que a la gente le guste. Si en algún momento hay algo que a la gente no le gusta, uno se debe a un público, y estamos abiertos a escuchar críticas.
Con la situación de presos políticos e injusticias, ¿cantarías alguna vez en Cuba?
Con respecto a ese tema, que es un tema que nos agrede, porque no es un secreto, hay más de 1,000 presos políticos en Cuba, personas que no han hecho nada, que solo han manifestado su inconformidad con el régimen, que han tenido el valor de decir lo que sienten y abogan por una Cuba libre.
A título personal, yo me manifesté cuando [las protestas] del 11 de julio. Tome la decisión de no pertenecer a un régimen que castiga y abusa del pueblo cubano. Esto no es algo que me lo invento yo, es algo que se ve día a día, con la miseria, con la falta de propiedad privada, con el desastre que es vivir en Cuba hoy, cuando no hay nada, cuando el cubano en general lo único que habla es de irse de Cuba, no solamente a Estados Unidos sino donde tenga la posibilidad de brindarle un mejor futuro a su familia.
Yo no cantaría en Cuba. Mi intención no es cantar en Cuba mientras que esté bajo una dictadura. Confío mucho en mí como persona, como talento, y lo que quiero es hacer mi música en libertad. Esta decisión la tomé hace mucho tiempo.
Me han preguntado muchas veces si regresaría a Cuba y dije desde el principio que no, y ahora con la posibilidad de tener a toda mi familia conmigo, viviendo en Estados Unidos, esta gran nación que nos ha recibido, un país de libertad.
Además, mis dos hijos nacieron aquí, Milan, que tiene 3 años, y Paris, que tiene un poco mas de 3 meses. No, definitivamente no cantaría en Cuba.
¿Cómo era el niño Ramón Lavado Martínez, cómo comenzó su relación con la música, cómo fue su infancia?
Era un muchacho humilde, uno de los tantos muchachos que nacieron y se desarrollaron en varios barrios marginales y pobres, con lo que podía.
Crecí jugando bolas, al cogío, los juegos que ya no se hacen, [montando] carriola, [comiendo] mango verde con sal.
Mi conexión con la música fue desde muy pequeño. No pensé que sería mi destino, pero siempre he sido amante de la música. Mi familia tiene fe de eso.
Realmente empiezo a incursionar como aficionado a partir de los 14 años. Pasé muchísimo trabajo, pero es cuando Dios quiere. Gracias a Baby Lores, que me hizo parte de un proyecto, a partir de los 20 años es que logro hacerme artista famoso, y también profesional.
Recuerdo que a los 10 años, cuando los muchachos del barrio jugaban a las bolas, yo estaba escuchando Black Album, de Metallica, con la Sinfónica de San Francisco, sin saber lo que estaba oyendo, pero me gustaba musicalmente,
¿Cómo es tu mundo privado?
Mi mundo privado es mi familia, me encanta una frase de Paolo Coelho que dice: ‘Una casa se hace con ladrillos, pero un hogar se edifica con amor’.
Soy de las personas que cuando llego a mi casa trato de dejar todo lo que tiene que ver con negocios y trabajo en la calle.
En mi casa no se escucha reggaetón, no hablo de trabajo. Mi casa es para disfrutar con mis hijos. Me encanta cocinar, lo que trato de ligar con un buen vino tinto, con algún tema de country, un buen instrumental o con música de Polo Montañez.
El mundo de la música y del reggaetón se queda en los escenarios y en el personaje del Chacal. Disfruto mucho ser Ramón, mi familia también lo cree así. Me encanta mi casa, soy muy hogareño.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de abril de 2024, 9:27 a. m..