Televisión

Evelio Taillacq presenta su primera novela y prepara su retorno a la TV

Tras la “amenaza” de su regreso a la televisión en un canal local, Evelio Taillacq sigue perfeccionando el proyecto que lo devolverá a las pantallas próximamente.

Entretanto, el actor cubano disfruta de la buena acogida de Endiablado deseo (www.conevelio.com), su primera novela, basada en la historia de un joven que lucha por sus sueños en una realidad asfixiante.

“La escribí hace 15 años mientras animaba Hello Wapa, un programa de Wapa TV que hice en Puerto Rico”, dice Taillacq desde su apartamento del noroeste de Miami.

El actor describe el proceso de creación literaria como una suerte de “exorcismo” solitario nada comparable con el trabajo escénico.

“Yo escribí un cuento, Volver, que se publicó en la revista El Ateje. Luego incursioné como dramaturgo con Yo quiero ser, Tal para cual y ¡Ay, mamá!”, recuerda. “Pero nunca me había desgarrado tanto como esta novela”.

Desde hace cinco años, Taillacq se reparte entre Miami y Madrid, donde se desempeña como corresponsal en Europa para la cadena Univisión y como colaborador de Radio Nacional de España.

“Yo aprovecho cualquier circunstancia para aprender. Allá mantengo mi empresa de producciones sin abandonar mis compromisos en Miami. De hecho, mi participación en los medios españoles está relacionada con la cultura hispana en esta ciudad y en el resto de Estados Unidos”, explica el actor, que además, escribe para la revista Vanidades y tiene un espacio en la web de AARP en Español.

A Taillacq le sobran razones para considerarse “miamense”. En definitiva, aquí ha vivido y trabajado mucho más tiempo que en Cuba.

“Al principio hice lo que aparecía”, evoca Taillacq, que tras llegar al exilio con el éxodo de Mariel, en 1980, repartió flores, limpió oficinas y trabajó en un 7-Eleven mientras ensayaba La libertad prestada, su debut teatral en Miami, al que le siguieron La noche de los asesinos y Falsa Alarma, entre una veintena de títulos.

“Luego dirigí, produje e impartí clases de actuación en el Centro Dramático Antonin Artaud y hasta me compré una sala, La Danza, que cerré durante una de las tantas crisis por las que ha pasado el teatro en Miami”, agrega el artista, quien actuó en Corona de amor, “el primer teleteatro en español que se hizo en Estados Unidos en1982”, producido por el Canal 23 (Univisión).

Durante las décadas de 1980 y 1990 el actor fue la figura principal de El Show de Evelio Taillacq y Cine Millonario, animó Noche de Carnaval y La parada de los Reyes Magos, trasmitidos por el Canal 51 (Telemundo), y presentó Noticias 23. Frente a los micrófonos de Radio Mambí condujo las revistas ¡Qué cosa más dura!, con la comediante Normita Suárez, y De todo con Evelio Taillacq. Sin contar que perteneció al staff de El Nuevo Herald y del desaparecido semanario Exito.

“El Miami hispano tiene una historia interesante; y aunque es una ciudad de exiliados e inmigrantes podría asegurar que aquí se hace más teatro, radio, televisión y hay más editoriales, galerías y compañías de ópera y ballet que en Sevilla, Valencia o Bilbao”, enfatiza. “Desde luego, no todo es bueno en nuestro terruño, porque desde hace años viene ocurriendo un deterioro en las formas y los contenidos de algunos programas de radio y televisión. Pero eso parte de una situación general y la avalancha de ‘la globalización de la bobería’”.

Pese a que no actúa desde el año 2001, cuando interpretó a Blanche en La última parada, inspirada en Un tranvía llamado Deseo, y de su capacidad para reinventarse en los medios de comunicación, los cubanos de su generación siguen viendo a Taillacq como aquel galán de telenovelas que provocaba suspiros hace cuatro décadas.

“Mi carrera en Cuba no fue tan larga, pero sí muy intensa”, aclara el actor formado en la Escuela de Artes Escénicas del Instituto Cubano de Radio y Televisión y en la Universidad de La Habana, donde se licenció en Historia del Arte que en menos de una década protagonizó en la radio cubana Romeo y Julieta, Hamlet y Edipo Rey, entre muchísimos clásicos, y encabezó los elencos de los principales producciones de la televisión como El rojo y el negro (Stendhal) y El alma encantada (Roland), que lo llevaron a la cima de la popularidad.

“Uno de mis mejores trabajos fue Simplemente lo que tengo que hacer, un cuento de Roberto Alvarez San Martín, que fue el primero, dramatizado en colores, realizado en la televisión cubana”, rememora el actor, que dejó inconclusa la telenovela Las ilusiones perdidas, sobre el libro de Balzac, cuando marchó al exilio buscando libertad.

“Yo me escapé de Cuba para pensar, decir y hacer lo que quisiera porque allí era imposible”, señala Taillacq, cuya avidez por comunicar sus vivencias lo impulsa a “comerse” el escenario, las cámaras de televisión y desafiar la página en blanco.

Esta historia fue publicada originalmente el 31 de mayo de 2013, 8:10 p. m. with the headline "Evelio Taillacq presenta su primera novela y prepara su retorno a la TV."

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