Ilan Chester, a punta de canciones
Para el cantautor venezolano Ilan Chester la celebración del trigésimo cumpleaños artístico es un pretexto más para reencontrarse con el público que lo sigue a todas partes. Tal como ocurrirá el sábado 15 en el BankUnited Center, de la Universidad de Miami, donde se presentará en concierto en compañía de su banda, del actor y cantante Carlos Mata y del C4 Trío.
El músico afirma que “lo de los 30 años de Chester es una excusa”, si se cuenta a partir de 1985, cuando Canto al Avila y Es verdad, dos de sus temas emblemáticos, irrumpieron en el panorama del pop venezolano. Pero en realidad su carrera comenzó cuando se presentó tocando el piano en la televisión nacional de su país, con apenas cinco años de edad.
“Luego volví a los 12 con Los Rítmicos, a los 16 con Los Trams y a los 18 formé parte de Azúcar, Cacao y Leche, una agrupación muy exitosa”, recuerda Chester, de 63 años, desde Pompano Beach. Lo describe como “un lugar de clase media sin pretensiones, lleno de cipreses y tranquilidad”, donde vive desde hace 14 años con Mercy Mayorca, su esposa, con quien ha producido sus últimos 16 discos.
Influencias
Sobre las influencias que conformaron su estilo, el cantautor enumera una lista interminable que incluye a The Beatles, Jimi Hendrix y Eric Clapton. Sin contar la música caribeña, brasileña, francesa y judaica.
“Por eso mis canciones no se parecen mucho entre sí”, reconoce el cantautor nacido en Israel.
Si de hacer balance se trata, Chester considera que su trabajo “ha dejado una huella amorosa que prevalece a lo largo de los años y que no depende de una canción pegada en la radio o de un mercadeo demasiado elaborado”. Y al mencionar sus “renuncias” a lo largo del camino en la música, no niega que tuvo que “renunciar a la cordura”, porque no encuentra muchas semejanzas entre el negocio del entretenimiento y él.
Cambiaría algunas cosas
“He tenido que arreglármelas a punta de canciones porque no tengo la cara de Ricky Martin ni el cuerpo de Chayanne. Soy más poeta, trovador y loco que galán”, afirma el músico, que si tuviera que volver a empezar cambiaría “algunas cosas”.
“Mi inmadurez me llevó a descontrolarme, pero entiendo que había necesidad de pasar por todo lo que he pasado para llegar hasta hoy, lo que agradezco a Dios, que me ha mantenido bajo su regazo”, dice convencido.
El gran sueño
Sobre el disco que le gustaría hacer, pregunta obligada en cualquier recuento de aniversario, Chester afirma que ya lo hizo. Se trata de Symphony of the Soul (I’M Songs, 2010-2012), con textos de la tradición veda, musicalizados por él, arreglos de Tulio Cremisini, y la participación de la Orquesta Sinfónica y el Orfeón de la Universidad Central de Venezuela.
“Es un sueño hecho realidad que grabé entre Miami y Caracas y mastericé en los estudios Abbey Road, de Londres”, describe el cantautor. “Ahora queremos llevar las canciones en un concierto por los escenarios del mundo”.
En cuanto a la participación de Mata y C4 en la presentación del sábado, el cantautor anticipó que habrá muchas sorpresas.
“Carlos y y yo somos amigos desde hace 40 años. Los dos tenemos un sentido del humor muy parecido”, comenta. “El trío representa la nueva generación de la música folclórica venezolana. Donde quiera que se presenta genera euforia. [Sus integrantes] no solo son talentosos. Poseen una calidad humana poco vista en nuestros días”. •
Concierto de Ilan Chester, sábado 15, 8 p.m., BankUnited Center, Universidad de Miami, 1245 Dauer Dr., Coral Gables. (305) 284-8686 o www.ticketmaster.com.
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Esta historia fue publicada originalmente el 13 de agosto de 2015, 1:53 p. m. with the headline "Ilan Chester, a punta de canciones."