Música

‘Brundibar’ por la OM, una puesta inolvidable

Reid Suttles se desempeñó muy bien en el rol titular de ‘Brundibar’.
Reid Suttles se desempeñó muy bien en el rol titular de ‘Brundibar’. Daniel Fernández

El arte y la literatura suelen ser una gran terapia contra el horror de los tiempos. La catarsis libera parte del dolor y educa al alma, la eleva. Quizá por eso los regímenes totalitarios combaten ferozmente al arte y la literatura; a toda manifestación de libertad, de humanidad. Los nazis enviaron a los campos de concentración a miles de artistas, escritores, creadores. Uno de esos miles que terminaron en campos de concentración fue el compositor Hans Krasa (1899-1944), quien durante sus breves años en el campo de Teresienstadt, antes de ser exterminado, logró estrenar su bella ópera para niños Brundibar, con libreto de Adolf Hoffmeister (1902-1973), justo con los desdichados infantes que terminarían igualmente en las cámaras de gas.

La Orchestra Miami (OM), que dirige la talentosa Elaine Rinaldi, ofreció el domingo una inolvidable puesta de esta obra en el Temple Israel of Greater Miami. En una versión en inglés que incluye breves escenas habladas de Wendell Harrington para la Opera de St. Louis, adaptadas por Michael Yawney, que se basan en el diario del niño Peter Ginz, el espectáculo contó con la dirección escénica de Yawney y la participación de los alumnos de Miami Art Studio de la Zelda Glazer School.

Baste decir que el resultado fue mucho más hermoso y conmovedor que lo que pueden transmitir estas líneas, mucho mejor en calidad, en todos los sentidos, que la grabación de esta obra que se hiciera en 1993. Aunque se trataba de niños que posiblemente debutaban en la mayoría de los casos, todo funcionó sin trabas y con el sólido apoyo orquestal de la OM.

Todo el grupo mereció el largo aplauso de pie que concedió el público, pero se debe hacer especial mención a las niñas Emily Tang y Alexandra Berros, como Annika y Cat, que ostentan voces muy prometedoras e indiscutible talento. También lucieron su talento Amanda López (Sparrow), Pablo Taboada (Pepicek), Keelan Machado (Peter Ginz) y Reid Suttles (Brundibar).

Muy conmovedor el final en el que los niños van partiendo hacia el exterminio, y luego “regresan” para el encore de Una gran victoria. En cierta medida, cada vez que se ponga Brundibar, será una victoria sobre el horror; cada vez que se ponga, regresarán de la muerte el compositor, el libretista y los niños que la estrenaron a llamar a las conciencias de los espectadores. Esta vez la gran victoria es también de Elaine Rinaldi, su orquesta y Miami Art Studio. Gracias.

daniel.dfernandez.fernandez@gmail.com

Para información y donaciones a la nueva temporada de la Orchestra Miami: 305-274-2103 y www.OrchestraMiami.org

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de junio de 2016, 1:09 a. m. with the headline "‘Brundibar’ por la OM, una puesta inolvidable."

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