Revista Viernes

Narcos 3: Netflix regresa a Colombia

Pedro Pascal durante el estreno de ‘Narcos 3’ en el cine AMC Loews Lincoln Square de Nueva York, el lunes 21 de agosto.
Pedro Pascal durante el estreno de ‘Narcos 3’ en el cine AMC Loews Lincoln Square de Nueva York, el lunes 21 de agosto. Getty Images

Pedro Pascal y Miguel Ángel Silvestre, dos de las principales estrellas de Narcos 3, la tercera temporada de la exitosa serie de Netflix, pasaron casi una semana corriendo y saltando de balcones en la hermosa ciudad Colombiana de Cartagena.

“No fue fácil”, dijo Pascal en español entre risas a el Nuevo Herald. “¿Tú has visto a Miguel Ángel? ¿Cómo está ese tipo? ¡Es un atleta olímpico!”

Entre las calles de la ciudad amurallada colombiana, Pascal, quien retoma su papel del agente de la DEA Javier Peña, persigue a Silvestre, quien encarna a Franklin Jurado, el especialista del Cartel de Cali en lavar el dinero del narcotráfico.

Y es que Narcos 3, que se estrena el 1 de septiembre, comienza exactamente donde terminó la temporada anterior, con la muerte de Pablo Escobar en 1993.

“Todos creían que sabían más o menos quién era Pablo Escobar”, señala Pascal, al hablar de las grandes diferencias entre esta y las temporadas anteriores. “Pocos fuera de Colombia, entre los que me incluyo, conocíamos del poder del Cartel de Cali”.

La serie narra como los capos del Cartel de Cali, liderado por Gilberto Rodríguez Orejuela (el actor mexicano Damián Alcázar) celebran la caída de su rival, que les deja en control de lo que se estimaba era el 90% de la cocaína que circulaba a nivel mundial. Enseña las movidas internas de la organización, que prefiere evitar la atención y tiene tentáculos en las redes financieras internacionales y conexiones que eventualmente se conoce que llegaron hasta la Casa Nariño del entonces presidente Ernesto Samper, tocando incluso el llamado escándalo de los “narcocasettes”, que provocó la caza y captura de la organización.

Esta historia se aleja de lo vivido por el agente de la DEA Javier Peña en la vida real y entra en la ficción. La diferencia la explica Pascal: “Lo que me tocó interpretar en esta temporada no le pasó al Peña de verdad —a diferencia de Narcos 1 y 2— lo que se ve es algo que sí vivieron otros agentes y los guionistas usaron sus historias como una forma de dar continuidad al personaje”.

En contraste, se trató de ser fiel a la historia con los cuatro líderes del Cartel de Cali, incluyendo las guerras internas, algunos de los episodios más sangrientos de su historia y hasta la homosexualidad de uno de ellos. También exploraron las vidas de algunos de los que confirmaban su círculo íntimo, que incluye al Jurado de Silvestre.

“Me apasionó su historia. Franklin Jurado era un huérfano, adoptado por el cartel que le financia los estudios hasta llegar a Harvard”, explicó el actor español más conocido por sus trabajos en Velvet y Sense8. Se calcula que lavó más de 30 millones de dólares para el cartel, hasta que cayó preso en artífice de una compleja red de lavado de dólares cuyas transacciones pasaron por 135 cuentas bancarias de 11 países europeos.

Para su papel, Silvestre pasó semanas entrenando física y vocalmente, ya que consiguió adoptar un convincente acento colombiano. “Me encanta como se habla mi idioma en Colombia. Lo tratan muy amablemente”.

Tanto Pascal como Silvestre coinciden en la responsabilidad que sienten presentando el mundo latino de esta manera ante un público internacional.

“Es algo que me tomo muy en serio”, afirmó el chileno-americano, quien llegó a Estados Unidos de pequeño con sus padres, quienes eran refugiados políticos de la dictadura de Augusto Pinochet. “Encuentro que como latino tenemos que poner nuestra contribución siempre que podamos para seguir rompiendo las barreras. En el caso de Narcos, yo hago un esfuerzo por que se presten atención a los detalles. Por ejemplo, Peña es méxicoamericano y me dejan decidir cosas como la forma en que habla, las palabras que usa en español para que no se oiga traducido, cosas así”.

Ambos subrayan que su mayor aporte hacia la meta de eliminar estereotipos es con el trabajo. “Siempre hacer lo mejor que se puede”, contra eso nadie puede decir nada indicó Silvestre, quien asegura que no ha experimentado ningún tipo de discriminación desde que llegó a Hollywood en 2016. “Ante los esfuerzos de algunos políticos de dividirnos, siento que como sociedad nos estamos uniendo más que nunca”.

Una prueba de ello, consideran, ha sido la explosión de sus carreras, cuando, en el caso de Pascal, ya se había resignado a ser un actor con un salario moderado y papeles modestos. “Con lo suficiente para vivir”, pero hasta ahí. “Ya me había conformado a la idea de que no sería una estrella de Hollywood”.

Justo entonces le llegaron, casi en paralelo, los personajes de Oberyn Martell, en Game of Thrones, y Javier Peña en Narcos a cambiarle la vida. Ya protagonizó con Matt Damon The Great Wall y es uno de los personajes más esperados en Kingsman: The Golden Circle, que se estrena el 22 de septiembre en Estados Unidos.

Silvestre, salió de España cuando la serie Velvet, que también puede verse en Netflix, estaba en su mayor apogeo y decidió empezar de nuevo en Estados Unidos. Una apuesta que le está dando resultados. Lo veremos en el capítulo final de Sense8 y en Ferdinand, con Gina Rodríguez, que se estrena el 15 de diciembre.

Se les nota agradecidos, aunque en el caso de Pascal, preferiría que los próximos roles sean un poco más sosegados físicamente. Aunque dice con orgullo, que él aguantó perfectamente la dura semana en Cartagena. “Yo soy el viejito (tiene 42 años) y Miguel Ángel fue el que se lesionó la pierna el primer día. ¡Nada mál!’ agrega a carcajadas.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de agosto de 2017, 1:23 p. m. with the headline "Narcos 3: Netflix regresa a Colombia."

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