Carmen ‘á la Lenny’: viva
Reaparece triunfal una de las más controvertidas grabaciones de Carmen. En su momento, el registro de la ópera de Bizet por Leonard Bernstein, basado en las representaciones del Metropolitan Opera en 1972 fue tan cuestionado que para algunos era casi una “mala palabra”. Hoy, gracias a la notable restauración de las cintas originales de la breve “era cuadrofónica” realizada por Pentatone, reverdece como otro producto genial del visionario –o visionario del genial– “Lenny” Bernstein.
Es cierto que la década de 1970 lleva la impronta de Carmen por ilustres directores, curiosamente, ninguno galo. Es la década en la que Georg Solti irrumpe en Covent Garden con una versión legendaria que será luego llevada al disco aunque cambiando a Shirley Verrett por Tatiana Troyanos como protagonista. Es la década de Claudio Abbado con Teresa Berganza en Edimburgo posteriormente grabada. Es la década de Carlos Kleiber y su Carmen vienesa, afortunadamente filmada. Y en las tres, Plácido Domingo será el Don José por excelencia y merecido. Es también la década de la rentrée de Régine Crespin con su Carmen elegante –también entonces cuestionada– de la mano de Alain Lombard.
Semejante competencia será una irresistible tentación para un Bernstein que como director no frecuentó demásiado el género: Fidelio, Falstaff, Der Rosenkavalier, Bohème, Tristan y las famosas funciones scalígeras de Medea y Sonnambula con Callas como testimonios grabados. Sus protagonistas originalmente contratados para Tannhäuser por Rudolf Bing, debieron cambiar el Wartburg por Sevilla con la asunción de Göran Gentele como flamante regente del teatro, también a cargo de una flamante puesta que usaría la versión de Fritz Oeser. Pero Gentele morirá en un accidente dos meses antes del estreno, Bodo Igesz asumirá la producción y la noche inaugural servirá de tributo.
A 43 años de distancia, aún tan impredecible como su heroína, Bernstein entrega en Carmen un festival vívido, brillante, exuberante, emocional, opulento y colorido. Quizás no para el purista que aún podrá tildarla de descaradamente “americana” sin permitirse la seducción francesa que emana generosa de la batuta del maestro. Atípica, lenta, sexy, envolvente, teatral del principio al fin aunque jamás verista, Bernstein estampa un sello gálico totalmente sinfónico a una orquesta tan explosiva como elegante, dejando el puro drama para la escena, pero enmarcándolo con una sinfonía plena de contenido dramático; es decir, lejos del rival Karajan cuyas Carmen fueron haciéndose más y más sofisticadas con el paso del tiempo.
Y Marilyn Horne, casi 20 años después de haber doblado a Dorothy Dandridge en Carmen Jones, es un lujo de mezzo usando la parte como soprano, en la mitad exacta. A este volcán apasionado le sobra voz, si hosca, sarcástica e ingobernable sabe entonar la Seguidilla como un susurro francamente inolvidable con la sedosidad de una Dalila, y en el aria de las cartas verter un torrente sonoro, aquí Orfeo, Didon y Santuzza conjugadas. De más está asegurar que con virtudes y defectos, junto a Risë Stevens, Grace Bumbry y Verrett, Horne se inscribe como la Carmen americana de rigor.
El resto está un punto por debajo, en especial el temperamental James McCracken –más Tannhäuser que Don José– tan crudo y gutural que cuesta no estar siempre del lado de la gitana, especialmente en la escena final, verdadero torneo de apropiados ribetes taurinos. Tampoco Adriana Maliponte –en reemplazo de Teresa Stratas, una artista de garra– termina de convencer como Micaela, correctísima, pero sin ningún interés en un personaje pálido de por sí de acuerdo con la mala tradición. Solo Tom Krause repunta como un seductor Escamillo de estirpe mozartiana y Donald Gramm, un Zúñiga de quilates.
El “nuevo sonido” impacta y sorprende. La presentación tipo libro todo un acierto, solo la portada peca de falta de imaginación.
Hay más de 200 grabaciones de Carmen y si las mencionadas –más las referenciales de Sir Thomás Beecham con Victoria De los Ángeles y Georges Prêtre con Maria Callas– son hitos discográficos, esta á la Lenny se ha ganado un lugar merecidísimo por fascinante y diferente.
(BIZET, CARMEN, LEONARD BERNSTEIN, PTC 5186 216)
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de agosto de 2015, 3:34 p. m. with the headline "Carmen ‘á la Lenny’: viva."