Revista Viernes

Icíar Bollaín o el poder de la conmoción

Una escena de la película ‘El Olivo’.
Una escena de la película ‘El Olivo’. el Nuevo Herald

Como parte de los eventos previstos por el 33 Festival Internacional de Cine de Miami del MDC, cuya inauguración se efectuará esta noche en el legendario Olympia Theater, se estrenará el filme español El Olivo (2016) de la aclamada directora Icíar Bollaín, quien será una de las figuras homenajeadas este año. Bollaín viaja a Miami con motivo de la premiere del filme, para agradecer personalmente este merecido tributo y sostener una charla con el público, justo después de la proyección de la cinta. La función será este domingo, 6 de marzo, a las 6:30 p.m., en la Sala 1 del MDC’S Tower Theater.

El Olivo hace llorar y hace reír, es una historia muy bonita y sencilla, pero creo que también profunda. Tengo muchas ganas de ver cómo reacciona el público de este festival, pues será la primera vez que se ve fuera de España. Hasta ahora apenas hemos hecho algunos pases privados y las reacciones han sido estupendas”, explicó Bollaín, quien además confesó sentirse “muy honrada y feliz” por este homenaje.

Icíar Bollaín (1967), natural de Madrid, debutó en el cine como actriz a la edad de 16 años en El Sur (1983), filme dirigido por Víctor Erice. Desde entonces participó en alrededor de 25 filmes. Sin embargo, inicia su carrera como realizadora a partir de 1995 con el cortometraje de ficción Hola, ¿estás sola?, al que le siguieron más tarde los largometrajes Flores de otro mundo (1999), Te doy mis ojos (2003), merecedora de siete premios Goya; Mataharis (2007), También la lluvia (2010), candidata por España a los premios Oscar, aunque solo llegó a integrar la lista de 9 películas extranjeras, de las cuales apenas 5 son nominadas cada año en dicha categoría; y Katmandú, el espejo en el cielo (2011).

A estos efectos, quise saber cuánto ha contribuido la experiencia de actriz en su carrera como directora de cine. A lo que contestó: “Sí, creo que ha contribuido mucho. Primero porque he tenido la suerte de trabajar con grandes directores como Víctor Erice, Ken Loach, José Luis Borau y todos los demás de quienes aprendí su forma de dirigir. Y luego, porque habiendo sido yo misma actriz, me siento muy a gusto trabajando con los actores. Creo que entiendo bien lo que se siente delante de la cámara y trato de hacer lo posible para ayudarles en su trabajo.

El Olivo trata sobre una chica de 20 años que ama a su abuelo, quien lleva tiempo sin hablar, pero cuando el anciano se niega también a comer, la joven decide recuperar el árbol milenario que su familia vendió en contra de su voluntad; hazaña en la que involucra a todo el pueblo para encontrar el lugar de Europa donde fue plantado y devolverlo a su sitio. “Este es un guion de Paul Laverty y nuestra segunda colaboración después de También la lluvia. Es una película de personajes, de gente, de relaciones entre ellos y de su relación con su entorno, con la naturaleza. Hay un personaje principal femenino, Alma, muy potente y contradictorio, que mueve toda la película hacia delante, en un viaje bastante absurdo en el que se embarca, y nos embarca a los espectadores. El Olivo no se parece a nada... creo que esa es una de las muchas virtudes de Paul como guionista, que escribe historias muy originales. A veces es dramática y otras veces muy divertida, a veces es rural y otras, urbana; a veces road movie, y a veces no”, enfatizó la actriz y directora.

Pero lo más interesante, tratándose justamente de una realizadora mujer que ha denunciado en sus filmes los desmanes de la violencia, y los peligros de las ambiciones hegemónicas sobre el patrimonio y la identidad cultural de los pueblos, es su posición en torno al género, y cómo valora el fenómeno dentro de la industria del cine y en la misma España. “Me parece que sigue habiendo una falta de representación de mujeres ‘reales’, de personajes femeninos con los que identificarse, en el cine y en la televisión, en el audiovisual en general. Creo que se nos sigue representando de una forma muy limitada”, aseguró Bollaín. Luego, añadió: “como decía con humor una amiga y estudiosa del género en el cine, Pilar Aguilar, si un marciano llegara a la tierra y tratara de hacerse una idea de cómo somos a través de nuestro audiovisual sacaría una impresión bastante absurda de las mujeres (en las películas a menudo los personajes femeninos no tienen nombre, por lo general solo hay una, y si hay dos no hablan casi nunca entre sí, y si lo hacen es casi siempre sobre los hombres...)”.

Estamos en presencia de una artista consciente, que al mismo tiempo reflexiona sobre estos temas en su propia filmografía. “En España no es difícil abrirse paso de una manera evidente. Yo personalmente no puedo decir que haya encontrado obstáculos específicos por ser mujer, pero sí puedo decir que seguimos siendo muy pocas, que no pasamos de ser el 7 % de los directores, pues tampoco están equilibrados los números en producción y en guion. O sea, quienes deciden qué historias se cuentan y cómo, siguen siendo mayoritariamente los hombres, lo que resta diversidad a nuestras historias”.

¿Qué tipo de cine le gustaría seguir haciendo? ¿Cuáles son las cosas de las que más se enorgullece en su vida profesional? “Me gustaría hacer un cine que le deje algo al espectador, una emoción, una reflexión. Quisiera lograr lo mismo que busco yo cuando voy a ver una película, que me cuenten de una manera diferente un tema que conozco, o que me cuenten una historia que me acerque a algo que desconozco por completo. Me gustaría hacer un cine que conecte con lo que nos pasa y que aporte algo. Es muy hermoso siempre y da mucha alegría cuando ves que has conseguido con las películas comunicar lo que querías y la gente te agradece el trabajo porque se ha sentido conmovida”, afirmó la cineasta, a propósito de lo cual nos contó la siguiente anécdota: “Te doy mis ojos es una película que se ha utilizado para reflexionar sobre el problema de la violencia de género en algunos de los países en los que se ha estrenado, incluso por la policía en España para sensibilizar a los agentes a la hora de tratar con mujeres maltratadas. Se ha proyectado también en cárceles para una audiencia de maltratadores... En fin, que sin yo buscarlo a priori, la película se convirtió también en un instrumento para combatir el maltrato, y eso me da mucha alegría, la verdad”. Bollaín hace grandes películas. Ella conoce bien el poder de la conmoción.

rubens.riol98@gmail.com

Estreno mundial de El Olivo (2016) y conversación con su directora, Icíar Bollaín, 6 de marzo, a las 6:30 p.m., en la Sala 1 del MDC’S Tower Theater, 1508 SW 8th St, Miami, FL 33135.

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