Música

La Cleveland: una apertura con ovación


Giancarlo Guerrero dirige ‘Capricho italiano’, Chaikovsky.
Giancarlo Guerrero dirige ‘Capricho italiano’, Chaikovsky. el Nuevo Herald

Con ovación de pie culminó el concierto de apertura de la Cleveland Orchestra, el viernes 14, en el Knight Concert Hall del Arsht Center, con el maestro Giancarlo Guerrero en el podio.

El programa apelaba a todos los gustos, teniendo como plato principal el Concierto de Aranjuez, de Rodrigo, en el que actuó como solista el joven guitarrista montenegrino Milos Karadaglic. La noche abrió con el colorido Capricho italiano, de Chaicovsky, que sirvió a la orquesta y a Guerrero para lucirse con su nítido acople. El maestro nicaragüense, director de la Sinfónica de Nashville y principal director invitado de la Cleveland, es un preciosista, muy preocupado por los detalles y los efectos, y es posible no compartir sus gustos, pero no se puede dejar de admirar su habilidad para trabajar con sutileza secciones de la obra y sectores de la orquesta, aunque a veces el balance final se perciba como un tanto desarticulado.

En el Capricho inicial y en el del cierre (Capricho español, de Rimsky-Korsakov), aunque su nombre indica las libertades interpretativas, Guerrero cargó la mano en el juego dramático de comenzar en el extremo lento, para resaltar algunos pasajes por el camino y luego precipitar el final en tempo y dinámica hacia lo explosivo y el subsecuente aplauso, que en el cierre del concierto, culminó en ovación de pie.

Sin embargo, lo mejor logrado de la noche fueron las piezas centrales, la mencionada obra de Rodrigo, que Karadaglic supo entregar con toda su magia, y que ganó largos y merecidos aplausos; y Las fuentes de Roma, de Respighi, que abrió la segunda parte de la velada y que, según el crítico retirado Julio García, que lleva más de medio siglo en la ciudad, nunca se había tocado en Miami. Obra posimpresionista de exquisita orquestación y que ostenta sus propios méritos a pesar de los inevitables efluvios de los dos grandes genios de la época: Strauss y Ravel.

Respighi, al igual que sus compatriotas contemporáneos Casella y Pizzetti recobran en las salas de concierto y hasta en las casas operísticas, el lugar de mérito que tuvieron en vida, y esta creación demostró nuevamente que el público de Miami está más que dispuesto a aplaudir obras menos frecuentes, injustamente olvidadas.

De más está decir que la labor de la orquesta y de Guerrero fue impecable. Tanto en el sutil apoyo a la guitarra en el concierto, con fuerzas donde se han suprimido los metales y la percusión; como en la obra italiana, donde “se pintan” fuentes romanas a distintas horas del día con melismas envueltos en sustratos de arpa o celesta. Exquisitos trabajos, donde Guerrero se mostró más ecuánime y balanceado. Aunque, sin duda, fue su efectista entrega del Capricho español, al final, lo que “se llevó el gato al agua” o, para decirlo sin metáforas, lo que puso al público de pie.

El próximo concierto de la Cleveland Orchestra será los días 27 y 28 de febrero 2015, con obras de Beethoven y Shostakovich. Entradas: 305 949 6722 y www.arshtcenter.org

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de noviembre de 2014, 1:00 a. m. with the headline "La Cleveland: una apertura con ovación."

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