Monarca: Tequila con aroma de chanchullo
Tras el éxito de la primera temporada de Monarca, los fans esperan el estreno de la saga de esta serie de Netflix que revela el lado tenebroso de un México lleno de corrupción y privilegios para los millonetas de una familia rica y podrida. Algunos dicen que es la otra cara de La Casa de las Flores, que presenta los mismo chanchullos, desde una mirada jocosa. Pero Monarca es realista, cruda, sin remilgos ni humor, que empieza cuando Ana María, una periodista que vive en L.A. recibe la llamada de su padre, el jefe del Clan Carranza, dueños del imperio tequilero Monarca. El patriarca la llama porque está decidido a cambiar ese aroma de podredumbre, dejando en manos de su hija la presidencia de la empresa. Esto desata una trama llena de secretos, horrores y perversiones que develan cómo funcionan los poderosos, amparados por un sistema que se hace el de la vista gorda. Donde narcos, delincuentes, políticos y ricachones se revuelcan en la corrupción, en una sensacional teleserie protagonizada por Osvaldo Benavides y producida por Salma Hayek, la actriz y empresaria mexicana, que según la revista Forbes resultó más chorromillonaria que la Reina Isabel.