Revista Viernes

Gabriel Soto: marido modelo

El actor Gabriel Soto.
El actor Gabriel Soto. E Camp Talent Agency

El guapísimo actor mexicano Gabriel Soto comenzó como modelo a los 18 años, tras participar en el certamen Mr. Mundo 1996. Un año después se integró al grupo musical Kairo, y más tarde empezó a trabajar en novelas. Pero sus ojos azules, su cuerpo de atleta y su cabellera rubia no lograron impactar. Extrañamente, fue su personaje de Ulises el Feo, un tipo bobalicón, barrigón, cegatón, con dientes chuecos y lleno de granos, el que lo lanzó al estrellato. Ahora, después de participar en 17 melodramas, de los cuales ha protagonizado 10, Gabriel Soto afirma que la telenovela Yo no creo en los hombres es uno de sus mejores trabajos, porque es una producción diferente y fresca, donde le da vida al apuesto abogado Maximiliano Bustamante.

“Mi personaje es un hombre sumamente recto, lineal en su forma de pensar. Es un abogado penalista que siempre está buscando la justicia. Pienso que la rectitud y el amor tan profundamente sincero que siente Max por María Dolores, es un sentimiento muy positivo. Una demostración de que el amor de un hombre a una mujer existe de verdad”.

Mi personaje [en ‘Yo no creo en los hombres’] es un hombre sumamente recto, lineal en su forma de pensar. Es un abogado penalista que siempre está buscando la justicia

Gabriel Soto

¿A qué crees que se debe el éxito de la telenovela en México? “Son varios factores. La manera que estuvo escrita y cómo se contó la historia, que fue completamente diferente y arriesgada. Es una novela muy real, cruda, con temas difíciles de afrontar. Ilustra lo que tiene que pasar una mujer cuando asesinan a su padre. María Dolores tiene que trabajar para sustentar a su familia, y sufre doblemente al ser engañada por su novio: por eso muchas mujeres se identifican con ella. Hay que añadir que fue un melodrama que se cuidó hasta en el mínimo detalle, que se hizo sin ayuda de apuntadores. Los actores teníamos que memorizar los diálogos, a diferencia de otras telenovelas, que para agilizar la grabaciones recurren a esas herramientas. El hecho de trabajarlo de memoria fue una gran satisfacción. Evidentemente todos los actores somos de entraña, emoción, vocación y esto se tradujo en la pantalla”.

¿Por un lado protagonizas Yo no creo en los hombres, por el otro, formas parte de la obra de teatro ¿Por qué los hombres aman a las cabronas? ¿Es guerra de sexos? “Da risa, pero me ha tocado trabajar en estos dos exitosos proyectos con nombres arriesgados sobre las relaciones humanas. Creo que la guerra de sexos siempre va a existir, la manera de amar y de ver la vida es diferente. Afortunadamente me ha ido muy bien en las dos producciones”.

Al igual que tu personaje en la telenovela, en la vida real has formado un hogar ejemplar con tu pareja, la actriz Geraldine Bazán. ¿Es cierto que en Israel le juraste amor eterno? “En Israel pasó algo muy bonito, que fue totalmente improvisado. Pero jurarle amor eterno a tu pareja debe hacerse todos los días”.

¿Cómo surgió el chisme de que se habían casado? “En Tel Aviv nos llevaron a un lugar donde los judíos hacen sus ceremonias. Y justo había una pareja que estaba dando sus votos. De pronto nos invitaron a agarrar las flores y ponernos debajo del arco. Allí nos tomaron fotos y de esta manera empezaron los rumores de que nos habíamos casado en Tierra Santa”.

¿Y habrá matrimonio? “Tenemos planes de boda con intención de hacer más sólida la cuestión familiar. Pero no es algo que nos quite el sueño porque una ceremonia o un papel no cambian las cosas entre nosotros, ni el amor que nos tenemos. Yo siempre digo que llevo 7 años casado, porque el matrimonio se lleva en el corazón y se renueva cada día”.

¿Si tus hijas eligen seguir los pasos de sus padres las apoyarían? “Están muy chiquitas para verlo. A Elisa le gusta la natación, la gimnasia, el ballet y las artes. Miranda apenas es una bebita. Lo importante es que no pierdan su niñez, que se puedan desarrollar como adolescentes, y las apoyaremos siempre”.

¿Te gustaría hacer un protagónico con Geraldine como pareja? “No creo que nos gustaría hacer un trabajo juntos, pues cada uno necesita su individualidad en ese aspecto”.

¿Cuál ha sido tu personaje favorito? “Los que me han dado muchísimo aprendizaje actoral son: Ulises el feo, de Amigas y rivales; Rodrigo, de un Refugio para el amor y Maximiliano de Yo no creo en los hombres.

¿Hay proyectos de cine? “Me encantó participar en las películas Ladrón que roba ladrón y El secreto, pero por ahora tengo mucho trabajo en teatro y televisión”.

Has sido cantante, has actuado en teatro, cine y exitosas telenovelas como: Las vías del amor, Sortilegio y La fuerza del destino ¿Qué te falta por hacer? “Seguir avanzando en esta carrera. La gente me ha dado la bendición de estar en sus hogares por más de 18 años y gracias a ellos yo sigo avanzando, porque uno nunca deja de crecer como actor”.

Sabemos que también te gusta el boxeo, ¿cuándo surgió tu pasión por este deporte? “Desde que hice el personaje de un boxeador en la telenovela Mujer de madera. Me apasiona tanto que actualmente tengo una fundación para apoyar a jóvenes pugilistas”.

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de diciembre de 2015, 5:45 p. m. with the headline "Gabriel Soto: marido modelo."

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