Oscar D’León conserva el gusto por las sorpresas
Un disco de antología es lo que prometió Oscar D’León. “Necesario para el que colecciona, para el que aprecia su valor, es como un regalo, para el que le gusten las cosas de calidad”, dijo el sonero venezolano a el Nuevo Herald sobre su nuevo disco Clásicos de big band, que salió en formato digital el 29 de septiembre.
Este viernes 7 en el club La Scala del Four Ambassadors, D’León podrá probar el empuje del disco con el público en un concierto junto a otra leyenda de su país, Ilan Chester.
Se trata de un álbum doble, con 10 temas en inglés, y el más reciente del sonero venezolano, que incluye I’ve Got You Under My Skin, Fly Me To The Moon, Volare (en italiano), My Way, New York, New York, Perhaps, Sway, Cachito Mío, Copacabana y Strangers in The Night, con sus respectivas versiones en español.
En la grabación, la primera en estudio después del álbum Tranquilamente tranquilo (2008), participó una big band de 36 músicos reunidos por el productor Roberto Castillo en Nashville. Tennessee.
“Con el acento de Oscar y el sonido netamente anglo de la orquesta, conseguimos crear un contraste similar, pero en inglés, que recordamos en aquellas versiones que hacia Nat King Cole cuando cantaba temas en español. Es algo muy atractivo”, comentó
“Hay corno inglés y clarinete en Te llevo bajo mi piel, violines en Frenesí y un coro de mujeres en Copacabana”, comenta D’León, describiendo el sonido logrado. “Uno nota que son músicos norteamericanos los que están tocando, por la forma y la dinámica que les dan a los instrumentos”, explica describiendo el sonido anglo del disco. “En estos temas hay algo totalmente distinto a lo que hacemos los latinos. Se identifica notablemente la forma interpretativa de lo que es norteamericano. De ahí salió algo impresionante, me causó una sensación tan divina que me provocó cantarlo”.
Con 71 años, dice que no siente temor de este crossover que acaba de hacer. “Estoy orgulloso de haber interpretado temas como New York, New York, lo hice con todo mi amor, con todo mi sentido. Pensaba en cómo lo hizo Frank Sinatra, y en que yo no podía quedarme atrás. Mi intención era que la gente hiciera la comparación, y dijera Wao! Y creo que lo logramos”.
D’León es un improvisador excepcional, una de las artes para llegar a ser un gran sonero como él. Carisma, voz, ritmo, y buen bailador completaron la ecuación para el éxito y la popularidad que ha mantenido por años. Autodidacta, le dictaba los compases y los arreglos de sus canciones al trombonista César Monge, su compañero en la orquesta Dimensión Latina.
Es música de arriba a abajo. Tiene más de 18,000 canciones grabadas en su iPod, pero a veces, cuando trata de recordar un tema o un cantante, chasquea los dedos siguiendo una melodía, se acompaña de algunas palmadas, canta a capela, y enseguida el nombre le viene a la memoria. En la lista están Tito Rodríguez, Willie Colón, Eddie Palmieri, Joe Coto o el argentino Machito Ponce.
“Pero la inpiración me viene de Celia Cruz, de la Sonora Matancera, de la Orquesta Casino de la Playa y de Miguelito Valdés. Admiré a Beny Moré, me gustaba mucho cómo interpretaba Mata Siguaraya. A partir de que grabé este tema los cubanos empezaron a hacer comparaciones, pero Celia era mi preferida”.
Nació en la parroquia Antímano, en Caracas. Vive en Miami, viaja y hace algunas presentaciones en Venezuela, pero sobre su país prefiere no emitir criterios políticos.
“Tengo mi corriente política, mi opinión, pero no quiero mencionarla porque no soy político, soy artista. Me siento feliz en Venezuela, aunque actualmente tenga una división que me duele, esa es una procesión que llevo por dentro. Prefiero quedarme calladito. No discrepo de ninguno, son mis hermanos. Solo quiero que seamos uno solo”, afirma.
Tiene un excelente físico –bromea tocándose el abdomen–, que le permite mantenerse más de tres horas en el escenario cantando y bailando.
“Como sano, sin grasa y ensaladas. No fumo ni tabaco, ni alcohol; duermo temprano, tomo suplementos vitamínicos, hago bibicleta, pesas y corro”, confiesa. “No me dejo llevar por las noticias negativas, ni me ofusco. Si discuto, lo hago sin soberbia, si me pongo rabioso, yo mismo trato de darle para atrás. Eso es lo que me mantiene así”.
Cuenta que después de este disco, se quedó con ganas de hacer otro. “Vamos a ver qué se nos ocurre hacer. Me caracterizo porque siempre soy cambiante en la música. Me gusta dar sorpresas”.•
Oscar D’León e Ilan Chester en ‘Serenata’, viernes 7, 9 p.m., La Scala Brickell, 905 Brickell Bay Dr., Four Ambassadors.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de noviembre de 2014, 7:00 a. m. with the headline "Oscar D’León conserva el gusto por las sorpresas."