Revista Viernes

Carolina Gaitán, una actriz camaleónica

Cortesía Telemundo

Con cara de niña y cuerpo de sirena, esta versátil actriz colombiana impactó en la telenovela Celia, en su papel de Lola Calvo, una cantante drogadicta que gritaba y se espelucaba entonando canciones desgarradas con pasión alucinante. Ahora reaparece en Sin senos sí hay paraíso, como una tierna colegiala, a quien los narcos quieren comprarle su virginidad.

“Interpretar a Catalina Marín, es un reto muy fuerte porque mi personaje comienza siendo una adolescente explosiva y poco a poco se transforma en una mujer”, dice Catalina Gaitán, que a sus 32 años tiene que encarnar a una colegiala desnutrida y para lograrlo debió adelgazar varios kilos.

Para todos los que se preguntan acerca de mi peso, les cuento: Ahora como más veces al día, yo sufro de gastritis y úlcera desde muy joven, por lo que debo comer cada 3 horas y estoy muy juiciosa con eso. Mi peso es sinónimo de lo mucho que ando cuidándome, para que Catalina se vea muy ‘peque’. La capacidad de transformarse es maravillosa, a la hora de encarnar otro ser”, afirma la actriz, cuyo personaje también requiere que esté fuerte, debido a que tiene que hacer escenas muy difíciles, como cuando la encarcelan y otras presas la meten a una lavadora de ropa… Fue impresionante ver a la actriz dando vueltas entre jabón. Si no hubiese estado tan flaquita, no habría podido grabar esas escenas tan crueles.

“En la cárcel Catalina abre los ojos a la dura realidad. Ella es una joven pura, sin malicia y muy cuidada por sus padres, Hilda (Catherine Siachoque) y Albeiro (Fabián Ríos), que la tuvieron toda su niñez encerrada, para que no siguiera los malos pasos de su difunta hermana Catalina (Carmen Villalobos) y al mismo tiempo protegerla y alejarla de chismes. Pero un día ella se topa de frente con la cruda realidad que tanto intentaron ocultarle.

“Cuando se entera que su madre le quitó el marido a su hermana… y su papá es también su cuñado, ella se transforma”, dice Gaitán, cuyo personaje vive un romance con el mensajero de la tienda del pueblo.

“Catalina se enamora de Hernán Darío con quien vivirá un intenso romance. Pero su otro enemigo El Gato Gordo quiere corromperla para que pierda su inocencia y venda su dignidad, pero con los senos operados”, agrega la actriz que nació en Villavicencio, Colombia el 4 de abril de 1984. Desde muy pequeña se interesó por el canto, y su amor por la música la llevó a participar en el reality PopStars, donde fue elegida como cantante del grupo Escarcha. Luego se incorporó como presentadora del show de CityTV, denominado Amorcity.

“Mi debut en la pantalla fue en la producción Vuelo 1503, con Maritza Rodríguez y Juan Pablo Gamboa. Una serie genial porque fue la versión colombiana de Lost“, comenta la estrella que luego grabó telenovelas como: Así es la Vida, Zona rosa, Novia para dos y La Diosa Coronada. Posteriormente fue elegida para interpretar a una prostituta en el melodrama Flor Salvaje.

“En 2013 protagonicé la serie inspirada en la vida del narcotraficante Gonzalo Rodríguez Gacha, Alias el Mexicano, interpretando a una joven que se involucra con el capo luego que éste le compra la corona del reinado del Joropo. Después fui elegida para integrar el elenco de la series: Esmeraldas y Narcos, de Netflix”, agrega Carolina, que actualmente trabaja en las grabaciones de Sin senos sí hay paraíso… y está feliz con el éxito que ha tenido.

“La aceptación en USA ha sido excelente. Cuando vi la promoción quedé sorprendida al ver vallas gigantes con mi cara y en los buses por todas partes. La verdad quedé en shock”, asegura la actriz, aunque la novela se ha interpuesto en su vida matrimonial.

“Llevo aplazando mi luna de miel por casi dos años. Primero apareció Lola, un personaje fuerte que me fascinó. Luego, me ofrecieron uno de los protagónicos de Las Hermanitas Calle, que se convirtió en la producción más vista en Colombia. Cuando pensé que ya podría irme de viaje de bodas, apareció Sin senos sí hay paraíso… Pero al terminar esta serie me escapo, porque ya me dieron un ultimátun. Mi esposo ha tenido mucha paciencia, pero me dijo que si no era ahora, se iba de luna de miel con otra, por eso al culminar las grabaciones, nos vamos a París, Venecia y Roma”, asegura Gaitán, que después de cinco años de noviazgo, se casó el 11 de abril del 2015 con Nicolás Moreno, en el Club Indian Creek de Miami, luciendo un vestido strapless, inspirado en un diseño del libanés Elie Saab. No usó velo sino que recogió su pelo con una trenza estilo Frida Kahlo con un tocado en flores blancas.

“Durante la fiesta sorprendí a mi novio cantándole Contigo en la distancia, pero le cambié la letra por: “Contigo en esta vida, amado mío estoy… y la rumba terminó con un grupo de son cubano. Y es que si algo nos une como pareja es que los dos somos melómanos. Nicolás es DJ y tiene un programa de radio, mientras que yo estoy lanzando un disco de boleros”, nos adelanta la artista, quien demostró sus grandes aptitudes musicales en la novela Celia, donde impactó con sus canciones cortavenas.

Twitter: @doraluzv12

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de septiembre de 2016, 11:59 a. m. with the headline "Carolina Gaitán, una actriz camaleónica."

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