Cantante venezolana Mariana Vega va en búsqueda de nuevos sonidos
Hace unos meses, la semana empezó de una manera muy especial para la cantautora Mariana Vega. Su pareja la despertó dándole una noticia que todavía hoy parece un sueño: su álbum Mi burbuja había recibido dos nominaciones al Latin Grammy.
“Me emocioné muchísimo”, recuerda la artista venezolana para el Nuevo Herald. “En este disco quise tener menos pop que en el anterior y darle un aire alternativo con canciones en la onda folk. Así que es un privilegio que la industria haya recibido muy bien esta propuesta. Sueño todas las noches con el 20 de noviembre”.
En esa fecha, se cumplió dicho sueño. Mariana recibió la codiciada estatuilla a "Mejor Artista Nueva", un reconocimiento que suele propulsar a los nuevos talentos. Aunque no ganó en el renglón "Mejor Álbum Vocal Pop Contemporáneo", las dos nominaciones le han deparado un nuevo capítulo en su vida artística.
Mucho del acierto de Mi Burbuja, además del talento de Vega, está compartido con el productor elegido para el disco, el argentino Cachorro López, músico de larga trayectoria que ha trabajado con artistas como Andrés Calamaro, Paulina Rubio, Julieta Venegas, entre muchísimos otros. López supo sacar aún más la voz sugerente y llena de matices de Vega.
“Estuve en buenas manos a la hora de trabajar en el disco”, comenta la artista. “Fue un placer llegar al estudio y trabajar con Cachorro”. Fue él, también, quien le dio forma a la idea que tenía la cantautora de darle un nuevo sonido a su segundo disco, que se confirma en el sencillo de promoción, también llamado Mi burbuja.
“Cuando terminé la promoción de mi primer disco –Mariana Vega (2010)–, empecé a escuchar bandas folk alternativas”, dice. Grupos con mucha guitarra acústica. Y descubrí que era el momento de hacer un disco más orgánico, sin tanta parafernalia alrededor de la canción. Cachorro López, como muchos músicos de rock argentinos, toca ese estilo de música. Así que él le dio la coherencia que necesitaba mi disco”.
Vega es venezolana, pero, como muchos de sus compatriotas, hace años que no vive en su país. Como tantos otros, sin embargo, la artista supo cambiar la tristeza del exilio por una historia de éxito.
“A los 15 años, por el trabajo de mi mamá, dejamos Caracas y nos instalamos en Canadá”, informa. “Fue un cambio muy fuerte. Pero me abrió la mente. Canadá es un país de inmigrantes La sociedad tiene otra manera de hacer las cosas y de conectarse con la gente”.
“De todas maneras, sentía mucha nostalgia por haber dejado mi país, y encima en una edad como la adolescencia, que siempre es complicada, empecé a tocar la guitarra y a componer”, agregó. “Era como una forma de terapia”.
En la actualidad, por su carrera artística, Mariana reparte su tiempo entre México y Miami. Aunque confiese que es una persona introvertida y prefiera –cuando está en la Ciudad del Sol– quedarse en su casa junto a su familia, los fines de semana los disfruta al aire libre. “Me gusta mucho Wynwood, tiene una gran movida de arte y los restaurantes tienen una variedad muy interesante de comidas”, dice.
“Tengo contacto con la comunidad venezolana en Miami”, asegura. “Aquí tengo parte de mi familia. Lamentablemente, el venezolano ha tenido que emigrar. Cada vez hay más venezolanos en la ciudad. Pero somos una comunidad muy unida”.
hveraalvarez@yahoo.conm
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de noviembre de 2014, 7:00 a. m. with the headline "Cantante venezolana Mariana Vega va en búsqueda de nuevos sonidos."