Jenny Padura en primera persona. ¿Quién es su favorito de sus copresentadores en ‘Noticias 23’?
La periodista cubana Jenny Padura no se atreve a elegir un favorito entre sus compañeros en la conducción de Noticias 23, Ambrosio Hernández y Mario Vallejo. Ella cuenta con uno de los arreglos más interesantes en la televisión en Estados Unidos, porque Padura es la constante en los noticieros de Univision en Miami, a las 6 y a las 11 p.m., mientras que sus copresentadores cambian.
“En este caso, más es más”, dice Padura, que comenzó a conducir con Hernández cuando la nombraron presentadora en abril del 2024, y ganó a Vallejo como compañero cuando él fue nombrado copresentador de la edición de las 11 p.m. en octubre.
“Me siento privilegiada de contar con compañeros con tantos años de experiencia en esta industria. Ambos aportan cosas diferentes en mi día a día. Soy del tipo de persona que aprende de todo y de todos”, dijo Padura, después de reírse cuando esta reportera la retó a elegir el preferido.
Padura (La Habana, 1982) llegó a Miami a los 13 años, se crió en Westchester, estudió la secundaria en Coral Park High School y luego se graduó de Periodismo en Florida International University. Tiene por ello una de las trayectorias periodísticas más vinculadas a la ciudad, ya que conoce la comunidad de cerca como residente y también como reportera.
Padura comenzó en Univision como pasante, fue luego reportera de asignaciones generales e hizo su camino a la silla de presentadora de una manera paulatina, ganando el respeto de quienes siguen su manera de decir la noticia.
“Tu voz no solo narra hechos. Tu voz inspira confianza”, escribió recientemente en su perfil de Instagram una persona que se identifica como Christian Marín.
Con esa presencia inspiradora, Padura fue el 22 de mayo la maestra de ceremonia de los premios Orgullo de Nuestra Juventud, que entrega desde hace 28 años Univision a estudiantes del sur de la Florida que han alcanzado grandes logros académicos y que también han superado retos para ponerse en una posición ventajosa para asistir a la universidad.
Este fue el punto de partida para esta entrevista con el Nuevo Herald donde comparte sus recuerdos de Cuba, habla sobre el impacto de la situación de los inmigrantes en Estados Unidos y cuenta cómo es cuando no está frente a las cámaras.
¿Qué es lo más destacado y lo que te hubiera gustado hacer mejor de este año como presentadora de Noticias 23?
Este año ha sido uno marcado por muchos retos, nuevas experiencias y mucho aprendizaje. Aunque para mí presentar no era del todo ajeno, sin duda que no es lo mismo tener esa gran responsabilidad diariamente. Yo soy muy perfeccionista, todos los días me pregunto como pude haberlo hecho mejor, en qué áreas puedo mejorar, por lo que no te pudiera decir algo específico.
Soy mi mayor crítica, lo que pasa es que finalmente he entendido que el público es muy generoso y cuando llevas tanto tiempo en pantalla ya te conocen lo suficiente, conocen tu trabajo y me han acogido en esta nueva etapa con el mismo cariño. Así que seguiremos creciendo porque se lo debo a nuestros televidentes que tanto confían en nosotros.
¿Supiste desde siempre que el periodismo televisivo era tu interés o fue un proceso paulatino, y qué descubriste en ese camino?
Sabía que quería ser periodista, no que quería estar en pantalla. Desde muy joven me gustaba mucho ver los noticieros en español, de hecho Noticias 23 siempre fue mi referente. En mi casa solo veían Univision. Ya en la universidad, casi al final, cuando tienes que definir si quieres periodismo televisivo o prensa escrita dije: Quiero estar en ese lugar donde me visualice sin querer.
Sentía que mi llamado era llegar a miles de hogares de una manera casi instantánea, cuando se produce la noticia. Y así fue... te confieso que soy muy tímida, no me gusta hablar en público, me da pánico, sin embargo hablar ante una cámara lo hago naturalmente.
Viniste de Cuba con 13 años, ¿qué recuerdas de Cuba y de las circunstancias de la salida? ¿Has vuelto?
Sí, vine en plena adolescencia. Lo que más recuerdo es la convivencia con mi familia. En Cuba, debido a las carencias, todos viven juntos, y yo no fui la excepción. Crecí con mi abuela, que era como mi segunda madre, mis tíos y mi prima.
Lo que más me dolió al irme de Cuba fue precisamente eso, la separación familiar. Mi abuelita, que en paz descanse, era todo para mí, estaba muy apegada a ella. Si mal no recuerdo, a los dos años de estar en este país, regresé a Cuba a celebrar mi cumpleaños, no me adaptaba, extrañaba demasiado pero ya luego nunca más.
En tus entrevistas a políticos y personalidades, ¿cuál te ha impresionado más y por qué?
No te puedo decir una en específica porque siento que todas en su momento dejaron huella en mí como periodista. Puedo decir con toda honestidad que siempre me preparo muy bien, porque, en el caso de los políticos, por ejemplo, el reto es acercarte a la verdad y no repetir lo que quieren que se diga.
Hoy es mas difícil aun, vivimos momentos de mucha polarización, pero sigo creyendo en el periodismo imparcial, objetivo y veraz. Mis opiniones me las reservo, el resto es activismo, que está bien si a eso te quieres dedicar.
La inestabilidad en los medios es una constante. De hecho, llegaste a presentadora como parte de esos cambios. ¿Cómo lidias con esa posibilidad de cambios o de no estar frente a las cámaras?
La única constante es el cambio. Si es cierto que los medios han cambiado mucho, y uno tiene que adaptarse porque si no mueres, caducas. No me aferro a nada. Dios siempre me ha guiado y me ha puesto en el lugar que debo estar en ese momento.
Dicho eso, pienso que todavía tengo mucho que aportar en esta nueva faceta de mi carrera como presentadora, pero es hasta que El quiera. Estoy convencida de que su plan siempre es perfecto y cuando sea el momento de no estar frente a las cámaras, otro capítulo se comenzará a escribir en mi vida, y así lo veo. No seré la primera ni la última.
¿Crees que la situación con los inmigrantes en Estados Unidos va a tener un impacto en los medios en español?
Eso aun está por verse, lo que te puedo decir es que somos una fuerza laboral y económica cada vez más grande en este país. Creo que hoy más que nunca nuestros políticos reconocen la importancia de nuestras contribuciones a este gran país. Ojalá que ese impacto sea positivo.
¿Cómo es Jenny Padura en la esfera más privada. ¿Cuales son tus intereses y qué te permite recargar las pilas?
Soy muy familiar, tranquila, me gusta mi privacidad, mi casa es mi templo. Mi familia es mi prioridad. Mi futuro esposo, mis padres son todo para mí. Me encanta mi espacio, por eso disfruto tanto de mi casa, no hay nada como quedarme viendo series, un buen documental o salir a caminar por mi barrio y hacer ejercicio; tengo al mejor entrenador en casa. Viajar me encanta, regreso renovada. Esas son mis mayores fuentes de energía.