Revista Viernes

Amanda Miguel: ‘Mi voz es un regalo divino’


Amanda Miguel regresa al mercado discográfico con la producció ‘80-15’
Amanda Miguel regresa al mercado discográfico con la producció ‘80-15’ DIAM Music

Amanda Miguel regresó al mercado discográfico con 80-15 (DIAM Music, 2015) tras varios años sin grabar. Según le comentó a el Nuevo Herald, los múltiples cambios ocurridos en la industria del disco la obligaron a alejarse de los estudios, aunque no de los escenarios.

“No me apetecía estar pensando en sacar un disco y promocionarlo. Pero sigo feliz de la vida”, confiesa la cantante argentina de 59 años, desde Los Angeles.

“La música es algo maravilloso porque me hace olvidarme hasta de quién soy”, reconoce.

¿Por dónde andaba desde que grabó Anillo de compromiso (2008), aquella selección de clásicos del cancionero latinoamericano que apenas se promovió?

“En todo ese tiempo me dediqué a componer sin dejar de presentarme en México, Sudamérica y en varias ciudades de Estados Unidos”, dice la intérprete, admitiendo que tiene “descuidadas” a Miami y a San Juan, Puerto Rico.

El nuevo disco

Amanda vende su disco como nadie. Dice que la producción corrió por cuenta de Diego Verdaguer –“mi esposo y el autor de todos los éxitos de mi carrera”–, quien rescató la voz original de El me mintió, Hagamos un trato –“más cuatro clásicos de los años 1980”–, y le hizo nuevas instrumentaciones.

“El 80 corresponde a mi voz de aquellos años y el 15 por el año que corre”, dice al explicar el título del álbum. “Las seis canciones restantes son nuevas”.

La cantante asegura que 80-15 la muestra tal como es: “una mujer muy sencilla, sin dobleces y comprometida con su palabra. Una artista emprendedora que no pierde tiempo en las personas que no valen la pena”.

“Sigo siendo una de las mejores voces que existen actualmente. Un regalo divino que le debo a Dios y a mi público que me adora, que es quien hace al artista”, dice Amanda convencida, quien atribuye su vigencia a que nunca ha dejado de trabajar.

“Soy de las pocas artistas que pueden estar sin grabar por mucho tiempo y ser bien recibida cuando saca un disco nuevo”, destaca.

La cantante desconoce la fórmula para alcanzar éxito. Pero sí asegura ser “muy exigente” en su profesión.

“Si no lo fuera, no conseguiría nada. No me gustan los ‘más o menos’. Con la edad uno se va volviendo más exigente”, precisa la intérprete, nacida un primero de junio, “el mismo día en que Marilyn Monroe, que vivió de prisa y a su estilo”.

¿Y cómo vives tú?

“Como las monjitas. Me acuesto temprano y a veces me tomo mi [copa de] rompope”, revela, señalando que “la vida del cantante requiere disciplina cuando se tiene un compromiso con el público”.

Esclava de los fans

Tanto respeta a sus seguidores, que cuando intentó alisar su cabello tuvo que regresar a “las greñas” por demanda popular.

“Mi pelo es así. Es un regalo del cielo. Cuando me lo puse lacio para el disco Amame una vez más (1996) me fue fatal”, recordó. “ La gente me odió”, recuerda. “Entonces tuve que volver a mi look tradicional”.

La intérprete reside entre México y Los Angeles. Y cuando puede se escapa a su rancho de la Patagonia, muy cerca de sus padres.

“Si paso mucho tiempo en un lugar, me aburro”, comenta Amanda, que al referirse a su matrimonio de 40 años con Verdaguer –padre de su hija Ana Victoria, de 31, que también es cantante y productora musical– dice que “el secreto” para convivir en armonía es “la paciencia”.

“Nunca me he hecho cirugías plásticas ni me las haría”, afirma rotunda. “Si me quieren, que me quieran como soy”.

Siga a Arturo Arias-Polo en Twitter: @arturoariaspolo

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de agosto de 2015, 1:56 p. m. with the headline "Amanda Miguel: ‘Mi voz es un regalo divino’."

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