‘Madama Butterfly’, la mejor de todas
Por todo lo alto arrancó la nueva temporada de la Florida Grand Opera (FGO) con una producción de Madama Butterfly, de Puccini, en el Ziff Ballet Opera House, el sábado 15, que, en el decir de veteranos asistentes a las puestas de esta compañía que cumple 74 años, es la mejor que se ha visto en la ciudad. Algo a aplaudir, pues como reconociera la directora de la compañía, Susan T. Danis, que se dirigió al público en el intermedio, la FGO enfrenta grandes desafíos financieros y apela a la comunidad para el futuro de la ópera en Miami.
Aunque pudieran señalarse algunos detalles aquí y allá, hay que reconocer que el espectáculo ha sido trabajado con esmero, logrando efectos visuales que compiten con lo cinematográfico, como en la hermosa transición del segundo al tercer acto, donde la hermosa música y el paso de las horas van sincronizados impecablemente. Sin duda, la labor de la orquesta bajo la batuta de Ramón Tébar fue un elemento decisivo en este momento y en toda la noche, logrando que la orquesta se luciera a un nivel de excelencia internacional. Un punto también para el coro, bajo la dirección de Michael Sakir, en su famoso pasaje “a boca cerrada” que es el toque mágico de ese pasaje.
Aunque sin duda, las estrellas de la noche son siempre los cantantes. Kelly Kaduce, en el rol protagónico, demostró su probada pericia en el papel que tanto ha interpretado. Aún vibra el recuerdo de esta artista como Ana Karenina en esta ciudad, y aunque su trabajo de la noche del estreno pudo crecer en brillantez, no dejó de ser ovacionado por su cumplido trabajo musical y actoral.
La revelación de la noche, fue el tenor Martin Nusspaumer, que como el sinvergüenza teniente Pinkerton, se ganó amagos de abucheo al final, pero no por su impecable trabajo, sino porque en Miami todavía hay en el público quienes abuchean al personaje negativo. Cosas de provincia. Uruguayo afincado en esta ciudad, Nusspaumer ha perfilado aquí sus dotes y ya empieza a ganar el merecido reconocimiento a su talento en otros escenarios.
Todd Thomas, como Sharpless, supo sacarle a su papel todos los buenos momentos, lo cual el público reconoció debidamente en los aplausos finales. Caitlin McKechney fue una Suzuki cumplida, demasiado ancilar tal vez, sin especial relieve, pero sin tacha.
Jeffrey Beruan, en su breve papel del Bonzo, se ganó muy merecidos aplausos, al igual que Daniel Bates, como el inescrupuloso casamentero Goro, no exento de toques humorísticos. Muy bien Will Hughes y Hailey Clark en sus papeles menores de Yamadori y Mrs. Pinkerton, respectivamente.
Sin restar mérito a los cantantes, la magia de esta producción se afinca, repetimos, en el diseño de luces de Kenneth Yunker, y en la exquisita dirección musical de Tébar, que supo sacarle a la partitura todo su brillo y llevar la obra con mano firme de la primera a la última nota. Especial mención para los trajes de Allen Charles Klein y la efectiva decoración de David P. Gordon. Quizá algunos no estén de acuerdo en que sea la mejor Madame Butterfly que se ha visto en Miami, pero usted no debe perderse la oportunidad de disfrutar de esta bellísima producción de alta calidad y juzgar por sí mismo.•
‘Madama Butterfly’, de Puccini, por la Florida Grand Opera, se mantendrá en cartelera hasta el 6 de diciembre, en el Arsht Center y en el Broward Center. Información y entradas: 1 800 741 1010 y www.fgo.org.
daniel.dfernandez.fernandez@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de noviembre de 2014, 1:00 a. m. with the headline "‘Madama Butterfly’, la mejor de todas."