Revista Viernes

‘Moonlight’ ilumina el cine del 2016

El joven actor Ashton Sanders en una escena de ‘Moonlight’ (2016).
El joven actor Ashton Sanders en una escena de ‘Moonlight’ (2016). Imagen de cortesía

Vista a la luz de la luna, la piel del chico Chiron parece azul. Su infancia, en un barrio marginal afroamericano de Miami, transcurre en los años de la droga febril, donde es criado solo por su madre (Naomie Harris) adicta al crack y psicológicamente abusiva, y en la escuela es golpeado por otros chicos, que lo llaman “faggot”. Tal es el protagonista de Moonlight, segundo filme de Barry Jenkins y gran favorito a los premios de la Academia.

Jenkins adapta el relato de la pieza In Moonlight Black Boys Look Blue, original de Tarell Alvin McCraney; una historia que tiene algo de autobiográfico para ambos creadores. La trama recorre tres momentos: la niñez, la adolescencia y la madures del personaje (en cuya piel se ponen Alex Hibbert, Ashton Sanders y Trevante Rhodes), y en cada uno de sus tres capítulos encontramos escenas que marcan el espíritu de este relato amargo contado con gran belleza, como el de un traficante de crack y mentor (Mahershala Ali/ House of Cards) que lleva a su “protegido” al mar y le enseña a nadar, el de la amistad y escarceo homosexual con un compañero de escuela (Jharrel Jerome/ André Holland) , y el reencuentro final, franco y emotivo de dos almas amigas.

Al crecer Chiron reproduce la figura del mentor de su infancia: pañuelo, arete, dientes de oro, musculatura, aspecto desafiante al volante de su auto luminoso, pero en su interior el personaje sigue siendo aquel chico de Liberty Square, callado, tímido, sumergido en su inmensa soledad, cuya esencia no logra corromper la dureza de la vida. Con admirables actores de reparto (Mahershala Ali, Naomie Harris), un creativo tratamiento de la imagen que pasa por diferentes épocas - fotografía de James Laxton-, y la banda sonora de Nicholas Britell, este filme con nombre de luz irradia delicadeza y brilla con la sencillez del buen hacer -sin los grandes oropeles de superproducción hollywoodense-, con su relato de vida pequeño pero profundo; duro y a la vez hermoso.

‘Moonlight’ puede verse en las salas del circuito comercial.

@pilarinayuso

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