Sebastián Rulli, un narcokarateca, elegante, sofisticado y muy seductor
Aunque es alto, ojiazul y nació en Sinaloa, los narcos de su pueblo lo apodan “Taka-Taka’, porque se crió en Japón y tiene una educación samurai. Su cultura es la de hombre calmado, de pocas palabras y escasas sonrisas que contrasta con la chabacanería de sus colegas. Así es el personaje del actor argentino Sebastián Rulli en la telenovela El Dragón.
“Es el proyecto más ambicioso que he realizado en mi vida. Estamos actualizándonos con un reto totalmente innovador”, dice Rulli, quien se mete en la piel de Miguel Garza, un líder del narcotráfico que no maneja una troca, ni usa botas puntiagudas con sombrero mantecoso. Miguel es un hombre elegante con una mentalidad de guerrero sofisticado que no necesita pistolas, pues sus manos son un arma letal porque que es un experto en la espada samurai, katana, en taekwondo, kung fu y karate.
“Es un personaje contemporáneo que aborda el tema del narcotráfico de una diferente. Es un tipo que no está empoderando a los villanos, como se deberían de llamar a todos los que se dedican a este tipo de negocios, sino trata de cambiar la situación en algo positivo”, explica el actor que durante ocho meses filmó esta historia en locaciones de Japón, España, USA y México.
“En El Dragon se muestran a los nuevos narcotraficantes alejados del retrato con el que ha aparecido en televisión. Ahora son ejecutivos cultos y elegantes que destacan en las grandes esferas de negocios, que mostrará otro lado del crimen organizado. Ya no es la historia típica del tipo que tiene mucho dinero y anda comprando carros lujosos, cadenas de oro y mujeres. Es un tema mucho más real donde los que tienen poder manejan un nivel cultural mucho mayor en un mundo donde las finanzas mueven todo”, comenta Sebastián, cuyo personaje es muy centrado, inteligente, meticuloso y maneja a la perfección la bolsa de valores y el área financiera. Por eso cuando tiene que hacerse cargo del narco quiere cambiar este ambiente para que deje de haber tanta violencia.
“La serie se centra en el descendiente de una familia mexicana de capos de la droga, cuyos padres son asesinados en un ajuste de cuentas. Con miedo de que su nieto corra con el mismo destino, su abuelo decide mandarlo a Japón’, explica el galán feliz con su personaje.
“La verdad, desde que lo leí me atrapó su historia, Así que lo gocé, y dejé la piel en el proyecto. Trabajar con un texto de Pérez-Reverte, se agradece porque tienes un libreto muy bien armado”, asegura Sebastián Óscar Rulli, quien nació el 6 de julio de 1975, en Buenos Aires.
“Tengo bellos recuerdos de mi infancia y adolescencia en Argentina, donde viví hasta los 19 años con mi familia, disfrutando con mis dos hermanas y mis padres”, recuerda el astro argentino, que estudió Administración de Negocios, pero se dedicó al modelaje en Italia, Francia, Alemania, Japón y USA.
“Al llegar a México ingresé al CEA de Televisa, para complementar mis estudios actorales. Debuté en la televisión en la novela Primer amor”, cuenta el actor que saltó a la fama con el melodrama Rubí. Después incursionó en el teatro en la obra: PD. Tu gato ha muerto, donde aparecía completamente desnudo, causando soponcios en la audiencia femenina.
“Mi cuerpo es mi herramienta de trabajo, mientras esté actuando no tengo inconvenientes. Luego me invitaron al show Sólo para mujeres, pero no quise hacer a un stripper, a menos de que fuera para una película, porque así el desnudo tendría sentido”, comenta Rulli que participó en Ugly Betty.
“En esa famosa serie norteamericana interpreté al padre Pedro. Fue genial, porque la producción de Ugly Betty viajó a México para hacer una parodia de las telenovelas”, dice Sebastián, evocando su primera experiencia hollywoodense, que no ha podido repetir porque ha estado protagonizando telenovelas como:
Pasión, Un gancho al corazón, Teresa y Tres veces Ana, esta última con Angelique Boyer, su pareja en la vida real, con quien vive desde hace varios años… pero ambos confiesan que por el momento no piensan en boda.
“No tenemos necesidad de firmar un papel para ser felices. En lo personal creo que el matrimonio no hace el amor”, asegura Rulli quien se divorció en el 2011 de la actriz argentina Cecilia Galliano, con la cual se casó en el 2007. De esa unión nació Santiago, el amor más grande de su vida.
“Ha sido lo más hermoso que me ha pasado. No hay palabras que puedan describir lo que se siente tener un hijo. Es el amor perfecto, desinteresado, que pase lo que pase nunca va a cambiar”, confiesa el galán que aparte de simpático, guapo y buen actor es un marido muy fiel… aunque en El Dragón ha tenido que grabar escenas candentes en los brazos de bellísimas actrices como Zuleika Rivera, Irina Baeva y Renata Notni. Al preguntarle: ¿cual de ellas besa mejor? contesta enamorado: “¡¡¡Mi mujer!!!”
Twitter: @doraluzv12
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de noviembre de 2019, 1:16 p. m..