Ilia Calderón rompe barreras en la TV hispana: ser una afrolatina ‘no debería ser una rareza’
Desde el set del Noticiero Univision, Ilia Calderón es esa presentadora con la que aspiras a tomarte un café. A la misma vez, camino a la cita, comienzas a preguntarte si dirás las palabras precisas.
La periodista colombiana transmite ese nivel de cercanía, de calidez, de curiosidad por conocerla y, al mismo tiempo, la duda de si estarás a su altura. Es una combinación ganadora que logró que, desde el principio, Calderón inspirara el respeto y la credibilidad necesarios para llenar el espacio que dejaron, primero María Elena Salinas y después Jorge Ramos, en un noticiero que informa a millones de hispanos en Estados Unidos.
“IIlia no es una novata. Ha demostrado desde sus inicios en Colombia que puede asumir cualquier reto”, dijo Salinas en una entrevista con el Nuevo Herald en noviembre de 2024, dos meses después de que Ramos anunciara que dejaba Univision a finales de ese año.
Calderón, de 54 años, demostró de inmediato que podía asumir perfectamente la conducción en solitario del Noticiero Univision. Hoy se mantiene en ese rol, combinándolo con el programa de entrevistas Esta Semana con Ilia Calderón y Enrique Acevedo, que conduce junto al periodista mexicano los domingos a las 11 a.m. Este domingo 17 de mayo entrevistarán en exclusiva al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
De Colombia a la conquista de Estados Unidos
En su natal Colombia, Calderón soñó alguna vez con ser médica y dedicarse al estudio de las bacterias. Sin embargo, la vida le tenía preparada una carrera en el periodismo que la llevaría de un noticiero local en Medellín a noticieros nacionales en Estados Unidos.
A partir de 2001 se convirtió en una inmigrante que tuvo la posibilidad de dar voz a quienes, como ella, llegaron buscando un mayor desarrollo profesional en este país. Primero desde las pantallas de Telemundo y, desde 2009, en Univision, ha conducido noticieros nacionales y entrevistado a figuras como Joe Biden, Álvaro Uribe, Kamala Harris, Hillary Rodham Clinton y Shakira.
Calderón es protagonista de hitos en la historia del periodismo televisivo estadounidense al convertirse en la primera afrolatina en conducir un noticiero semanal en horario estelar para una gran cadena. En septiembre de 2023 se convirtió además en la primera afrolatina en ser comoderadora de un debate presidencial republicano. Ya en 2020 había moderado el debate presidencial demócrata y el cara a cara final entre Biden y Bernie Sanders.
Es ganadora de dos premios Emmy; ha sido reconocida en la lista de los 100 periodistas hispanos más influyentes, nominada a un premio Peabody por su cobertura sobre la crisis fronteriza en Aquí y Ahora, y distinguida con el premio Paul White de la Asociación de Noticias Digitales de Radio y Televisión.
Para ver más allá de la periodista, indagamos en sus recuerdos de infancia, sus comienzos en Estados Unidos, su rol de madre y el significado de haber roto tantas barreras como afrolatina.
¿Qué es lo que más atesoras de tu infancia y juventud en Colombia?
De Colombia atesoro los mejores recuerdos. Especialmente de Istmina [El Chocó], el pueblo donde nací. Nadar en el río San Juan, jugar en las calles, correr por todo el pueblo bañándonos en el aguacero. El olor del café por las mañanas, las amistades que se quedan para siempre. No hubiera querido nacer en un lugar distinto, ni vivir una infancia distinta. Haber crecido sin lujos, estudiando y viviendo a la luz de las velas, caminando y tomando una lancha para poder ir a la escuela, luchar por construir mis sueños, me acercan mucho más a las historias de muchos de los inmigrantes a quienes entrevisto. Cuando hablo con ellos y conocen mi historia, así me lo expresan.
Todas esas experiencias han formado la mujer, la periodista, la madre y esposa que soy hoy.
¿Hay algo de esos años que quisieras que tu hija disfrutara, y algo que, por el contrario, no tuviera que vivir?
La verdad, creo que todos vivimos la vida que tenemos que vivir. Anna tiene que aprender y nutrirse de sus propias experiencias y sus retos en un país distinto, pero sobre todo en una época distinta. Sin embargo, me hubiera gustado que creciera en un ambiente donde todo era más cercano, con un sentido mucho más amplio de lo que es crecer en comunidad. En las ciudades, el afán de todos los días hace que esas dinámicas que viví en mi infancia sean cada vez más difíciles de encontrar.
¿Cuáles son los retos más fuertes que tuviste que enfrentar como inmigrante?
Sin duda alguna, estar tan lejos de mi familia ha sido lo más difícil. De todos los otros retos he aprendido y con todos he crecido: un nuevo idioma, más independencia, nuevos conocimientos, trabajar en horarios que van desde el programa matutino hasta el último de la noche. Creo que mi personalidad me ayuda a visualizar los retos como obstáculos que puedo superar y que me van a ayudar a crecer.
¿Cuál fue tu primer trabajo en Estados Unidos? ¿Has vivido en otras ciudades además de Miami? ¿Traerías algo de allá para Miami?
Solo he vivido en Miami. Mi primer trabajo en Estados Unidos fue como presentadora de los noticieros del fin de semana en Telemundo. Yo era presentadora de noticias en mi país y ellos me contrataron y me trajeron a Estados Unidos. Así que fue un gran paso en mi carrera. De Colombia me traje todo lo que soy y encuentro mucho de lo que se puede extrañar. Solo traería a mi familia de manera permanente. Aunque me visitan y los visito con frecuencia.
Siempre son tiempos convulsos en el mundo de las noticias. ¿Cómo lidias con sentimientos como la impotencia y la tristeza?
Para mí, la mejor manera de procesar la impotencia y la tristeza es permitiéndome sentirlas y trabajando para informar y empoderar a nuestra comunidad. Entender que el principio de esta profesión es el servicio. Darle luz a sus historias, a las de sufrimiento, a las de felicidad, a las de crecimiento. Todas las historias importan, todas son valiosas.
No puedo dejar de preguntarte, ¿cómo combinas una carrera tan demandante y tu rol de mamá?
No es fácil. Todo es posible gracias a mi esposo, Eugene, y a la misma Anna, que entiende perfectamente y con dulzura mis ausencias. Gene y yo tenemos nuestras carreras y los dos estamos comprometidos con nuestra familia de la misma manera.
Para los dos es importante la disciplina como base del éxito y la dedicación a nuestro más importante proyecto de vida, que es Anna.
Como profesional has roto importantes barreras como afrolatina. ¿Qué logros de tu carrera crees que merecen más atención?
Ser la primera afrolatina en presentar el noticiero principal y más visto de la televisión hispana, y ser la única mujer —en inglés y en español— que conduce en el horario más importante de noticias de lunes a viernes, son logros que acarrean una gran responsabilidad.
A la vez, siento que en este momento de la historia no tendrían que generar titulares. No debería ser una “rareza”. Debería ser la norma. Pero hay que destacarlo porque hay niñas y niños que, cuando me ven en sus pantallas, pueden soñar con un día llegar a ser lo que ven en la cajita mágica.
Yo nunca vi a nadie como yo en las pantallas de mi país. También allá fui la primera. Solo espero que estos espacios sigan abiertos para más personas que representen la diversidad que vemos en las calles, en la vida.
¿Cuáles son las palabras o frase que te repites con más frecuencia?
La frase que me repito a mí misma: siempre se puede ser mejor.