Revista Viernes

‘Trolls’, dulzón y feliz, para los más pequeños

Retozones y felices son los tiernos pequeñuelos de ‘Trolls’ (2016), coronados por pelos de color rosa, azul, verde, amarillo, que apuntan a lo alto como untados por una capa de gel.
Retozones y felices son los tiernos pequeñuelos de ‘Trolls’ (2016), coronados por pelos de color rosa, azul, verde, amarillo, que apuntan a lo alto como untados por una capa de gel. Imagen de cortesía

Si algo bueno tiene Trolls, de DreamWorks Animations, son ellos mismos, esos muñequitos de goma creados por Thomas Dam, animados en la gran pantalla por Walt Dohrn y Mike Mitchell. Retozones y felices son los tiernos pequeñuelos coronados por pelos de color rosa, azul, verde, amarillo, que apuntan a lo alto como untados por una capa de gel, pero lo que les da su personalidad es su eterno estado de felicidad. Y aunque tal vez los padres cabecearán de sueño con este humor dulzón de parvulario, lleno de abrazos y coloridos cupcakes, los más pequeños de casa lo disfrutarán de lo lindo.

A los trolls cantarines, con Anna Kendrick (Poppy), Justin Timberlake (Branch), entre las voces, les gusta mucho abrazarse, jugar y festejar. Pero hay otros pobladores de este mundillo mágico, una especie gigante, fea y dentuza, los Bergens, que no están tocados por el don de la felicidad. ¿La solución? Comerse a las criaturas alegres para absorber sus energías positivas. Sin embargo, cuando el peligro de los tristes acecha, los pequeños corren en desbandada por galerías subterráneas y logran, solo al principio de esta historia, escapar, dejando al benjamín de la tribu de los infelices con carita de desencanto por no haber podido engullirse a su primer troll. “¿Qué me hará feliz ahora, papá?” —pregunta apesadumbrado el pequeño monstruo. “Ven acá, hijo —le tiende los brazos su progenitor, con gesto de consuelo— absolutamente nada, nunca, jamás serás feliz”.

Estos son, por un lado, el Principe Gristle Jr., el Rey Gristle Sr. y su tropa de pesimistas; por el otro la Princesa Poppy, el obsesivo Branch, el Rey Peppy. Las felices criaturas vivirán una aventura muy arriesgada, con la alegre Poppy en misión de búsqueda y rescate y aunque el mundo “no es solo cupcakes y arcoíris” como dice Branch, esa forma positiva de ver la vida no deja de acompañarlos.

La trama está inundada de temas famosos (The Sound of Silence, de Paul Simon, Hello, de Lionel Richie) entre otras canciones originales, y el filme se llena de felicidad y favorece de ese brillante lado musical de DreamWorks, que destelló en grandes producciones como Shrek y Madagascar.

El filme puede verse en las salas del circuito comercial.

@pilarinayuso

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