Revista Viernes

Omar Sosa, dar gracias a la música cubana


Leandro Saint-Hill, Childo Tomas, Ernesto Simpson y Sosa
Leandro Saint-Hill, Childo Tomas, Ernesto Simpson y Sosa Amara-Photos/OTA Records

Omar Sosa es uno de esos creadores que invita a ver África como un lugar mágico. A través de su música el continente se hace presente tanto en los sonidos de instrumentos tradicionales como en los atardeceres dorados sobre la sabana.

Esta vez el pianista camagüeyano, que se ha convertido en un trotamundos, regresa a Miami para enfocarse en los sonidos afrocubanos, esencia de su disco más reciente, Ilé. “Un proyecto en el que utilizamos nuestros ritmos clásicos envueltos de sonoridad contemporánea”, dice Sosa, que estará acompañado del Quarteto Afro-Cubano.

Como algunos de esos músicos son camagüeyanos, para Sosa, que reside entre Barcelona y Oakland, California, será como volver a casa. La promesa de que esos virtuosos tocarán su versión de La tarde, de Sindo Garay, es una razón más que suficiente para que los amantes de la música cubana vayan a su encuentro.

Con frecuencia te has inspirado en África para tus discos, ¿qué te inspira últimamente?

África siempre ha sido y será la base de la música que hago. Es la inspiración, es donde encuentro a cada momento nuevos elementos que le siguen dando movimiento, color, calor y vida a mi proceso creativo. Esta vez, el nuevo proyecto, con el que nos presentaremos en Miami (después de mucho tiempo), no es más que una vuelta a la tradición, a los ritmos y sonoridades que cada uno de los músicos del proyecto, Quarteto Afro-Cubano, escuchamos en nuestra infancia.

“Ilé” en lucumí significa casa, tierra, y es una reunión de varios músicos camagüeyanos, como Ernesto Simpson (batería), Leandro Saint-Hill (saxofón), y que cuenta además como invitados en el disco, a Yosvany Terry (saxo soprano) y su padre, don Pancho Terry (chequeré), ambos también provenientes de la Ciudad de los Tinajones. Una humilde reunión para dar gracias a la música cubana.

Eres un músico cubano que reside desde hace mucho fuera de tu país. ¿Cómo ha marcado esto tu carrera? ¿Esa experiencia te ha aportado algo especial en lo personal? ¿La llamas exilio o prefieres otro nombre?

Vivir fuera de Cuba tanto tiempo y moverte de un lugar a otro siempre es una experiencia enriquecedora, da la oportunidad de conocer tradiciones, culturas, sabores que luego inconscientemente se reflejan en tu proceso creativo y sin duda en tu vida personal, que en mi caso va totalmente ligada a la música; no concibo mi vida sin la música.

¿Y cómo le llamaría a esto? Necesidad de movimiento, necesidad de un aprendizaje constante, necesidad de crecer como ser humano, necesidad de buscar libertad en todo el sentido de la palabra, necesidad de ser un ciudadano del mundo.

La carrera de un músico de jazz está marcada por el viaje constante. ¿Tienes algun lugar favorito?

¡Wow! ¿Lugar favorito? Me encanta Japón, aprecio enormemente esa cultura, su sutileza, organización y refinamiento. Sus comidas y tradiciones me atrapan y me hacen ver y sentir cosas que solo experimento en ese país, es como leer un nuevo libro que, además de encantarte, a la misma vez te enseña muchas bellas y profundas pequeñas cosas.

En cuanto a rutina de trabajo, ¿prefieres algún lugar u hora específica para crear?

Cuando llega la inspiración, llega e intento atraparla y que al mismo tiempo me atrape a mí, aprovechar al máximo esa preciosa y excitante oportunidad para traducir algo que en forma de sonidos llega a mí. Y como decía Federico García Lorca: “Si la inspiración llega, que me coja trabajando”. Por eso intento que el arte esté siempre cerca, porque inspira, llena, alimenta y da luz, y hace que la creación te ronde en todo momento. Así que respiras su aire y disfrutas su sombra.

Ahora que las relaciones entre Cuba y EE.UU. siguen en camino de acercarse, ¿tienes algún plan para ir a la isla a trabajar?

Intento vivir el momento y, como el agua del río, me dejo llevar por su cauce. En este momento no hay ningún plan en ese sentido. Soy optimista y estoy abierto a lo que venga, pero como te decía anteriormente, el presente es el que marca el camino en mi vida, aunque pueda visualizar cosas de cara al futuro.

¿Planeas alguna colaboración con otros músicos?

Acabo de llegar de la preparación de un nuevo proyecto conjunto con el saxofonista de Guadalupe afincado en Nueva York Jacques Schwaz-Bart, en la que hemos trabajado sobre la tradición haitiana y la cubana. El nombre del proyecto, Creole Spirit (Espíritu criollo) ya deja entrever la dirección de dicha colaboración. Junto al gran trompetista italiano Paolo Fresu, con el que ya tenemos un proyecto discográfico llamado Alma (2012), preparamos nuestro segundo trabajo, que se llamará Eros. También con Fresu colaboraremos con uno de los precursores del world jazz, el percusionista indio Trilok Gurtu. Al mismo tiempo ultimo detalles para mi próximo disco, Transparent Water, con una sutil influencia de elementos provenientes de la música asiática. • 

Omar Sosa con el Quarteto Afro-Cubano, sábado 11, 8 p.m., en The Light Box, 404 NW 26 St., www.miamilightproject.com y (305) 576-4350, y el domingo 12, Arts Garage 12, 180 NE 1 St., Delray Beach.

Siga a Sarah Moreno en Twitter: @SarahMorenoENH

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de abril de 2015, 8:00 a. m. with the headline "Omar Sosa, dar gracias a la música cubana."

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