Música

La New World, un verdadero ‘concierto en vidriera’

El director invitado Ward Stare aplaude a Rebecca Reale después de su brillante interpretación.
El director invitado Ward Stare aplaude a Rebecca Reale después de su brillante interpretación. Daniel Fernández

La New World Symphony tiene una serie: Concerto Showcase (Concierto en vidriera), en la que se destacan talentosos integrantes de la orquesta en posición de solistas. El ofrecido en la tarde del domingo fue posiblemente uno de los más brillantes y generosos en mucho tiempo. Tres magníficos conciertos bajo la vigorosa batuta del joven director invitado Ward Stare, de la Rochester Philharmonic, dieron al público sobradas razones para la ovación y los gritos de “Bravi”.

Primero la joven pero ya virtuosa Rebecca Reale, que entregó con impecable técnica y empatía profunda el bello Concierto no. 5, en la mayor, para violín y orquesta, K 219, de Mozart. Visiblemente nerviosa, pero sin perder una nota y con una quirúrgica precisión tonal, la solista deslumbró a todos con su técnica y su profunda concentración a ojos cerrados y de memoria. A pesar de no mirar nunca al director, el acople fue irreprochable. Stare por su parte supo sacarle a la obra toda su chispeante alegría, sobre todo, al final con sus toques seudoturcos.

Luego, el entusiasta Ran Kempel, quien, aunque debió seguir la partitura, no por ello dejó de lucir su absoluto dominio del instrumento en una de las obras más difíciles para este: el Concierto para clarinete y orquesta, op. 57, de Nielsen. La obra se complace en los profundos contrastes anímicos y formales, que Kempel supo delinear con impecable tino.

También de memoria fue la sentida interpretación de Austin Fisher, nada menos que en el Concierto en la menor para cello y orquesta, op. 129, de Schumann, uno de los más emblemáticos para ese instrumento. Una particular correspondencia en el diálogo con la orquesta resplandeció tanto en los pasajes de lacerante lirismo como en los de pasión desbordante. Esta obra de un joven compositor en manos de jóvenes no tuvo nada que envidiar a interpretaciones de orquestas, solistas o maestros del podio más experimentados.

Aplauso especial para Stare quien también brilló en solitario con su pulida entrega de la Obertura de Fidelio, de Beethoven al inicio de la tarde.

Una verdadero "concierto en vidriera" sin duda, donde además de la excelencia de los solistas y la orquesta bajo la enérgica batuta de Stare hay que aplaudir las breves entrevistas que se proyectaron en la pantalla central antes de cada actuación de los solistas que presentaban íntimamente a estos jóvenes que entran por la muerta ancha de la música gracias a su talento y a esa escuela maravillosa que es la New World Symphony.

daniel.dfernandez.fernandez@gmail.com

El próximo concierto de la New World Symphony será los días 26 y 27, en el New World Center, con obras de Bizet, Mendelssohn y otros. Info: 305-673-3331 y www.nws.edu.

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