Miami Film Community, nueva iniciativa para revivir la industria cinematográfica
Había una vez en que Miami era el paisaje soñado para filmar las más importantes películas del año. Fue una ciudad en la que Sean Connery paseó bajo el nombre de James Bond para Goldfinger y Thunderball, Al Pacino personificó al mafioso narcotraficante Tony Montana en Scarface y hasta el detective privado Ace Ventura tuvo sus primeros misterios.
Pero de esa época dorada ha quedado poco brillo y muchas esperanzas para la comunidad de actores y personal de producción que residen en el sur de la Florida. Incluso, la película ganadora del Oscar Moonlight —que narra la historia de un joven creciendo en la comunidad de Liberty City— estuvo a punto de ser grabada fuera de Miami debido a que el estado de la Florida no brinda incentivos de impuestos para los productores, como sí lo tienen Atlanta o Nueva Orleans.
Ante esta realidad, un grupo de nueve inmigrantes venezolanos, todos profesionales cinematográficos con amplia experiencia, creó la Miami Film Community, una audaz iniciativa con la que buscan reunir a los realizadores audiovisuales, obtener incentivos gubernamentales y de esta manera, generar contenido audiovisual de calidad en la ciudad de Miami.
“Nos conseguimos con una triste realidad: la mayoria de los actores, técnicos, el personal que conforma el equipo están limpiando pisos, trabajando como meseros, por Uber, lavaplatos en un restaurante porque no hay campo de trabajo”, contó a el Nuevo Herald el actor y productor Guillermo Londoño que ha participado en películas venezolanos como Cyrano Fernández, Tamara, Cheila: una casa pa' Maíta.
Es que, quienes se quieran dedicar a la producción audiovisual en Florida deben, o tener la suerte de engancharse en el limitado mercado de la televisión o emigrar a otras ciudades de Estados Unidos.
Desde su formación en febrero de este año, la Miami Film Community se ha asociado con la organización de productores hispanos independientes de Estados Unidos (HIPA, por su siglas en inglés) para luchar por los anhelados incentivos. Incluso mantuvieron una reunión con el gobernador de Florida, Rick Scott, para reiterarle la urgente necesidad de reinstalar un fondo que permita revivir a la industria cinematógrafica de la ciudad.
El sueño de la Miami Film Community es que se conforme un fondo anual de cine que apueste y financie unos cuantos proyectos al año y los cuales a su vez serían realizados dentro del estado y por floridanos. Es decir, que la industria genere fuente de empleo y hasta pueda llegar a incentivar aún más el turismo.
En el 2010 se instauró el Programa de Incentivos de Entretenimiento de la Florida, que estableció un fondo de $ 296 millones en créditos fiscales para producciones de cine, televisión y video. Aunque el programa debía durar cinco años, era tanta la necesidad que el dinero se acabó en tres.
Desde entonces, los legisladores de la Florida han votado en repetidas ocasiones en contra de reponer los fondos, por lo que el programa terminó oficialmente el 30 de junio de 2016.
También producen
La Miami Film Community no solamente quiere luchar por conseguir incentivos para todo el gremio. Ellos también quieren dedicarse a producir contenido de ficción, audiovisual que muestre la calidad de lo que se está haciendo y se puede producir en Miami.
En sus primeros seis meses, la organización ya realizó el cortometraje The case against mister Sheppard, una historia de suspenso sobre una investigación policial que abarca a varias muertes sospechosas de celebridades en todo el mundo que tiene como actores principales a los venezolanos Steve Wilcox (Libertador, La hora cero) y Jean Pierre Agostini (Papita, maní, tostón).
En la actualidad, el grupo está dedicado a la grabación de su segundo cortometraje The Bar que se realizará en un bar de Medley con la actuación de la Miss Venezuela 2011 Irene Esser, el chileno Daniel Lugo y el mexicano Pablo Azar.
The Bar mostrará a Lucifer transformándose en una bella mujer con la intención de seducir y robarse un alma en la barra de un bar pero su víctima, un simple camionero, no es lo que parece y el Diablo no tiene el total control de la situación.
“A pesar de que somos latinos, todo el contenido que estamos generando es en ingles”, indicó el director de cine Pedro Cohen, quien inmediatamente agregó que no están negados a hacer contenido en español.
“Pero te ayuda a que el contenido sea universal porque la gente foránea está más acostumbrada a leer subtítulos. Pensamos que así era más prudente, grabarlo en español y subtitularla en inglés”, explicó.
Ante la necesidad de este tipo de ayudas a la industria local, en julio de este año, el condado Miami-Dade y la ciudad de North Miami anunciaron de manera separada programas de incentivos para producción de contenido cinematográfico, para televisión o para medios digitales.
Si quiere conocer más sobre la Miami Film Community puede visitar su página web: miamifilmcommunity.com o escribirles al correo: info@miamifilmcommunity.com.
Siga a Johanna A. Álvarez en Twitter: @jalvarez8.
El reportero del Miami Herald, René Rodríguez, contribuyó a este artículo.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de septiembre de 2017, 4:04 p. m. with the headline "Miami Film Community, nueva iniciativa para revivir la industria cinematográfica."