Kelvis Ochoa cierra el año con canciones nuevas y un concierto en Miami
Kelvis Ochoa cierra el año a plena actividad ya que se encuentra lanzando temas nuevos, entre los cuales habrá uno a dúo con el cantante dominicano José Alberto “El Canario”. Además está en medio de una serie de presentaciones personales: viene de actuar en España y el próximo viernes, 30 de noviembre, tocará en la hermosa sala Flamingo Theater Bar, de Brickell. El magnífico cantautor cubano, ex integrante del grupo Habana Abierta, dirige los hilos de su carrera desde nuestra ciudad, donde reside desde hace dos años. “Vivo al lado del Río Miami”, detalla al inicio de esta entrevista con el Nuevo Herald.
Kelvis ha invitado a sus admiradores al concierto del Flamingo a través de sus redes sociales. “El 30 de noviembre vamos a gozar; ya vamos cerrando el año, así que vamos a coger la fiesta desde temprano”, los animó, a través de un video.
En sus recitales, el músico tiene para desplegar un rosario de canciones potentes, que compuso tanto en su etapa con Habana Abierta, como en su trayectoria de solista. Durante la primera destacaron “Hace calor en La Habana”, “El gato y el ratón”, y “24 horas”, entre otras. Individualmente, “Curandera”, “Viento y tiempo”, y “Pista 6” están entre sus perlas. Con el grupo grabó cinco discos y en solitario lleva otros cinco.
“Como muchos músicos cubanos de mi generación, tengo un gran bagaje de ritmos y sonidos”, nos dice, a la hora de analizar su obra. Hace unos meses explicó a www.diariodecuba.com: “Aunque no tenga una carrera de canción política, los míos son temas sociales donde todo converge, el amor, el pan, la falta de pan, la falta de aceite, la lejanía, la diáspora, el gorrión, el mar, el regreso, la naturaleza, la familia. Mi obra es un conjunto de sentimientos y el más grande que puedes encontrar es el amor”.
Kelvis fue un genio precoz, hijo de una familia musical: a los cuatro años de edad ya cantaba. Nació en 1970 en Las Tunas, al Oriente de Cuba, pero creció en la Isla de la Juventud, situada a unos cien kilómetros al sur de La Habana. Solo recaló en la capital a los 22 años, en 1992. A los pocos años formó Habana Abierta, su gran trampolín; en 1995 salió el disco debut del conjunto, y al poco tiempo hicieron furor entre el público joven.
En 1996 sus integrantes se mudaron a España y actualmente están diseminados en distintos países. Además de Kelvis, han pasado por la banda Vanito Brown, Luis Barbería, Jose Luis Medina, Alejandro Gutiérrez, Boris Larramendi, Pepe del Valle, y Andy Villalón.
El cantautor nos jura que Habana Abierta no ha desaparecido. “Es un barco que está en condiciones de salir a navegar, pero está atracado en un puerto”, sostiene, poético. “Nos ha tocado un periodo de estar en muchos lugares, con lo cual cuesta ponerse de acuerdo, pero mantenemos las ganas de hacer cosas nuevas”, agrega.
Regresando a la actualidad de su carrera individual, Kelvis cuenta que en mayo lanzó el tema “Sin palabras” y en octubre, “Conversación”. Estima que para enero saldrá a las plataformas digitales la canción que grabó con “El Canario”, titulada “El calabozo”. Apunta que, a la usanza actual, planea sacar varios temas sueltos, que dentro de unos meses serán parte de un nuevo disco.
Se entusiasma hablando de “Conversación”. “Es una canción especial para mí, bien linda; es un bolero” define. “Si la escuchas y cierras los ojos puedes viajar por Cuba, por la costa de México, quizá también de Colombia, República Dominicana, Venezuela”, se inspira. Le comentamos sobre la vigencia del bolero entre los músicos cubanos. “Está en los huesos nuestros, es una cuestión de identidad, en Cuba desde que naces ya estás ahí con el bolero; lo escuchaban los abuelos; ibas a ver a los tíos y los ponían”, explica.
El bolero, así como la música de Kelvis, son sinónimo de romanticismo. En tal sentido el artista no pasa por un gran momento. Con sinceridad afirma que está “con el corazón roto” por el reciente término de una relación sentimental. “Estaba enamorado, pero con mi novia no pudimos ponernos de acuerdo en una serie de cosas y todo se terminó”, resume, en la despedida de nuestra charla. Le deseamos que encuentre pronto a una nueva curandera. “Vamos a ver; sí sí, aunque después de esta experiencia no sé si voy a querer”, manifiesta, descorazonado.
El poeta transmite una melancolía que recuerda a ciertos versos precisamente de “Curandera”, una de sus obras maestras: “Color, pensamiento / alma que te deja en pena / licor de amor, sufrimiento / a lo lejos suena un tambor / y hay un reloj anunciando / que parte el último tren”.
Concierto de Kelvis Ochoa, viernes 30, 8:30 p.m., Flamingo Theater Bar, 905 Brickell Bay Dr, Miami, FL 33131. Información: 786-803-8194.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de noviembre de 2024, 11:32 a. m..