La música del presente brilló en concierto de Seraphic Fire
Compositores norteamericanos contemporáneos protagonizaron el concierto de apertura de la coral Seraphic Fire, el miércoles 15, en la catedral de Santa Sofía. How Can I Keep from Singing? American Voices in Choral Music contaba con excelentes muestras de la belleza en la música del presente, pues todos estos creadores, menos uno, están vivos.
El primero en la noche fue el mismo director del grupo, el talentoso Patrick Dupré Quigley, que abrió el concierto con su audaz y hermosísimo arreglo de la tradicional How Can I Keep from Singing. Su dominio del contrapunto se hizo evidente en el complejo entramado armónico al que sometió a las voces y su juego con las tesituras masculinas y femeninas. El resultado fue sencillamente celestial.
Luego I Cannot Attain Unto It, de Nico Muhly, nacido en 1981, que conjuga la herencia del barroco con la libertad tonal del siglo XX. Justamente esta obra inicia el disco recién lanzado de este grupo: Reincarnations. A Century of American Choral Music, con un programa casi idéntico al de esa noche, y que presenta el atractivo de obras que nunca se habían grabado.
A la siguiente oferta: The Light of Common Day, de Shawn Crouch, nacido en 1977, se unió la aclamada pianista Anna Fateeva, quien ha acompañado a figuras como Renée Fleming y Dmitri Hvorostovsky. La luz propia de la solicitada acompañante pudo apreciarse en sus momentos en solitario.
El trío de piezas que da título al disco: Reincarnations, de Samuel Barber, fallecido en 1981, fue sin duda uno de los momentos más memorables de la noche, no solo por su belleza, sino por su valor histórico, destacado en la breve introducción de Quigley, ya que aquí posiblemente se sientan las bases de la música coral americana del siglo XX.
Sería tedioso pormenorizar pieza a pieza las entregas de una noche caracterizada por una ejecución impecable y momentos de inusitada belleza. Baste destacar por ejemplo: I am, de Dominick DiOrio, nacido en 1984, que con el famoso poema de Mary Elizabeth Frye: Do Not Stand At My Grave And Weep, logró efectos espectaculares en el coro y gran belleza en la línea melódica solista, a cargo de la soprano Jessica Petrus.
También la soprano Megan Chartrand se destacó esa noche, con su protagonismo en la exquisita Earth Song, de Frank Ticheli, nacido en 1958.
El concierto culminó con las cinco Mid-Winter Songs, maravilloso engaste musical de poemas de Robert Graves por uno de los gurús de la música coral americana: Morten Lauridsen, nacido en 1943. Aquí volvió Fateeva con sus brillantes aportes y hubo de todo, desde la elevación celestial hasta momentos muy entusiastas y vivos en IV. Mid-Winter Waking.
A la ovación de pie del público que colmaba el templo, la coral correspondió con un encore emotivo y novedoso, del mismo Lauridsen: Sure on This Shining Night. Y sin duda fue una noche brillante, con gemas de un insospechado y hermoso presente. Parece que este inspirado grupo, como su nombre insinúa, ostenta en sus voces el fuego divino de los serafines. •
El próximo concierto de la Seraphic Fire será el 7 de noviembre, en el marco del Festival Miami, en el Gusman Concert Hall de la Universidad de Miami. (305) 285-9060 y SeraphicFire.org.
daniel.dfernandez.fernandez@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de octubre de 2014, 8:00 a. m. with the headline "La música del presente brilló en concierto de Seraphic Fire."