Los espejos de Don Quijote
Presentada por Panicoescénico Producciones, de Madrid, España, y escrita y dirigida por el joven dramaturgo, actor y productor español Alberto Herreros Salcedo (1977), Los espejos de Don Quijote (2013), es una comedia muy divertida, aunque tal vez para disfrutarla como se merece, se requiera de un público mínimamente informado sobre el mundo de El Quijote y los avatares de su autor Miguel de Cervantes (1547-1616), así como del genio de Stratford-upon-Avon, William Shakespeare (1564-1616), ya que el director los hace coincidir en una prisión, la Cárcel Real de Sevilla, y juega sobre el presunto origen de algunas de sus piezas.
Cervantes, además de un gran escritor fue, como se sabe, un militar que participó en la famosa Batalla de Lepanto, donde quedó tullido de la mano izquierda. Más tarde fue hecho prisionero por los turcos y llevado a Argel donde estuvo cautivo durante cinco años esperando que se pagara un rescate. Durante ese tiempo, planeó y ejecutó cuatro intentos de fuga. En 1594 se le encuentra como recaudador de impuestos, empleo bastante problemático pues para ejercerlo debía ir casa por casa donde casi nunca era muy bien recibido. Tres años después, tras la quiebra del banco donde depositaba la recaudación, se le acusa de apropiarse de parte del dinero público, y es encarcelado.
Es ahí que comienza la acción de Los espejos de Don Quijote. La escena reproduce el interior de una celda, la reja al fondo, delante un camastro y huesos humanos, incluida una calavera, esparcidos por el suelo. Cervantes (Jorge Machín) se inquieta cuando ve acercarse al carcelero (Pedro Oliveira), que viene a comunicarle que tiene que presentarse ante el juez para responder por el presunto delito de apropiación de parte del dinero de la recaudación.
En otra celda, al fondo, se encuentran nada más y nada menos que William Shakespeare (Daniel Moreno) con Dorotea (Blanca Jara), una hermosa mujer que al parecer procede de un personaje de la primera parte de El Quijote, donde se hace pasar por la princesa Micomicona y que, por distintos motivos, William y Miguel se disputan. Muy bien caracterizados ambos personajes –el propio director se ocupó de la escenografía y el vestuario–, Miguel con su mano izquierda inmovilizada con el cinturón, William locuaz y conquistador, y la Dorotea, entre ellos, de una celda a la otra, mediante el pago de los correspondientes sobornos al carcelero, que también permite, por la misma vía que Miguel y William se encuentren y conversen a solas.
De esos encuentros brotan los diálogos más ingeniosos y divertidos de la obra, ya que, sin proponérselo, tanto uno como otro, lanza ideas que el otro aprovecha, “roba”, para sí. Miguel, con la calavera en la mano, suelta el “ser o ser” y William, iluminado, la copia enseguida imaginado el monólogo de un príncipe enloquecido por la muerte de su padre. Igual ocurre con la historia de dos adolescentes que se enamoran y terminan trágicamente. Por su parte Miguel copia, “roba”, la idea sobre un viejo loco que se cree caballero andante. Hasta el carcelero se entusiasma y quiere participar en la historia y llamarse “Sancho”. Es curioso señalar que en el prólogo de El Quijote, Cervantes afirma que “se engendró en una cárcel, donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación”. Lo que no está claro es qué quiso decir con “engendró”, si fue que allí se le ocurrió la idea o que empezó a escribirla. Tampoco que la cárcel sea esa, la de Sevilla, y no cualquiera de las otras por donde pasó el autor de Los trabajos de Persiles y Segismunda.
En Los espejos de Don Quijote, obra oficial de la Comisión Nacional Cervantes 2016 del Ministerio de Cultura de España, hay un buen trabajo de conjunto, donde los cuatro actores derrochan simpatía y profesionalismo. La pieza está Copatrocinada por la Fundación Contamos Contigo, Comisión del Cuarto Centenario Cervantes 2016 del Ministerio de Cultura, Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, Urban Polymers, Centro Cultural Español en Miami, Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y Consulado General de España en Miami.
Más información sobre el Festival en www.teatroavante.org o llamando al (305) 445-8877 o al (305) 321-8376.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de julio de 2016, 7:31 p. m. with the headline "Los espejos de Don Quijote."